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MEMORIA HISTÓRICA

Petición al ayuntamiento de Jerez de que sea retirada la estatua de Primo de Rivera

Petición al ayuntamiento de Jerez de que sea retirada la estatua de Primo de Rivera

Varias asociaciones y organizaciones sociales de Jerez han preparado un escrito pidiendo al Ayuntamiento que retire definitivamente la estatua ecuestre del dictador Primo de Rivera, que viene ocupando desde hace 70 años la principal plaza de la ciudad. Los colectivos entienden que el monumento es un símbolo caduco de las dictaduras y el militarismo.

Con motivo de las obras de remodelación que se están realizando en la Plaza del Arenal, y de la retirada provisional del monumento ecuestre de Miguel Primo de Rivera (para su restauración), varios colectivos sociales de Jerez que nos posicionamos por la desmilitarización de la sociedad queremos pedir al Ayuntamiento que no vuelva a instalar, una vez finalizadas las obras, dicha estatua, que para nosotros/as no es más que un símbolo del fanatismo y el belicismo más trasnochado y violento.

El monumento de Primo de Rivera no es un símbolo inocente. El general estableció una dictadura férrea entre 1923 y 1929 con el apoyo de la monarquía, que supuso la puesta en marcha del militarismo más atroz: se hizo con el poder gracias a un golpe de Estado, reprimió al regionalismo catalán y al anarcosindicalismo, aplicó la pena de muerte a sindicalistas en Pamplona y Barcelona, instauró el partido único, prohibió la libertad de prensa, y masacró a la población rifeña tras el desembarco de Alhucemas (1925). Era un admirador del fascismo italiano de Mussolini, y estableció buenas relaciones con éste. Asimismo, Miguel Primo de Rivera supuso un serio precedente de dictadura militar que marcó la pauta para que años después el General Franco impusiera su régimen fascista.

Por otro lado, nos parece totalmente incongruente que la plaza más representativa de Jerez siga teniendo como elemento central una estatua de un dictador militar, y, al mismo tiempo, la Plaza del Arenal haya sido declarada hace unos años por el municipio como “Espacio sin fronteras y de tolerancia”.

Es importante que l@s jerezan@s no perdamos la memoria y sepamos quién fue este personaje que ocupa el lugar más céntrico de nuestra ciudad. Este monumento, como otras celebraciones y lugares, es un ejemplo más de cómo la militarización social es una realidad, de cómo se nos enseña a respetar y a admirar a los personajes violentos, y cómo a aquellos que lucharon y luchan pacíficamente por la justicia y la paz se les ignora y, en ocasiones, se les persigue.
Por eso, las organizaciones abajo firmantes pedimos que no se vuelva a colocar el monumento a Primo de Rivera cuando finalicen las obras de la Plaza del Arenal: para que nunca más los horrores de la guerra y de lo militar tengan sitio en nuestras vidas.

Hasta el momento han firmado las siguientes organizaciones: Asoc. Cultural Paso a Paso 4D, Ateneo Libertario Eliseo Reclús, Apdha, CGT, CNT, CEAIN, Taller de Paz - M.O.C., Colectivo Buenaespina, Carriles Iniciativas Socioculturales y Asoc. Socio - Sanitaria Seima

Los Franco: un emporio empresarial

Los Franco: un emporio empresarial

Juan Luis Galiacho (Rebelion)
Los Franco vuelven a estar de moda, máxime cuando a raíz de la pasada o­nomástica del Rey Juan Carlos, con los nuevos títulos señoriales que entregó, la matriarca del clan, Carmen Franco Polo, tuvo un especial protagonismo en los medios de comunicación.

Veintinueve años después de muerto el General Francisco Franco Bahamonde, sus descendientes siguen dominando algunos sectores de la vida española, pero sin el poder ilimitado y el brillo social que adquirieron a la sombra del llamado "Generalísimo", aunque sí con la rentabilidad económica adecuada. Los negocios de los Franco siguen siendo diversos y millonarios, según sea el protagonista de la saga. Una familia desintegrada tras la muerte en 1988 de Carmen Polo, que hoy lidera su hija, la duquesa de Franco, Carmen Franco Polo, conocida familiarmente por "nenuca". A pesar de vender parte de su legado, todavía controlan un complejo entramado de sociedades y propiedades inmobiliarias: fincas, locales, garajes, aparcamientos, puestos de venta en Mercamadrid..., así como pizzerías, clínicas, productoras de televisión y empresas de telecomunicaciones. La cabeza visible en los negocios es Francisco "Francis" Franco, al que acompaña su hermano pequeño Jaime, el jurista de la familia. Muchas de sus sociedades tienen su sede en el domicilio familiar de la calle Hermanos Bécquer, número 8, de Madrid. Después de varios años de ostracismo parece que de nuevo la saga despega. Estos son los protagonistas de un negocio llamado Franco:

CARMEN FRANCO POLO: Nació en 1926. Hija del General Francisco Franco y de Carmen Polo es la actual matriarca de la saga. Estudió el bachillerato con una profesora teresiana, pero jamás llegó a examinarse oficialmente. Hasta el año 1986 dispuso de pasaporte diplomático. Uno de sus primeros negocios fructíferos fue la compra y venta de aparcamientos en la capital de España. Para ello, junto a su marido, el médico Cristóbal Martínez-Bordíu Ortega, constituyeron en 1991 la sociedad Proazca SA, cuyo domicilio situaron en el madrileño barrio de Argüelles. En esa sociedad invirtieron inicialmente más de 200 millones de las pesetas de entonces. Más tarde, en 1998, poco tiempo después de morir su marido, "Carmencita" invirtió su capital en otra sociedad dedicada al arrendamiento de inmuebles, Abanco SL, situando su sede en la calle Velázquez. Sin embargo, su principal empresa inmobiliaria es Fiolasa SL, constituida en abril de 2002, de la cual es accionista única, y con domicilio soci al en su propia casa de la calle Hermanos Bécquer. Su capital social, totalmente desembolsado, está cercano a los 10 millones de euros (unos 1.600 millones de pesetas). Su incursión en el mundo inmobiliario se produjo en la década de los años setenta de la mano de la familia constructora San Román, a través de la empresa Edificaciones Tifán SL. Los hermanos Fidel y Antonio San Román tienen más de 30 sociedades inmobiliarias bajo su control, con gran presencia en la Comunidad de Madrid. Por ejemplo: Urbanización y Obras Civiles, Promociones Anfisa, Promociones Mosan, Rozas Industrial, Zoco Centro, Promotora Monte Lomas, Residencial Los Torreones, VillaRozas, El Cantizal, Navalaencinilla, etc.

CARMEN MARTINEZ-BORDIU FRANCO: Nació en 1951. Curso el bachillerato en el Colegio de las Teresianas de Somosaguas (Madrid) y la reválida en el Colegio Lope de Vega. Dedicada a la alta costura y a la cría caballar, fue la nieta preferida del General y de Carmen Polo. Se casó primero con Alfonso de Borbón y luego con el anticuario Jean Marie Rossi, instalándose en París. A la muerte de su padre heredó, junto a sus seis hermanos, muchas de las propiedades inmobiliarias propiedad del Marqués de Villaverde, cuya escritura de herencia fue otorgada el 8 de julio de 1988 ante el notario de Madrid, José Luis Álvarez. De este modo, junto a sus hermanos y su madre, se hizo con la propiedad de una finca de más de 28 hectáreas en La Hacienda Arroyo-Vil, en Baeza (Jaén). Así como con varias parcelas en la urbanización La Florida , en el término madrileño de El Pardo, algunas de ellas vendidas posteriormente a la familia constructora San Román y a la empresa Inversiones Refinsa S.L., consig uiendo, según declaración registral, unas ganancias de cerca de 5 millones de euros. Otras boyantes operaciones de los Martínez Bordíu-Franco fueron: la venta de una parcela en la Colonia "El Bosque", en Pozuelo de Alarcón (Madrid); la venta de una finca rústica de 6 hectáreas de olivares de secano en Mancha Real (Jaén); y la de unos apartamentos en la Playa de Campoamor, en Alicante.

MARIA DE LA O MARTINEZ-BORDIU FRANCO: Conocida por Mariola, nació en 1952. Está licenciada en Arquitectura, aunque no ejerce la profesión. Se casó con Rafael Ardid Villoslada, licenciado en Ciencias Políticas y abogado dedicado a los negocios inmobiliarios a través de la empresa familiar Cofivisa que construyó la urbanización El Encinar de los Reyes. Es también presidente de la empresa Renta Inmobiliaria Cidra SA. El matrimonio vive en la lujosa urbanización "Monte Príncipe", en Pozuelo de Alarcón (Madrid). Mariola, junto a sus hermanos, era propietaria de la finca denominada "Cerca de los Monteros" en Marbella, valorada en 60 millones de pesetas, que vendieron a Roberto Osborne y Carolina Herrero, hermana del periodista fallecido Antonio Herrero y vinculada al Ayuntamiento de Gil y Gil.

FRANCISCO MARTINEZ-BORDIU FRANCO: Nació en 1954. Es el primer varón de los siete hijos de Carmen Franco y Cristóbal Martínez-Bordíu. Está licenciado en Medicina y tiene los títulos de "Señor de Meirás" y "Marqués de Villaverde". Cambió el orden de los apellidos y se llama actualmente Francisco Franco Martínez Bordiú, ya que el abuelo le ordenó perpetuar la estirpe. Es el ideólogo y administrador de los negocios familiares. Pertenece en la actualidad al consejo de administración de o­nce sociedades, dentro de sus diferentes cargos. Estas son: Promociones del Suroeste SA (antes Valdefuentes SA), Montecopel SA, Aparcamientos Atocha 70 SA, Premohi SL, Prístina SL, Estacionamientos Urme SL, Ficeme SA, Comercia Soluciones Integrales de Comercio Electrónico SL, Caspe 99 SL, Centro Médico del Láser Pío XII SL, Oceans Eleven SL. Sus principales negocios son los inmobiliarios. Aparece como director general de Promociones del Suroeste SA, la promotora inmobiliaria de la finca Valdefuentes, en Arroyomolinos (Madrid), donde ha intervenido como intermediario para las concesiones administrativas Miguel Herrero de Miñón. Aquí, figura asociado a los constructores Fidel y Antonio San Román Morán, y sus fondos propios ascienden a más de un millón de euros. La sede de esta empresa se ha trasladado desde la finca Valdefuentes a la Avenida de la Coruña, número 68, en Las Rozas (Madrid). Figuran como accionistas de ella, Carmen Franco Polo y las empresas de los hermanos San Román: Edificaciones Tifán S.L. y Sanedi S.A. La hija del General Franco figura como presidenta y administradora única de Promociones del Suroeste SA, cuyas propiedades actuales se encuentran ubicadas dentro del centro comercial "Madrid Xanadú", el parque artificial de esquí creado por Ruiz Gallardón. "Francis", al igual que sus padres, pronto se dedicó a adquirir garajes en Madrid. Una de las empresas utilizadas para ello es Estacionamientos Urme SL, con locales en las céntricas calles Ríos Rosas y Princesa. También domina el concurrido aparcamiento de la calle Atocha, número 70, de la capital de España. Curiosamente, la empresa coruñesa Azúcar SA, dedicada a la explotación de establecimientos de comida rápida, principalmente pizzerías, está participada en un 45 por ciento por Aparcamientos Atocha 70 SA. En su inversión en el sector alimentario, también creó la sociedad Premohi SL, para importar y exportar productos cárnicos. Aquí sus socios son Gonzalo Hinojosa y Alfonso Cayón. A través de Premohi, "Francis" Franco controla la finca ubicada en el número 40 de la céntrica calle madrileña de Preciados, un bloque con más de 150 años de antigüedad. Dos locales comerciales de este edifico fueron vendidos por los Franco el pasado mes de abril por 1.200.000 euros, según declaración registral. Además del inmobiliario y alimentario, sus incursiones también se han centrado en otro sector que, en teoría, domina: la explotación y gestión de todo tipo de establecimientos sanitarios y laboratorios de análisis. Sus empresas son Ficeme SL, con un patrimonio de más de cuatro millones de euros, y Centro Médico del Laser Pio XII SL., donde figura junto a Juan Carlos Santos Dutrey y José Rubira Fernández. Igualmente se ha introducido en el sector de las telecomunicaciones e internet, donde, a través de la sociedad Comercia Soluciones Integrales de Comercio Electrónico SL, tiene como representante a uno de los miembros de la familia Botín, Alfonso Botín Sanz de Sautuola y Naveda. Su cuartel general para esta nueva aventura está situado en la madrileña calle Sagasta, número 5, y se dedica al servicio de almacenaje, suministro de productos y venta por catálogo, todo ello en calidad de intermediario.

MARIA DEL MAR MARTINEZ-BORDIU FRANCO: Conocida por Merry, nació en 1956. Restauradora de muebles y profesora de inglés, se casó en primeras nupcias con el periodista Joaquín Jiménez-Arnau Puente; luego entabló matrimonio con el americano Greg Tamler, del que también se separó, y con el que vivió en Gran Canaria, Miami y Las Islas Vírgenes. Heredó de su padre un piso en Monachil (Pradollano), en la provincia de Granada. Es la hippie de los Franco.

JOSE CRISTOBAL MARTINEZ-BORDIU FRANCO: Nació en 1958. Inició los estudios de arquitectura que abandonó por la carrera militar, consiguiendo la graduación de teniente de infantería en 1979. Tres años después abandonó el Ejercito español. En 1984 comenzó a salir con la presentadora de TVE y modelo, María José Toledo López, con quién se casó en un Juzgado de Nueva York, ciudad en la que vivieron. De regreso a España, fijó su residencia en la finca de Valdefuentes, donde ha explotado un picadero con el nombre de "Cercano Oeste". Otra de su empresas, también con sede social en la finca de Arroyomolinos, es Joran Producciones SL, dedicada a la producción y programación de campañas publicitarias y promocionales. Aquí aparece como accionista uno de sus dos hijos, Daniel Martínez-Bordíu Toledo, nacido en 1990. Su otro hijo se llama Diego y nació en 1998.

MARIA ARANZAZU MARTINEZ-BORDIU FRANCO: Conocida por Arancha, nació en 1962. Estudió secretariado industrial, pero tiene una empresa de restauración de muebles. Se casó en 1996 con el abogado coruñés Claudio Quiroga Ferro, de familia gallega acomodada. Heredó de su padre un piso en Monachil (Pradollano), en la provincia de Granada.

JAIME FELIPE MARTINEZ-BORDIU FRANCO: Nació en 1964. Es el más pequeño del clan. Se casó en 1995 con la modelo y relaciones públicas Nuria March Almela, de quien actualmente está divorciado. Es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y abogado en ejercicio con bufete montado en el domicilio familiar de Hermanos Becquer. Al igual que su hermano "Francis", pertenece al consejo de administración de múltiples y variadas sociedades. Estas son: Francoveda SL; Proazca SA; Urme SA; Fiolasa SL; Sargo Consulting SL; Albargente SA; MGO Consulting Sl; y Abanco SL. Una de sus últimas creaciones mercantiles ha sido la empresa Francoveda, constituida el 11 de junio de 2003, con domicilio en Villanueva de la Cañada (Madrid), y con dedicación a "la prestación de servicios de asesoramiento e información económica financiera". La base de sus principales negocios es la construcción. Llegó a comprar puestos en el Mercado Central de Pescado de Mercamadrid, que luego alquilaba. Una de sus sociedades inmobiliarias, MGO Consulting, se encuentra situada a escasos metros de la sede central del PP, en la calle Génova de Madrid. En otra, Urme SA, figuraba como secretario el hoy presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa. En 1998 compró junto a su todavía esposa, Nuria March, un piso en la calle Arzobispo Morcillo, de Madrid, por 42 millones de pesetas declarados, y una zona rústica en el polígono Manila, en Fuencarral (Madrid). Un año después nació su hijo Jaime.

LUIS ALFONSO DE BORBON MARTINEZ BORDIU: Nació en 1974. Es hijo del duque de Cádiz y de Carmen Martínez-Bordíu. También figura en el emporio empresarial como consejero de una de las empresas de "asesoramiento" que preside su abuela Carmen Franco. Se trata de Sargo Consulting SL, cuya sede figura en el domicilio familiar de Hermanos Bécquer. Es licenciado en Ciencias Empresariales por el CUNEF y trabaja como asesor de inversiones en la Banca Nacional de París (BNP).

ISABEL POLO MARTINEZ-VALDES: Hermana de Carmen Polo de Franco. Figura como accionista de otra de las sociedades inmobiliarias de la familia: Montecopel SA. Una empresa, con sede también en el domicilio de Hermanos Bécquer, cuyo capital social desembolsado asciende a casi dos millones de euros, y cuyo accionista principal es "Francis" Franco. A través de esta empresa, los Franco controlan varios locales en el centro de Madrid, como por ejemplo, en las calles Príncipe de Vergara y López de Hoyos. Inicialmente figuraba como accionista la ex mujer de "Francis", María Suelves Figueroa, de quien se divorció en 1992 tras nueve años de matrimonio y con la que tuvo dos hijos, Francisco y Juan José.

MIRIAM GUISASOLA CARRION: Segunda esposa de "Francis" Franco. Aparece como accionista de varias de las empresas de la familia del General. Por ejemplo, de la inmobiliaria Prístina SL, donde controla el 68 por ciento del capital. También figura como consejera de la empresa de aparcamientos Estacionamientos Urme SL. Su hija Miriam del Campo Franco Guisasola, nacida en 1996, aparece como accionista de otra empresa inmobiliaria dedicada a la rehabilitación de edificios, Caspe 99 SL. Tiene otro hijo de su matrimonio, de nombre Álvaro, pero todavía no figura en ninguna empresa de la saga familiar de los Franco.

El archivo de Salamanca. Cuáles son y qué contienen los papeles de la discordia.

El archivo de Salamanca. Cuáles son y qué contienen los papeles de la discordia.

Nuria AZANCOT (EL Cultural)

El 12 de julio se reúne el Patronato del Archivo General de la Guerra Civil de Salamanca para decidir su futuro. Desde hace años la Generalitat exige la devolución de los papeles catalanes expoliados por las tropas franquistas durante la guerra, y parece que ahora, gracias a la política y sus pactos, pueden conseguirlos. Mientras, el Ayuntamiento de Salamanca reúne más de 29.000 firmas para impedir que se desmembren los fondos, y ya han ido a la ciudad autobuses de intelectuales catalanes que posan ante el Archivo reclamándolos. Pero, ¿quién puede negarse a que vuelvan a sus legítimos dueños documentos así conquistados? ¿O, por el contrario, se puede (o se debe) desguazar el patrimonio histórico nacional? Estamos cruzando una noche oscura que son varias, porque además a esta ceremonia de confusiones múltiples se une el Ministerio de Cultura, que parece no saber muy bien qué tiene el Archivo de Salamanca, y apuesta por crear un gran Museo de la Memoria Compartida.

Lo primero que hay que aclarar es que el Archivo de Salamanca no es, “ni puede ser”, proclama su director, Miguel Ángel Jaramillo, el Archivo de la Guerra Civil, “no sólo porque no existen archivos temáticos dedicados, por ejemplo, a la Guerra de Cuba, sino porque lo concerniente a la guerra está repartido en una decena de archivos públicos”. Por eso, en Salamanca están los papeles de partidos políticos, sindicatos, ayuntamientos; en Madrid, en el Archivo Histórico Nacional, los papeles de la llamada “Causa general”; en el Archivo General Militar de Ávila, datos de las unidades del ejército republicano; los datos de los campos de trabajo franquistas se conservan en el Archivo General Militar de Guadalajara. Por no mencionar los documentos custodiados en el Archivo de Presidencia de Gobierno, en el Ministerio de Asuntos Exteriores, los de las Audiencias Territoriales, el Archivo General de la Administración de Alcalá de Henares, los Históricos-Militares de Barcelona y Segovia, el de Viso del Marqués...

¿Por qué, entonces, es tan importante Salamanca? ¿Qué tesoros custodia? Para empezar, tres millones de fichas y más de 300.000 expedientes de miles de ciudadanos afiliados a un sindicato o un partido político, que se habían significado a favor de la República o eran masones. Salamanca es el archivo de la represión franquista, aunque no exactamente policial sino, como matiza Jaramillo, “de los servicios de información ligados a la cadena represiva del régimen franquista. No era policial en el sentido de que no era una actividad de la Dirección General de Seguridad, sino un organismo ligado a la Presidencia del Gobierno y muy directamente a Carrero Blanco, que tenía la función de informar a la cadena represiva, fundamentalmente al Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo pero también a cualquier otro organismo público que pidiera información de antecedentes político-sociales y masónicos. Es el archivo de la represión sobre los que perdieron la guerra, gente muy de a pie, porque los grandes personajes ya habían salido al exilio o habían sido fusilados o depurados”, subraya.

Tierra quemada
Lo cierto es que, a partir de junio de 1937, las tropas de Franco, a medida que iban conquistando la zona republicana requisaban cuanto documento encontraban en las sedes de los partidos políticos, sindicatos, casas del pueblo, asociaciones y organismos de la República. Se llevaban lo que podían y quemaban el resto sin demasiado criterio. “Sólo fueron sistemáticos de verdad –apunta Jaramillo– en el caso de los masones, uno de los colectivos que más sufrió la represión. En la zona sublevada en el primer momento, como Salamanca o Cádiz o Galicia, no sólo no se incautó documentación, sino que en algunos casos se destruyó en auténticos autos de fe”. Hay quien incluso apunta una audaz teoría: que pudo ser el general Mola quien comenzó a apoderarse de los papeles republicanos que iba encontrando al paso de sus tropas, mientras que las de Franco arrasaban las sedes del “enemigo”. A la muerte de Mola, Franco descubriría este archivo vital para la represión y encargaría su organización a un carlista muy vinculado a Mola, que acabó dirigiendo la Delegación Central de Recuperación de Documentos de Salamanca.

Las incautaciones siguieron el recorrido del ejército de Franco, pero, aunque se dice desde Cataluña (para reclamar sus fondos) que sólo hay documentación de 17 provincias lo cierto es que a medida que iban perdiendo la guerra, los republicanos se llevaban sus archivos con ellos, por lo que la documentación de Madrid, Barcelona y Valencia cubre casi todo el territorio nacional. Por eso no aparece documentación incautada, por ejemplo, en Zamora, pero sí que se encuentra información de esta provincia en Madrid o Barcelona. Más aún, el Tribunal Popular de Euzkadi se incautó en Santander; en la documentación de Vinaroz aparecen documentos de Tarazona o Lérida, y en Barcelona aparece todo lo relacionado con el movimiento libertario de Aragón o las cartas que un puñado de niños de la guerra enviaron a Stalin al llegar a Rusia en 1938. Claro que de Barcelona, las tropas franquistas se llevaron mucho más: los papeles de la Generalitat, para empezar. La documentación requisada acabó en Salamanca porque era, en esos momentos, la sede del Ejército franquista y capital de la España sublevada. Allí no se llevaron archivos completos, sino documentos o fragmentos seleccionados que iban desde actas judiciales a fichas de partidos políticos y numerosos documentos privados que se requisaban en domicilios particulares. Tras la selección, venía el reparto: la que tenía informaciones personales o judiciales se quedó en Salamanca; la que tenía valor administrativo, se remitía al respectivo organismo franquista, como los planos de carreteras, etc. También se devolvieron los papeles encontrados en la Dirección General de Seguridad Republicana sobre gentes de derechas. Y una parte esencial se destruyó, convertida en papel reciclado, como el 90 por ciento de las 160 toneladas requisadas en Cataluña según Josep Cruanyes.

Más aún, recientemente la ministra de Cultura aseguraba que Fraga se había llevado del Archivo todos los papeles relativos a Galicia.

El misterio gallego
Insinuaba Carmen Calvo un trato de favor a los gobernantes del PP, algo que Jaramillo niega: “Desde que esto es Archivo Histórico del Estado, es decir, desde 1979, no se han producido movimiento de documentos salvo para exposiciones temporales. Entregas de documentación no ha habido. Qué barbaridad, si no se incautó ningún documento en Galicia porque fue zona sublevada, si en el archivo sólo aparece Galicia a través de algunos personajes de Madrid que tenían vinculación con los partidos gallegos. ¿Qué quiere?, es una campaña de propaganda, pero en esto de Galicia no hay matices, o es verdad o es mentira, y es mentira. No sé, alguien se está confundiendo con otra cosa, no puede haberlo dicho con otra intención siendo del Ministerio”.

Pero eso es otra historia, una historia que comenzó en 1977, al pasar a depender del Ministerio de Cultura, y más aún cuando en el 79 un Real Decreto dispuso que la Delegación para la Recuperación de Documentos se adscribiese a la Sección Guerra Civil del Archivo Histórico Nacional. Desde 1999 es el Archivo General de la Guerra Civil.

Con un presupuesto para el pasado ejercicio de 160.000 euros, el Archivo de Salamanca cuenta con plantilla estable de 30 personas, cinco de ellas archiveros, y este año van a disponer de diez contratos temporales de cinco meses y dos becarios. Otra de las acusaciones que se formulan contra el Archivo desde Cataluña es que está desordenado por desidia, algo que niega el historiador Julián Casanova, que frecuentó el archivo en 1979-80, “en un momento en el que el archivo estaba militarizado, había una pareja de la guardia civil a la entrada, y la consulta de documentos dependía de la benevolencia del regente de turno. Volví después en muchas ocasiones y el archivo ha cambiado: está regido por profesionales y se ha hecho una notable labor de catalogación”. Quizá por eso, en 2003 acudieron al archivo 1094 investigadores procedentes en su mayoría de España, y 2237 más hicieron consultas por fax o email. Aunque cualquiera puede acceder físicamente a documentos muy deteriorados, y parte de la catalogación sigue sin actualizar.

180.000 fichas de masones
El archivo está dividido en dos secciones, una especial o masónica, y otra político-social, formado por los fondos existentes en el momento de constituirse como Archivo Histórico Nacional (los de los Servicios Documentales de Presidencia de Gobierno y los del Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo), al margen de las adquisiciones posteriores a 1977.

La Sección Especial, también denominada “masónica”, recoge la documentación incautada a las instituciones masónicas y la que se elaboró sobre las mismas, estructurada en tres tipos de expedientes: personales, de logias y de asuntos, complementados por el denominado Fichero General Masónico, que resume su contenido en unas 180.000 fichas, algunas referidas a documentos estremecedores, como una carta en la que un antiguo masón escribe el 17 de junio de 1940 al reverendo José M. Borrás que está “profundamente contrito” y delata a quien le llevó a la logia por primera vez. Claro que también se conserva un informe de la Fiscalía del año 42 denunciando la maldad de los masones porque siempre delataban a quienes ya tenían fichados. El Archivo, que reúne información sobre la masonería en España desde 1869, cuenta con una biblioteca de más de 5000 volúmenes y con una logia masónica con objetos reales confiscados por el franquismo, los mapas de la masonería en España, objetos, símbolos, una Historia de la masonería inédita. El archivo del Tribunal Especial conserva los procesos por los delitos de Masonería y Comunismo desde su creación, en 1940, hasta su desaparición, en 1963.

Por su parte, la sección Político-Social, de mucho mayor volumen, conserva documentación recogida en todo tipo de instituciones u organizaciones republicanas, estructurándose por la zona de procedencia: Alicante 1904-1939 (180 cajas); Aragón, 1938 (145); Barcelona 1939 (1879); Barcelona-Generalitat 1921-39 (507); Bilbao 1797-1939 y 1877-1938 (260); Cádiz, 1910-1939 (6); Cartagena 1936-1938 (60), Castellón 1938 (365), Extremadura 1938 (37); Gijón 1902-1937 (742), Jaén 1936-1949 (33); Lérida 1938 (65), Madrid 1874-1939 (2.783); Santander 1907-1937 (839); Valencia, 1932-39 (220) y Vinaroz 1902-1938 (13 cajas). Hay además 2939 cajas referidas a Prensa y propaganda (1896-1939), 460 con los expedientes político-sociales de correos; 1939 de Información Militar (1913-39), documentación particular (658 cajas); fotografías 1914-1939 (20.067 unidades); biblioteca (19805) y hemeroteca (2.349).

¿Y qué hay en esos cientos de cajas? De todo y nada, si no se sabe buscar, porque siguen catalogadas como en el franquismo, por el lugar de procedencia. Con un problema añadido: la mitad del archivo está microfilmado (toda la documentación asturiana, la del País Vasco, buena parte de Cantabria, toda Andalucía, casi el 90 por ciento de Valencia, parte de Madrid, la relativa a la Generalitat de Cataluña, los carteles, las fotografías), pero para digitalización no hay personal de plantilla. “Nosotros”, reconoce Jaramillo, “digitalizamos durante medio año, que es cuando tenemos contratos. Uno de nuestros proyectos es pasar toda la documentación microfilmada a soporte digital, porque permite volcarla en el portal de los archivos estatales”. También están digitalizadas los 3 millones de fichas o­nomásticas, aunque sólo están en uso medio millón. Por eso, quien quiera consultar algo puede perderse entre las viejas fichas, con una nomenclatura, y el sistema informático, con otra. Así, si nos interesa el tema de las mujeres en la guerra civil, además de buscar en las cajas de cada zona, deberemos consultar hemeroteca, fotografía, carteles y postales, la biblioteca, buscar por personajes...

Oscuro objeto de deseo
Se trata de un fondo casi inabarcable y desigual, que ahora reclama la Generalitat de Cataluña. Conviene precisar que en 1982 se estableció un convenio entre el Estado y Cataluña para la microfilmación de los documentos conservados en Salamanca procedentes de la Generalitat: además de la selección de lo que estaba en Salamanca, de su clasificación, ordenación y descripciones se hizo un inventario y se microfilmó, y una copia microfilmada está hoy en el Archivo Nacional de Cataluña. Y de esos originales, nada más interesante que lo concerniente al Estatuto de Autonomía. Por ejemplo, se conservan las actas de las sesiones celebradas antes y después de su proclamación, los debates sobre la lengua y los límites de la libertad y el comercio; también las de la comisión mixta creada en noviembre de 1932 para inventariar los bienes del Estado central cedidos a la autonomía o la adaptación de los servicios que habían de pasar a la Generalitat. Además, en el apartado de Presidencia se conserva la correspondencia de Francesc Macià desde 1931 como Presidente provisional, las adhesiones que recibió tras el alzamiento del 10 de agosto de 1932, la letra pequeña de la administración de la zona, la correspondencia de Lluis Companys tras la crisis de abril del 37... Por su parte, la documentación del Consell de Gobern permite conocer la organización de los distintos servicios públicos entre 1936 y 1938, lo que sitúa, según los responsables de su catalogación, “en su contexto político, social y económico los problemas de Cataluña en ese periodo, relativos, por ejemplo, a los refugiados españoles en otros países, los castigos a los rebeldes y desertores,”. La mayor parte de los documentos de la Generalitat se refieren a Justicia (213), Defensa (170) y Seguridad Interior (49), mientras que de cultura se guardan 16, y 6 de sanidad.

Pero la situación no es nada sencilla. Así, mientras que Julián Casanova considera “legítimas”las reclamaciones de Cataluña, aun cuando “la documentación está muy dispersa, mezclada y separar lo que pertenece a cada comunidad autónoma u organización política supondría la desaparición del archivo”, para Stanley Payne es “extraño creer que documentos historicos pueden ‘pertenecer’ a ciertas entidades políticas”. Y para Ucelay-Da Cal, “los ‘papeles de Salamanca’ no son más que una pugna por la posesión simbólica del objeto físico, dado que su contenido, las palabras, están ya microfilmado en el caso de la documentación confiscada en Cataluña por las fuerzas franquistas y la misma reproducción (u otras técnicas) se pueden extender al resto, si existe la voluntad del poder público de pagar el esfuerzo . El debate, pues, no es historiográfico, sino político: ¿que vale más, la esencia de la Generalitat de Catalunya republicana o la troncalidad estatal del Tribunal para la Represión de la Masonería y el Comunismo y sus objetivos en una Salamanca que fue capital del Caudillo? Los ‘papeles’ son una reliquia, en su sentido más literal y religioso”.

Reliquias o no, volvamos a ellos, a los fondos del archivo. En la sección político-social aguardan miles de fichas de personajes anónimos, como Eugenio Rodríguez, que tuvo la mala idea de dar un pollo al Socorro Rojo, o Américo Meana González, cuya ficha figura al dorso de la de Pablo Picasso, y que con 23 años estaba afiliado al PSOE, a JSU y a UGT. De sus pequeñas historias apenas se sabe nada, pero tiznan de pena y muerte. Nada que ver, por ejemplo, con Rafael Alberti, del que se conservan o­nce fichas, en una de las cuales se dice que escribe poesía y que publicó una en “Nuestra bandera”, órgano del PC de Alicante, en 1938 (cp. B-30, fol.121) y en otra, que firmó el manifiesto de los intelectuales antifascistas en solidaridad con el pueblo chino en abril de 1938. En cambio, Azaña sólo tiene 6 fichas. Picasso sólo tiene una, referente a su nombramiento como director del Museo del Prado: “CNT”, núm. 410, pág. 1, 22 de septiembre de 1936. Como el mismísimo general Franco: “General de las Fuerzas Militares de Marruecos, figura en la correspondencia dirigida a Florian Huertas en el año 1935” (leg. 447, exp. 9, fol. 1) De Sánchez Albornoz se guardan dos fichas y Unamuno tiene 5 entradas, aunque la más curiosa sean la primera: “Aparece su nombre en una carta de recomendación a la señorita Natividad Jambrina”; Nin tiene 9 fichas, Bergamín 13 fichas, alguna muy descriptiva de su compromiso con la república, y otra dando cuenta de que ha publicado en una revista un verso provocador, “El mulo de Mola”. Durruti tiene dos fichas, las mismas que Pedro Sainz Rodríguez y una menos que Carrillo y Gregorio Marañón, del que se consigna: “Pronunciará una charla desde la emisora del partido comunista”. Por su parte, de Ramón Pérez de Ayala se conservan 7, que van desde “Escribe una novela en la revista ‘Estudios’, órgano del PC de Valencia (‘Estudios’, car. 91, num. 72, ag. 1929) a “Aparece una copia de oficio dirigido al Sr. Magistrado Juez Especial D. Salvador Alarcón” (leg. 1,741. Tomo 5, folio 455, PS Madrid)

Ridruejo, Armero, Esplá
Dentro del laberinto salmantino, sin la ayuda de los ángeles-conserjes lo más fácil es no reparar en el original de “Vigésimo aniversario de la Unión Soviética” de Antonio Machado, que duerme en la carpeta 87 de Barcelona. Escrito para la radio de Valencia, el poeta, seriamente enfermo, lo dictó a su hermano José aunque tiene correcciones de su puño y letra, y nos muestra un Machado combativo: “Moscou [sic] es hoy el foco activo de la historia”. También de Machado se conserva un poema “A Méjico”, parte del legado de Carlos Esplá.

Porque, en efecto, a los fondos de Salamanca hay que añadir los comprados en la transición, como el de Dionisio Ridruejo (63 cajas) o el de Esplá, amigo de Blasco Ibáñez y Unamuno, periodista y político que murió en México en 1971. A su muerte, sus documentos fueron adquieridos por el Estado español. Y allí apareció parte de la correspondencia de Indalecio Prieto con el presidente mexicano Lázaro Cárdenas o con Roosevelt “para traer de Francia a todos los españoles que quieran venir, sin distinción de edad, sexo, ni mucho menos, de ideología. ¡Todos, todos!”El Estado también adquirió la colección de José Mario Armero, estructurada en dos partes: distintivos, banderas, carteles y simbología por una parte; y entorno social, ambiente y mundo infantil, con juegos, carteles, tarjetas y fotos de las dos zonas en guerra por otra.

Otros fondos han sido donados, como el archivo de Robert Capa: en 1979 el embajador de Suecia en Madrid hizo entrega al subsecretario de Asuntos Exteriores de España de una pequeña maleta con documentos del presidente Negrín que se había depositado durante la guerra en la legación sueca en Vichy (Francia). Junto a los documentos de Negrín, aparecieron 97 originales de la guerra civil de Capa, depositados desde 1992 en Salamanca, y que constituyen la segunda colección más importante del fotógrafo en el mundo. También la Federación Española de Deportados e Internados Políticos, creada en el exilio tras la guerra, donó sus fondos en 1988. Está el manuscrito de Manuel Alfonso (1935-1945), sobre lo vivido en un campo de prisioneros nazis. Y los documentos de la Sección de Información del Estado Mayor Central del Ejercito de la República, y el archivo del Comisario General de la Flota Republicana, Bruno Alonso, con correspondencia con Indalecio Prieto. Y los de la Liga de Mutilados, Inválidos y Viudas de la guerra civil, cedidos a España en 1977.

Por el contrario, sí se compraron los 270 negativos de la fotógrafa Kati Horna, que apenas pudo llevarse al exilio una caja de hojalata con una selección de su obra; los 1032 negativos de Louis-Albert Deschamps, o 3861 imágenes relacionadas con los españoles republicanos en México reproducidas de la colección de los hermanos Mayo. Además, el archivo de Salamanca cuenta con una colección fotográfica de 1010 unidades de la Legión Cóndor; una buena colección de hojas de propaganda de la guerra civil en Cataluña (2120) y un apasionante apartado de fuentes orales, con 127 entrevistas en vídeo y 63 en audio con veteranos americanos de la Brigada Lincoln, así como 515 cintas con 116 entrevistas sobre el exilio español en México. Y los expedientes de depuración de los empleados de Correos, y 99 rollos para la recuperación de archivos del exilio filosófico español en México, y el archivo de José Gaos microfilmado.

Un futuro incierto
El 12 de julio se reúne el Patronato, con el futuro del Archivo en juego. Su director, que parece confiar poco en la política, asegura que “primero el Gobierno tendrá que decidir qué es el archivo, si es una simple acumulación de papeles que al repartirlos no pasa nada, o un archivo fruto de la actividad de un organismo, y por tanto un testimonio histórico que guarda la memoria de los españoles, qué es más importante. Una vez respondida esta cuestión todo es posible...”. ¿Y el Centro de la Memoria Compartida? Aunque asegura que “No debería decir mucho. Hay que hacer distinguir por una parte el archivo actual, y proyectos espléndidos como el Museo de la Memoria Compartida, que no deberían estar ligados a la muerte del archivo actual”. Julián Casanova sí es partidario de “crear un Museo Nacional de la Guerra Civil y no sólo un archivo estimularía un mejor y más amplio conocimiento de la guerra civil. Y lo que sí que debería hacerse de forma inmediata es poner al servicio de los investigadores, como un archivo público más, la documentación conservada en la Fundación Francisco Franco, un asunto mucho más serio y urgente que lo relacionado con el Archivo de Salamanca. Imaginemos que los archivos con documentación sobre Hitler o Mussolini estuvieran en manos de sus familias y al servicio de la ultraderecha”.

http://www.elcultural.es/HTML/20040701/Letras/LETRAS9878.asp

La mujer trabajadora en la II República

La mujer trabajadora en la II República

La mujer ha sido considerada tradicionalmente como un sector atrasado de la sociedad, baluarte de la Iglesia y de la reacción. Este carácter "atrasado" no es innato a la mujer, como nos han querido hacer creer. La explicación a esto no hay que buscarla en aspectos biológicos, sino en la doble explotación que sufre bajo el sistema capitalista, como bien explicaba Bebel : "En su conjunto, el sexo femenino sufre doblemente: de una parte sufre bajo la dependencia social de los hombres (...) y de otra parte, mediante la dependencia económica en que se hallan las mujeres en general, y las mujeres proletarias en particular, lo mismo que los hombres proletarios" (La mujer, A. Bebel).Pero la historia nos ha demostrado que en los períodos revolucionarios, las mujeres han estado siempre en primera línea, y en muchos casos han jugado un papel decisivo en la lucha. En la Revolución Francesa de 1789 las mujeres del Tercer Estado estuvieron en todos los acontecimientos importantes, reivindicando el derecho al trabajo, luchando contra la carestía de la vida; las mujeres de los suburbios de París participaron activamente en la toma de la Bastilla o en la Marcha sobre Versalles.En la Comuna de París en 1871 estuvieron en las barricadas junto al resto de los trabajadores, logrando impedir el avance de las tropas mandadas por Thiers que querían apoderarse de los cañones guardados en Montmartre y Belleville.Lo mismo ocurrió durante todo el proceso que culminó con la Revolución Rusa de 1917. El Día Internacional de la Mujer se celebró en Petrogrado con una manifestación de 10.000 obreras del textil, a la que se fueron uniendo trabajadores acabando en una huelga general: fue el inicio de la Revolución de Febrero. De la misma manera vimos este carácter combativo de la mujer en los acontecimientos que se desarrollaron durante los años 30 en el Estado español.

A diferencia de otros países industrializados de Europa como Francia, Alemania, Gran Bretaña, Italia, etc., en el Estado español la incorporación de la mujer al mundo laboral fue tardía, pero cuando ésta empezó, lo hizo imprimiendo su propio sello. A principios de siglo el Estado español era un país económicamente atrasado con dos tercios de la población dedicada a la agricultura. El hecho de mantenerse neutral en la I Guerra Mundial tuvo como consecuencia el aumento de las inversiones extranjeras que buscaban nuevos y más seguros mercados dentro de una Europa en guerra. Esto favoreció un auge económico que permitió el desarrollo de la industria y su expansión a otras provincias. Pero este auge no repercutió directamente en las condiciones de vida de la clase obrera y el campesinado, sino todo lo contrario.

La explotación de la mujer

En 1930 había aproximadamente seis millones de familias de las cuales el 85% eran familias obreras y campesinas. En cinco millones de éstas, las mujeres realizaban las tareas del hogar única y exclusivamente. La incorporación de la mujer al trabajo estaba jalonada de dificultades. Por un lado con una tasa de analfabetismo mayor que la de los hombres, superior al 50%, lo que la hacía estar en inferioridad de condiciones a la hora de conseguir un trabajo, y además sin ningún tipo de infraestructura que facilitase a las mujeres con hijos tal incorporación. No existían escuelas infantiles donde las mujeres pudiesen dejar a los niños durante su jornada laboral, y además se carecía de suficientes plazas escolares para todos los niños, menos por supuesto para los hijos de los trabajadores y campesinos. La burguesía no hacia nada para mejorar esta situación, en la medida que le interesaba mantener a la mujer entre las cuatro paredes del hogar, llevando adelante las tareas imprescindibles para la reproducción de la especie y la reposición de la fuerza de trabajo obrera. A pesar de todas estas dificultades, la población activa femenina fue aumentando progresivamente. Una de las razones era que según se iba desarrollando el proceso de industrialización y urbanización, las mujeres jóvenes y solteras emigraban a la ciudad buscando un empleo remunerado y una independencia económica difícil de encontrar en el campo. Además, el incremento del paro obrero en la agricultura, a causa de las malas cosechas y de la existencia de enormes latifundios sin cultivar, impedía que miles de mujeres pudieran acceder a un puesto de trabajo en el campo, donde incluso los patronos llegaban a prohibir expresamente la contratación de mujeres. En 1930 la población activa femenina era del 24% sobre el total. El 80% de estas mujeres eran solteras y viudas. Cuando el marido moría la mujer se veía obligada a trabajar para sacar adelante a sus familias, porque no existía ningún tipo de pensión de viudedad. Por otra parte las mujeres casadas se encontraban con más dificultades: había leyes que dificultaban su acceso al trabajo, necesitaban tener permiso del marido para poder trabajar, no podían disponer libremente de su salario, y si el marido se oponía a que la mujer cobrase el salario, lo podía cobrar él directamente, e incluso si se separaban judicialmente el marido seguía teniendo el derecho a cobrar el salario de la mujer. Dos tercios de las mujeres asalariadas eran trabajadoras temporales, o estaban en el servicio doméstico (que carecía de todo tipo de derechos laborales), y el otro tercio restante eran obreras cualificadas, fundamentalmente en el sector del textil y vestido (82%). En cuanto a derechos laborales la legislación existente en ese momento concedía pocos derechos a las mujeres por no decir que ninguno

Esperanzas en la II República

La llegada de la II República en 1931 trajo enormes esperanzas para los trabajadores y campesinos de este país, y de hecho en el terreno social se dieron pasos adelante, especialmente para las mujeres. En la Constitución de 1931 se reconoció el derecho al voto de la mujer y el derecho a ser elegidas para cualquier cargo público. En 1932 se aprueban la Ley de Matrimonio Civil y la Ley del Divorcio, en ese momento la más progresista de Europa, ya que reconocía el divorcio por mutuo acuerdo y el derecho de la mujer a tener la patria potestad de los hijos. Ambas leyes supusieron un duro revés para la Iglesia que veía recortadas sus funciones e influencia en el seno de la familia, y un gran paso adelante para que la mujer saliese de su órbita de influencia. En 1936 el Gobierno de la Generalitat de Catalunya despenalizó y legalizó el aborto. No es casualidad que esto se consiguiese en una zona donde las mujeres estaban más incorporadas al trabajo industrial. En 1935 se decretó la abolición de la prostitución reglamentada, dado que hasta ese momento el cuerpo de la mujer era considerado legalmente por la burguesía como una mercancía en venta, como lo podía ser un saco de patatas o una silla.En el terreno laboral se dieron algunos pasos adelante para todos los trabajadores, por ejemplo se reconoció el derecho a asociación y sindicación, y el 1 de julio de 1931 se decretó la jornada laboral de 8 horas. Además se regularizó el trabajo nocturno, obligando a los patronos a dar un descanso de 8 horas para dormir, y se aprobó la Ley del Descanso Dominical para todos los trabajadores, excepto para el servicio doméstico donde prácticamente todos eran mujeres. Se prohibió contratar mujeres en trabajos considerados como peligrosos o duros y que pudiesen minar su salud o su futura maternidad. Pero a pesar de todo, las condiciones laborales siguieron siendo duras para los trabajadores, y para la inmensa mayoría de las mujeres trabajadoras no supuso una gran mejora. El tercio que trabajaba en el sector doméstico quedó excluido de la jornada de 8 horas, no tenía derecho a las prestaciones de los seguros sociales, no tenía subsidio de paro, ni de maternidad, ni eran beneficiarias de la Ley de Accidentes de Trabajo; trabajaban casi en régimen de esclavitud para las "damas" de la burguesía. En los otros sectores, por ejemplo, el 35% de los telares incumplía la jornada de 8 horas, y se trabajaban más de 9 horas diarias; además en el textil, vestido, confección, etc., mientras que a los hombres se les pagaba por horas trabajadas, las mujeres tenían que trabajar a destajo, por kilogramos o unidades producidas, lo que las obligaba a trabajar a ritmos mayores si querían conseguir un salario mínimamente digno. En la práctica tampoco podían acceder al subsidio de desempleo. En 1933 cobraban el subsidio 200.000 obreros, de estos 100 eran mujeres (el 0,5%). Para poder cobrar este subsidio era necesario estar afiliados a las Sociedades Mercantiles y a éstas no podían afiliarse los trabajadores eventuales, caso de la mayoría de las trabajadoras de este país.Otro problema constante era la discriminación salarial que sufrían las mujeres, algo que continúa en la actualidad. En 1930, el salario de una jornalera en la recogida de la aceituna era el 50% del que cobraba un jornalero por el mismo trabajo; una obrera metalúrgica cobraba el 41,3%, y en el sector textil la diferencia era de un 47,6%. En todos y cada uno de los sectores, en ningún caso, el salario máximo de una trabajadora alcanzaba el mínimo de lo que cobraba un trabajador por el mismo trabajo. Y además había que unir a esto los trabajos que estaban considerados como "femeninos", fundamentalmente el servicio doméstico, el sector que sufría las mayores jornadas laborales y el que estaba peor remunerado. A pesar de todo, sí que se consiguieron derechos importantes para las trabajadoras con hijos, por ejemplo la Ley de Maternidad, que regulaba por primera vez el período de lactancia, el tiempo de baja por maternidad, etc.

La mujer participa en las luchas obreras

En el campo la situación no era mejor; en este sector trabajaba el 24% de la población activa femenina, que en muchos casos no recibían ninguna remuneración, ni tenían ningún derecho laboral, porque este trabajo era considerado oficialmente como "ayuda familiar".Durante todos estos años se sucedieron muchas luchas y huelgas por parte de los trabajadores, para intentar cambiar sus condiciones de vida y mejorarlas, y en todas, las mujeres participaron enérgicamente, por un lado en su condición de asalariadas junto a los trabajadores, reivindicando subidas saláriales, mejora de sus condiciones de trabajo, etc., y por otro, en su condición de esposa, madre, hermana... del trabajador, intentando mantener unas condiciones de vida dignas para sus familias. Por ejemplo en 1932, el 97,1% de las obreras participaron en huelgas junto con el 95,2% de los obreros, y en 1934 más del 50% de las horas perdidas en huelgas, lo fueron en el sector textil, confección, alimentación y tabaco, sectores donde predominaba la mano de obra femenina. Además las amas de casa durante todo este período protagonizaron multitud de luchas y manifestaciones, sobre todo contra la carestía de la vida, una constante en estos años, especialmente cuando subía el precio del pan, que era el alimento básico de las familias obreras, y que, entre 1931 y 1934, fue objeto de numerosos incrementos debido a la escasez de cereales producida por las malas cosechas. No sólo se hicieron manifestaciones, sino que en los primeros meses de 1933 se produjeron asaltos a los vagones, camionetas y tranvías que transportaban alimentos, confiscándolos y repartiéndolos entre las familias obreras, en Vizcaya, Almería, Málaga, Granada, Valencia... y Madrid donde las mujeres asaltaron los mercados de abastos.

Politización creciente

La mujer había dejado de tener una actitud pasiva y resignada para empezar a tomar parte activa en la lucha. Al mismo tiempo que aumentaba su incorporación al mundo laboral y a las movilizaciones, iba aumentando su participación en los sindicatos y partidos obreros. Hasta 1930 su afiliación estaba centrada en los sindicatos católicos, que contaban con 35.000 afiliadas, pero, según aumentaban las luchas y la radicalización, estos sindicatos no sólo dejaron de crecer, sino que vieron descender significativamente su militancia, tanto de hombres como mujeres, produciéndose al mismo tiempo un fortalecimiento del sindicalismo de clase. Los sindicatos obreros comienzan a comprender la necesidad de incorporar a la mujer a sus filas y atraerlas a la lucha de clases para conseguir la transformación de la sociedad. En el Congreso de la UGT de 1932 se aprobó bajar la cuota para la mujer como una manera de facilitar su afiliación, debido a la inferioridad de sus salarios, y también se aprobó incrementar la propaganda entre las trabajadoras, que hasta ese momento había sido más bien escasa. Es en este Congreso cuando por primera vez se incluye en su programa la consigna "A igual trabajo, igual salario".Esta orientación hacia las trabajadoras tuvo un rápido efecto: de 18.000 afiliadas que tenía la UGT en 1929, pasó a tener en los primeros meses de 1936 más de 100.000. La CNT siguió el mismo camino y en 1936 tenía más de 142.000 afiliadas. Una de las características más importantes en este proceso de incorporación de la mujer a la lucha, es que en todo momento lo que predominó fueron las reivindicaciones de clase. No hubo cabida para ningún tipo de reivindicación feminista burguesa. De hecho, el país de Europa donde menos eco tuvieron los movimientos sufragistas y feministas burgueses fue en el Estado español. El PSOE empezó muy pronto a incluir en su programa las reivindicaciones propias de la mujer obrera, uniéndolas a la lucha del resto de los trabajadores como la única manera de conseguir la igualdad, y ésta a su vez sólo se podía conseguir a través de la transformación socialista de la sociedad. En 1902 se crearon las Agrupaciones Femeninas Socialistas, pero no como organismos autónomos del partido cuya única función fuese reivindicar los problemas de las mujeres. Eran agrupaciones dependientes del partido y planteaban tres deberes básicos para sus afiliadas: hacer propaganda de los principios e ideas socialistas, leer y propagar la prensa obrera, El Socialista, y participar en todos los actos públicos que celebrase la clase trabajadora. No obstante, en el PSOE existían sectores que tenían una enorme confusión respecto a la cuestión de la mujer, aunque su programa parlamentario publicado en julio de 1931 sí incluía: "La igualdad de derechos entre uno y otro sexo"; defendía la necesidad de "creación de guarderías" y "la consecución de todos los derechos femeninos incluido el derecho al trabajo y esto solo se conseguiría completamente con la implantación de la sociedad socialista", (Programa Parlamentario del PSOE, julio 1931).En lo referente al derecho al voto de la mujer existían serias discrepancias. Indalecio Prieto y Margarita Nelken, entre otros, se oponían, porque pensaban que la mujer aún no estaba preparada para tal responsabilidad y concedérselo sería dar más votos a la reacción. En el movimiento anarquista el proceso fue más difícil ya que había distintos sectores con posturas bastante dispares. Desde aquellos que defendían que el único papel de la mujer era el de apoyar al hombre: "La mujer tiene que desempeñar un papel accesorio de apoyo al hombre militante. Su misión central es la de cuidar a sus hijos y compañero en el seno del hogar y, sobre todo, actuar de apoyo al hombre". (Tierra y Libertad, Delia, 5/12/1931). "Su misión es animar al hombre y actuar como un ángel tutelar". (La mujer y sus ideas, Salvador Majó, Solidaridad Obrera, 18/6/1932).A otros, entre los que destacaba Federica Montseny, que luchaban contra cualquier concepción feminista y negaban que existiese ningún problema específico de la mujer y por tanto no había que prestar demasiada atención a ese tema. También existía otro sector que sí defendía incorporar al programa de la CNT las reivindicaciones específicas de la mujer: defender su derecho al trabajo, al voto, etc.

La mujer en la Guerra Civil

El PCE desde sus comienzos tuvo una orientación decidida hacia la mujer, intentando su captación para el movimiento comunista, logrando pasar entre 1936 y 1938 de 179 afiliadas a 4.203.Al estallar la guerra civil en julio de 1936 se produce un cambio cualitativo. Al incorporarse miles de milicianos al frente, la mujer tiene que participar masivamente en la producción, ocupando los puestos de trabajo vacantes dejados por los hombres que iban al frente. Esto supuso un aumento importante de su conciencia de clase al integrarse al trabajo fuera del hogar y alcanzar en muchos casos una independencia económica que antes no tenía. Además no dudaron en participar decididamente en el frente, dentro de las milicias, no sólo como enfermeras, lavanderas... sino como soldados. Las primeras mujeres que se incorporaron al combate fueron las militantes anarquistas, las de UGT y las del POUM. Las milicias obreras fueron el segundo ejército del mundo que incorporó a la mujer, tras haberlo hecho el ruso por primera vez en 1917.Es precisamente en este período en el que se produce la mayor afiliación femenina a las organizaciones obreras. Incluso llegaron a existir organizaciones de mujeres de masas que estaban vinculadas y controladas por las organizaciones obreras. Mujeres Libres era una organización de la CNT-FAI. Surgió al principio como portavoz de un pequeño grupo de militantes anarquistas, con el único propósito de sacar un periódico y distribuirlo dentro del movimiento anarquista. En mayo de 1936 contaba sólo con 500 afiliadas, pero según iba avanzando la guerra y la revolución fueron creciendo rápidamente y se convirtieron en una de las organizaciones más importantes, llegando a contar con 30.000 afiliadas en 1938.Sus objetivos eran facilitar a la mujer los medios prácticos para que ésta pudiese incorporarse a la producción, creando para ello guarderías, comedores... que facilitaban las tareas de las mujeres, al mismo tiempo que proporcionaban formación técnica y profesional, para que pudiesen adquirir mayor cualificación en el trabajo.

La Unión de Mujeres Antifascistas

La organización femenina más importante en estos años fue la Unión de Mujeres Antifascistas (UMA). Surgió en 1933 como sección española de "Mujeres contra la Guerra y el Fascismo", creada por la Internacional Comunista tras el triunfo de Hitler en Alemania. Comenzaron a tener fuerza en 1934, y tras los acontecimientos de Octubre fue prohibida, aunque siguió existiendo con el nombre de "Pro Infancia Obrera", dedicada a ayudar a las mujeres e hijos de los mineros muertos o encarcelados en Asturias tras la insurrección. En 1936 pasó a denominarse UMA, y se fortalece notablemente cuando el gobierno republicano declara a Comisión de Auxilio Femenino, organización subsidiaria de la UMA, organismo encargado de la organización del trabajo de la mujer en la retaguardia, dependiendo directamente del Ministerio de Guerra. Aunque su militancia era heterogénea, un 80% eran militantes de la UGT, un 16% del PCE y un 4% de la CNT, su política estuvo dirigida en todo momento por el PCE y las Juventudes Socialistas Unificadas, que controlaban el 35% de los comités de la UMA. En este período su presidenta fue Dolores Ibárruri. No obstante, las posiciones políticas del estalinismo, negando la revolución española y sometiendo toda la acción del proletariado español al apoyo a la república democrático burguesa, tuvo sus consecuencias prácticas en la política de la UMA.En julio de 1936 tenían ya 50.000 afiliadas, pero en vez de incorporar a las mujeres a la revolución que estaba en marcha, y concienciarlas de que su liberación sólo se podría llevar adelante liberando al conjunto de la clase obrera en lucha por la transformación de la sociedad, basaron su política en limitar la acción de la mujer a un respaldo constante a las acciones y decisiones del gobierno del Frente Popular: Esto se tradujo inmediatamente en la aceptación de la desaparición de las milicias obreras y, por tanto, de la incorporación de la mujer como combatiente. La UMA y el PCE se opusieron a que la mujer luchase en el frente, defendiendo que el papel de la mujer en la lucha contra el fascismo se limitase a las tareas de la retaguardia, haciendo labores de cocina, lavandería, enfermería, producción, importantes sin duda alguna. Por ejemplo en la Columna Pasionaria, las más de 25 mujeres que se encuadraban en sus filas se dedicaban sólo a estas tareas (una continuación de las que hacían en su casa), y se las prohibía coger un arma para luchar.La postura del POUM era distinta. El Secretariado Femenino del POUM no defendía una organización de mujeres aparte y abogaban por un Frente Revolucionario de Mujeres Proletarias que tuviese un contenido revolucionario. Su principal objetivo era atraer a las mujeres al partido y plantear la lucha de las mujeres unida a la de los trabajadores, como la única forma de derrocar al sistema y hacer triunfar la revolución. Su actividad durante la guerra fue hacer propaganda para incorporar a las mujeres al frente, no sólo en labores de enfermería a través del Socorro Rojo, (organización creada por el POUM para proporcionar asistencia sanitaria en el frente), sino como soldado para lo cual daban cursillos de entrenamiento militar, además de otras tareas dedicadas al abastecimiento en tiempo de guerra. Su trabajo no estuvo exento de dificultades. A cada paso se encontraban con el boicoteo del estalinismo: en la Segunda Conferencia Nacional de Mujeres del PSUC celebrada en 1938, se especificó entre los quince intereses principales para las mujeres comunistas, la "lucha contra emboscados, provocadores y trotskistas", en clara alusión al POUM y otros sectores del proletariado revolucionario. (Treball, 4/10/1938).Cuando Largo Caballero, Ministro de Guerra en el gobierno del Frente Popular, apoyado por el PCE, y más tarde por los anarquistas, decretó la prohibición de que las mujeres luchasen en el frente y que su labor se limitase a realizar las tareas domésticas dentro de los batallones, produjo una enorme decepción y frustración entre miles de ellas, que iban al frente reivindicando la igualdad, y veían de nuevo que se las relegaba para las tareas de las que ansiaban salir. Pero no sólo fue una decepción para ellas. Los trabajadores se opusieron a esto y tuvieron que intervenir las direcciones de los sindicatos para poner fin a la situación de descontento que se estaba creando en el frente. Con esta política seguida por los dirigentes del Frente Popular y de los partidos obreros, frenando el ímpetu y la ofensiva revolucionaria, tanto de las mujeres como del conjunto de los trabajadores, no se ganaba la batalla, sino más bien todo lo contrario, se preparaba el camino hacia la derrota. Tras el triunfo de la contrarrevolución fascista más de 400.000 obreros fueron encarcelados o encerrados en campos de trabajo; unos 30.000 fueron fusilados después de la guerra; entre 1939 y 1940 había 30.000 mujeres encarceladas; sólo en la cárcel de Ventas, en Madrid, fueron fusiladas 1.000.Otro castigo reservado para las mujeres por la dictadura, no sólo para las que habían tomado parte activa en la lucha, sino también para las mujeres de los milicianos, para sus hijas, madres etc., fue que eran encarceladas, rapadas al cero y paseadas por las calles de sus pueblos y ciudades. Al mismo tiempo las mujeres retrocedieron más de medio siglo en sus condiciones de vida y en sus derechos, se prohibieron todas sus conquistas: el derecho al aborto, el divorcio, los matrimonios civiles; y además se las prohibió prácticamente el derecho a trabajar por medio del Fuero del Trabajo, quedando de nuevo confinada a las cuatro paredes del hogar.

Manuel Fraga: su auténtica biografía

Manuel Fraga: su auténtica biografía

Nacido en Vilalba (Lugo) el 23 de noviembre de 1922, Manuel Fraga es padre de cinco hijos y estuvo casado (después separado) con Dª. María del Carmen Estévez, quien falleció el 23 de febrero de 1996. Es doctor en Derecho, Ciencias Políticas y Economía, catedrático, consejero del Parlamento franquista y diplomático, puestos todos ellos obtenidos mediante oposición durante la dictadura fascista de Franco. Al ser un fascista por autoconvencimiento, Manuel Fraga muy pronto se afilió a la Falange Española de las JONS (el partido único de Franco). Fue un miembro muy destacado del régimen de terror de Franco: secretario general del Instituto de Cultura Hispánica en 1951; secretario nacional del Consejo de Educación Nacional, secretario general técnico del Ministerio de Educación en 1953, y Consejero Nacional del Gobierno de Franco. Finalmente, fue recompensado por el Caudillo con el Ministerio de Información (ministerio de Agitación y Propaganda) y con la Vicepresidencia en el primer gobierno de la monarquía española.

Durante su mandato como Ministro de Información, cargo para el que Fraga fue nombrado en 1962, ordenó la publicación de la extremadamente represiva Ley de Prensa e Imprenta, junto con el Estatuto de la Publicidad, dos de los más importantes pilares del régimen fascista.

En 1973, Manuel Fraga fue nombrado Embajador de España en el Reino Unido, un cargo que ocupó durante dos años. En 1975, tras la muerte de Franco, Fraga regresó a España con la idea en mente de ser nombrado sucesor del Caudillo. Cuando el rey Juan Carlos decidió no nombrarle a él como presidente del gobierno español, Manuel Fraga montó en cólera y exigió a Juan Carlos ser nombrado Ministro de Gobernación. Desde ese cargo, Fraga ordenó los asesinatos de Montejurra, en los que tres personas fueron asesinadas por cuerpos de paramilitares españoles.

Junto con otros seis ex-ministros de Franco, fundó en 1977 el partido de extrema derecha Alianza Popular, para luchar mejor contra lo que él denominó "los más peligrosos enemigos de España: el comunismo y el separatismo".

Como el mejor maestro de la propaganda española de todos los tiempos, desde el 5 de febrero de 1990, Manuel Fraga ocupa el puesto de presidente de la Xunta de Galicia, tras tres procesos electorales cada vez más y más manipulados. Curiosamente, él había sido en 1978 el líder del movimiento fascista que se opuso a las autonomías en España, y muy especialmente a la gallega.

Durante su mandato como Presidente de la Xunta, Fraga fomentó el nepotismo, los sobornos y la corrupción. Convirtió al Parlamento gallego en un órgano muerto, y obtuvo un peculiar éxito: mientras que España creció económicamente en el periodo 1991-1999, Galicia se hundió sin embargo más y más en el paro y la miseria.

Seguidor de las doctrinas del fascismo radical internacional, Manuel Fraga se ha distinguido en los zltimos aqos por sus declaraciones, en las que niega el Holocausto judmo y los crmmenes de la Inquisicisn espaqola, o considera "una anicdota personal" la persecucisn judicial contra Pinochet. Amigo personal de algunos de los más terribles dictadores del mundo (Fidel Castro, Pinochet, Gaddafi), vergonzosamente, Manuel Fraga es miembro de numerosas organizaciones europeas, entre las que destaca el Comité de Regiones. Como hombre ególatra y despótico, es realmente muy famoso -incluso admirado- a causa de sus arranques de mal humor y por su insistencia personal en ser llamado "Don Manuel". Manuel Fraga es autor de 87 libros de propaganda que más que nada hablan de ciencia política y Teoría del Estado, pero ninguno de ellos vendió jamás ni un real. En la actualidad, es un hombre muy enfermo, cojo, casi ciego y muy afectado por el síndrome de Parkinson, pero ya ha anunciado su intención de luchar por la presidencia en las próximas elecciones.

Los parientes de la víctimas de la Guerra Civil se reúnen para conocer la situación del proceso tras la aprobación del decreto de la Junta

Los parientes de la víctimas de la Guerra Civil se reúnen para conocer la situación del proceso tras la aprobación del decreto de la Junta

JUAN CARLOS PANAL (Diario de Jerez)

Familiares de ubriqueños desaparecidos y fusilados durante la Guerra Civil se reunieron el pasado jueves en el Hotel Ocurris para conocer la situación en que se encuentra todo este proceso a nivel regional, que pretende dar cumplimiento al decreto de la Junta de Andalucía del pasado 2 de diciembre, que contempla una sepultura digna para las personas que fueron enterradas en fosas comunes.

Al encuentro asistieron tanto familiares de las víctimas republicanas, cuyos cadáveres fueron exhumados en el cementerio de la localidad de El Bosque, como también de los que están localizados en una fosa en el cementerio de Ubrique, y que, según los datos que se tienen, podrían ser un total de diecinueve.

Además, participaron integrantes del Foro por la Memoria, quienes informaron de la constitución el pasado día 29 de junio en Sevilla del comité técnico, que coordinará las actuaciones en Andalucía para la recuperación de la memoria histórica de la Guerra Civil y la dictadura franquista. Así, los familiares de las víctimas están a la espera de que se ponga en marcha este comité en las próximas semanas.

Solicitan a las administraciones una solución para los restos de los trece ubriqueños que fueron exhumados en El Bosque y que permanecen todavía en una sala del camposanto de Ubrique. Muchos de estos familiares, como es el caso de Ana María Venegas, consideran muy complicado que puedan hacerse las pruebas de ADN, por el alto coste económico que supondría y prefieren, en un gesto solidario, que ese dinero se dedique a realizar las labores de exhumación de otras víctimas de la Guerra Civil.

El Ayuntamiento de Ubrique ha cedido un espacio en el cementerio del municipio donde se dará una sepultura digna a los cadáveres, y donde se levantará un monumento en recuerdo de todos ellos. Para Ana María Venegas, este homenaje debe servir "para que las generaciones futuras sepan que fueron unos luchadores por la libertad".

Un panteón común incluiría a los fusilados enterrados en el camposanto ubriqueño, cuyos familiares demandan su exhumación, para que cuenten también con un entierro digno y el reconocimiento institucional.

Esta misma petición la realizaron los familiares de otras víctimas que se suponen están enterradas en el cementerio de El Bosque, donde se ha constatado que quedan aún varias fosas comunes. La reanudación de los trabajos de exhumación se espera precisamente para estos primeros días de julio, según anunció en su momento la propia Consejería de Justicia del Gobierno andaluz.
http://www.diariodejerez.com/pg040703/provincia/provincia518621.htm

Un edil de Gràcia (Barcelona) pide al Archivo una lista de la documentación incautadapara poder recuperarla

Un edil de Gràcia (Barcelona) pide al Archivo una lista de la documentación incautadapara poder recuperarla

Europa Press

El concejal del Distrito de Gràcia de Barcelona, Ricard Martínez, ha escrito una carta al director del Archivo de Salamanca, Miguel Angel Jaramillo, en la que pide un listado de la documentación incautada en este barrio para poder recuperarla en la medida de lo posible.

Martínez afirmó que tras la ocupación de Barcelona por parte de los tropas franquistas se produjeron un conjunto de registros en casas particulares, sedes de entidades y partidos políticos, que acabó con la incautación de material, entre él una gran cantidad de documentación.

El edil señaló que tras 65 años "es el momento de iniciar el proceso para recuperar todo el material incautado" en aquella época y pidió al Archivo que le hagan llegar al distrito "el listado completo" de todo el material.

Ricard Martínez pide al director del Archivo que "les haga saber" el procedimiento por el cual se puede recuperar toda esta documentación, estableciendo los mecanismos técnicos que sean necesarios como el tipo de embalaje o el transporte más adecuado.

El concejal aseguró que les gustaría tener esta información antes de final de año para poder preparar el retorno de la documentación a sus propietarios en la medida que sea posible. Martínez aprovechó la ocasión para invitar al director del Archivo a venir a la Festa Major de Gràcia, entre el 15 y el 22 de agosto.

Carmen Domingo publica: Con voz y voto

Carmen Domingo publica: Con voz y voto

La presentación correrá a cargo de Inma Mayol (Tercera Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Barcelona)

Día: 13 julio
Hora: 20.00
Lugar: Auditorio de Random House Mondadori. C/ Travessera de Gracia, 47-49
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Cuando en 1931 Alfonso XIII abandonó nuestro país y quedó proclamada la II República española, España era un país atávico, anclado todavía en el Antiguo Régimen. La mujer estaba considerada según los clásicos patrones católicos: no tenía derecho al voto ni gozaba de los más elementales derechos. A ojos de la sociedad no existía más que como sumisa esposa. Al proclamarse la República, las mujeres vieron llegada la oportunidad de reivindicar sus derechos y hacerlos constar en la nueva Constitución. En este sentido, la Constitución de 1932 fue la más avanzada de su tiempo.

Este libro es el fiel reflejo de la ingente labor realizada por las mujeres durante un período histórico decisivo: la II República, la Guerra Civil y los primeros años del franquismo. Por estas páginas desfilan mujeres como Dolores Ibárruri –la Pasionaria-, Juana Doña, Margarita Nelken, María Teresa León –la esposa de Rafael Alberti-, Rosa Chacel... mujeres que tanto en el Parlamento como en la calle, en sus casas y en las universidades, reclamaron igualdad de derechos con los hombres y desempeñaron un papel decisivo en la modernización del país, esfuerzo que pronto se vería aplastado por la guerra civil y por la dictadura del general Franco, bajo cuyo poder sufrieron vejaciones y torturas, la pesadilla del sueño que fue la II República.

Carmen Domingo (Barcelona, 1970) es licenciada en filología hispánica. Ha trabajado en distintas editoriales y ha sido coordinadora y redactora de contenidos en una página web femenina. Colabora en distintos medios de comunicación. Recientemente ha publicado No te quedes off-line (Montena, 2002), Cada oveja con su pareja (Urano, 2003) y Flores. Artistas de ley, familia de raza (MR, 2003)

Título: Con voz y voto Colección: Lumen/Ensayo PVP.: 19 € Nº de pág.: 432 págs.