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MEMORIA HISTÓRICA

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Setenta años en el recuerdo

Setenta años en el recuerdo La asociación Contigo, de Noreña, inauguró la temporada con una charla sobre la Revolución de Octubre de 1934 que ofreció el catedrático David Ruiz


La sala de conferencias de la Casa de Cultura de Noreña presentó el pasado lunes el aspecto de las grandes ocasiones. El público abarrotó las butacas y el silencio en el que permaneció durante toda la charla fue una señal inequívoca de la atención que despertaba el tema abordado, la Revolución de Octubre de 1934 y el homenaje a José Gonzalo Sancho Flórez, 'Pinfi', en que se convirtió el acto.

El catedrático de Historia Contemporánea David Ruiz, encargado de pronunciar la conferencia, estuvo acompañado en todo momento por el secretario de la asociación Contigo, José Antonio Miñarro. Este último fue quien abrió el encuentro con una emotiva semblanza de 'Pinfi', profesor noreñense recordado con cariño por sus vecinos desde que falleciera de forma prematura hace unos años.

Tanto Miñarro como el conferenciante Ruiz, que fue profesor de 'Pinfi' y aseguró que le hubiera gustado impartir a él mismo la charla, destacaron su faceta humanista y la coherencia con la que vivió toda su vida. Los gestos de aprobación de buena parte de los presentes en la sala daban la razón en silencio a las palabras que pronunciaron a modo de reconocimiento.

David Ruiz comenzó la conferencia sobre Octubre del 34 dejando claro el término que, según él, mejor define los acontecimientos ocurridos en España en la primera mitad del siglo pasado y que es 'Movilización', dado el carácter heterogéneo de los movimientos que participaron. Aludió el profesor al hecho de que la movilización de ese año fue el único acontecimiento de esas características en el que sólo fueron llamados a participar los obreros asalariados.

El catedrático también aseguró que se trata de hechos «complejos y controvertidos que siguen levantando polémica, incluso más que la Guerra Civil». No obstante tachó dicha polémica de «artificial», ya que la documentación conocida recientemente al respecto permite pensar que, junto al idealismo revolucionario, también se dieron objetivos más prosaicos, sostuvo a modo de introducción.

Cambiar el mundo

Para el catedrático de Historia Contemporánea, la movilización de 1934 empezó con la intención de sus participantes de cambiar el mundo, aunque con el tiempo se transformó en un intento de cambiar únicamente el ámbito regional, afirmó.

En la charla, que David Ruiz pronunció con un excepcional tono narrativo y didáctico que gustó mucho al público, hizo referencia a las relaciones políticas entre los personajes que participaron, con especial hincapié en las figuras de Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto.

El profesor también desglosó por zonas las razones que llevaron a regiones españolas como Cataluña o Andalucía a no intervenir en la revuelta.

Asimismo, el profesor informó a los presentes sobre las características especiales que la movilización tuvo en Asturias, única parte del país en la que se constituyó la llamada Alianza Obrera, con la participación conjunta, e impensable en otros lugares, del sindicato socialista UGT y el anarquista CNT. A esa alianza se unieron los comunistas y socialistas.

La amena narración de Ruiz continuó con las peculiaridades vividas en la región durante el tiempo en el que permaneció activa y las causas que conllevaron al fracaso del movimiento revolucionario. También ofreció las cifras de víctimas de la terrible represión que siguió a la movilización popular.

Al final y ante la pregunta de una persona del público, el conferenciante negó que la revolución del 34 fuera el detonante de la posterior Guerra Civil. Para afianzar su postura, el catedrático hizo referencia a los diversos golpes, tanto de carácter anarquista como militar, ocurridos en años anteriores.
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Ruta por los lugares emblemáticos del anarquismo en Barcelona

Ruta por los lugares emblemáticos del anarquismo en Barcelona Un autobús pintado con graffiti recorrerá durante el mes de octubre Barcelona en lo que será un tour turístico especialmente singular

Lo que se explicará no serán los grandes logros arquitectónicos de Gaudí o las nuevas obras olímpicas de la ciudad, sino las pequeñas y grandes historias del anarquismo en Barcelona, la memoria de una ciudad obrera y reivindicativa que se ganó a pulso la denominación de la rosa de foc. Podrá visitarse, por ejemplo, desde el lugar exacto en el que el 20 de julio de 1936 murió Francisco Ascaso en el primer asalto a las dependencias militares de Atarazanas, al final de La Rambla, en lo que era el último reducto fascista que quedaba en la ciudad tras los tres días de julio posteriores al alzamiento de Franco contra la República, hasta el bar Funicular, en la calle de Girona esquina con Consell de Cent, en cuyos alrededores fue detenido el 25 de septiembre de 1973 Salvador Puig Antich, que pocos meses más tarde fue ejectuado en la prisión Modelo. Sin olvidar, claro, el atentado del Liceo de 1893; el asesinato, a manos de los pistoleros de la patronal, de Salvador Seguí, el noi del sucre, en 1923 en la confluencia de las calles de la Cadena y Sant Rafael; el derribo, en 1936, de la prisión de mujeres que estaba situada en la actual plaza de Folch i Torres; el atentado fallido contra Franco en el Monumento a Colón, en 1947; los fusilamentos del Camp de la Bota, delante del actual Fórum, en la posguerra, y las jornadas libertarias de 1977 en el parque Güell.

Lo curioso del caso es que no se trata de una ruta turística organizada por un museo de historia, sino de una intervención artística enmarcada en el programa de exposiciones del Instituto de Cultura de Barcelona que ha realizado el colectivo Turisme Tàctic, integrado por los artistas Mariano Maturana, Maite Ninou y Xavier Manubens. "Consideramos el turismo un medio de comunicación más y no tenemos una visión crítica con el medio en sí mismo, como no la tenemos respecto a Internet o la televisión, sino que depende de cómo se utiliza", indica Maite Ninou.

"En nuestro caso, como artistas, pensamos que es un vehículo más que puede utilizarse para realizar acciones artísticas, en una larga tradición del arte de acción y de intervención en el espacio público. Con esta ruta no hemos pretendido hacer un resumen de la historia del anarquismo, sino dar voz a una gente y a una historia que muchas veces ha estado ocultada y que vale la pena recordar".

"De hecho", añade Maturana, "antes de centrarnos en el anarquismo lo que nos interesaba al inicio era rescatar aquellos espacios de la ciudad por los que pasamos todos los días y que aparentemente no guardan ningún significado, aunque casi siempre esconden alguna historia". La primera que rescataron fue una anónima historia de amor en una ruta a pie por diversas ciudades que titularon Love story. "También estamos preparando la ruta de la infamia, que se centrará especialmente en Internet y que tendrá un carácter participativo, ya que se animará a la gente a que envíen los lugares que consideran especialmente representativos de la historia de la infamia", explica Manubens.

En esta ruta del anarquismo han estado trabajando tres años, aunque a diferentes ritmos. "Nos hemos centrado más en la historia oral que en la que explican los libros", dice Ninou, que añade que los testigos de la época -Abel Paz, Luis Andrés Edo, Manel Aisa y Concha Pérez, por ejemplo- han ofrecido más fácilmente su colaboración que los especialistas, que aún mantienen ácidos debates sobre este movimiento político. "El anarquismo sigue siendo incómodo para la intelectualidad de Barcelona, lo fue en su época porque era un movimiento obrero que les era ajeno y lo sigue siendo ahora, nunca lo aceptarán", afirma Manubens. "Muchas de las personas con las que hemos contactado no han dejado de insistir en que destacáramos los errores y los aspectos más violentos del anarquismo cuando, en cambio, los viejos militantes que ya están a punto de desaparecer siguen siendo grandes defensores de la labor cultural y pedagógica que se realizó entonces, que es lo que recuerdan y defienden".

Estos testimonios que han ido grabando podrán oírse en el interior del autocar, aunque con otras voces porque las reales son a veces tan débiles que no se aprecian. Serán voces radiofónicas que se irán combinando en el interior del autobús con el pase de diferentes vídeos documentales, que en conjunto duran una hora, que situarán a los turistas de la historia en los antecedentes del hecho o el personaje relacionado con el lugar que se va a visitar. "Hemos tenido mucha colaboración en este sentido de la Fundación Anselmo Lorenzo de Madrid y también de los archivos de la CNT", comenta Manubens. "Es curioso porque en muchos casos estas y otras entidades similares tienen unos archivos increíbles que se nutren y cuidan gracias al voluntarismo y a la donación de sus socios".

Los jóvenes en general, sin embargo, no tienen mucha idea de lo que era el anarquismo y muchos lo asocian a la violencia. "Hicimos también una encuesta en la calle y era increíble lo que decía la mayoría, algunos incluso preguntaban cómo nos atrevíamos a plantearles qué es el anarquismo", recuerda Ninou. "Lo pasamos al final del tour, de vuelta del cementerio de Montjuïc, donde se visitan las tumbas de Ferrer i Guàrdia, Ascaso y Durruti, esta última vacía, así como el nicho en el que está enterrado el pedagogo Anselmo Lorenzo, al que casi nadie conoce".

Tal vez para enlazar con esta ruta, la cronología que se entregará a los turistas que se sumen a la ruta comienza con la quema de conventos de 1835 y finaliza con las manifestaciones antiglobalización de 2001. "Le preguntamos a Abel Paz, por ejemplo, qué pensaba de la vigencia del anarquismo y estuvo de acuerdo en que en cierta manera este espíritu de evidenciar la crisis de la organización actual del Estado está presente también en estos movimientos antiglobalización y también en su forma asamblearia de organizarse, aunque es una licencia que nos tomamos", reconoce Ninou.

La ruta se realizará en un autocar con capacidad para 44 plazas que saldrá del portal de Santa Madrona después de realizar un pequeño tour a pie por la zona de La Rambla.

Todo el recorrido durá 3 horas y 30 minutos, con cuatro paradas -en el bar Funicular, el Camp de la Bota, el parque Güell y el cementerio de Montjuïc-, y se realizará los días 9, 10, 11, 16, 17, 18, 23, 24 y 25 de octubre. El precio es de tres euros y hay que reservar o comprar la entrada anticipada en las taquillas del Palau de la Virreina.

Durante el recorrido se entrega también un variado material documental, desde una foto de las barricadas de 1936 al plano de la zona de fusilamentos del Camp de la Bota, pasando por un dossier con cronología y bibliografía, y una revista realizada para la ocasión con textos históricos, literarios y poéticos.

http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/126001/index.php

Héroes obligados. La muerte en su exilio parisino de Manuel Zapico 'El Asturiano' recupera la épica vivida por los maquis en las montañas de la región

Héroes obligados. La muerte en su exilio parisino de Manuel Zapico 'El Asturiano' recupera la épica vivida por los maquis en las montañas de la región Foto: LEGENDARIOS. Aurelio Caxigal y Manolo 'El Rubio' (se desconoce el nombre del personaje central)


El fallecimiento en París, el pasado 28 de agosto, de Manuel Zapico, 'El Asturiano', guerrillero de las partidas que configuraron la Federación de León y Galicia (compuesta por socialistas, comunistas y anarquistas), hasta su disolución en 1948, ha vuelto a depositar sobre la mesa de la actualidad un período histórico que todavía ha sido insuficientemente estudiado, aunque la investigación de autores como Nicanor Rozada, Secundino Serrano, Alberto Bru o Jairo Fernández, entre otros, ha permitido arrojar luz en torno a esa oscura etapa.

Una nota del Gobierno Militar de Asturias, emitida el 28 de enero de 1948, a propósito de la muerte en la playa de La Franca y en Infiesto de guerrilleros tan legendarios como los hermanos Castiello, Constantino González Zapico ('Bóger') o Manuel Díez González ('Caxigal'), los presenta como «bandoleros».

Bandoleros o guerrilleros

Tal vez huelgue la pregunta. Los numerosos testimonios recogidos de aquellos que se decidieron a fugarse al monte son coincidentes en su mayoría respecto de las razones que les empujaron a esa actuación. Tras tomar Asturias en octubre de 1937 las tropas sublevadas contra la II República, mientras los aviones lanzaban octavillas en las que se prometía respetar la vida de quienes no hubieran incurrido en delitos de sangre, la represión se desataba con una crudeza inaudita. En Gijón, primera ciudad que pasó a manos de los insurgentes, según relato de Enrique Llera Iglesias, se contaban por miles los republicanos de todo signo que fueron hacinados en la plaza de toros de El Bibio. Los fusilamientos se prodigaban en La Providencia y en el cementerio de Ceares. El miedo fue, junto a los principios ideológicos, uno de los motores principales de los fugados.

Ejemplo concreto es el de los mencionados Castiello, obligados a huir después de sufrir asedio en su casa de Peón (Villaviciosa) por los falangistas locales. O el de Josepón, el del Corralón, 'Pastrana' (La Nueva, Langreo), mencionado por Nicanor Rozada, quien sufrió por dos veces el incendio de su casa antes de emprender la actividad guerrillera. Los casos se repiten por toda la geografía asturiana. Y algunos analistas sostienen que de haberse producido una cierta generosidad de las fuerzas victoriosas, el enjambre de la resistencia habría tenido una menor magnitud.

Hay historiadores que dan cifras de 9.000 hombres en la montaña asturiana por las fechas inmediatamente posteriores al 21 de octubre de 1937, los cuales, sin embargo, se verían reducidos a un millar en mayo de 1938, habiéndose entregado el resto o siendo detenidos o asesinados.

El encuadre de los que permanecen en la lucha lo configura Alberto Bru en 16 partidas, que a su vez tendrían ramificaciones en subgrupos. Un 'reino de taifas', se ha dicho, que en ocasiones gozó de buen entendimiento entre los diferentes miembros y en otras, mantuvo discrepancias tácticas, estratégicas o ideológicas. Uno de los factores de estas discrepancias se observa en los criterios que mantenía José Mata, favorable a conceder prioridad a los postulados políticos, frente a Arístides Llaneza, partidario de la confrontación armada como primer argumento. Hablamos de dos sobresalientes representantes de un mismo ideario, el socialista. Así es que el Comité de Milicias Antifascistas de Asturias, que congregaba a socialistas y comunistas, fundado en 1943, tuvo una corta vida.

Sin duda, los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, que fueron derivando hacia el triunfo de las democracias, debió abrir nuevas expectativas en el seno del maquis. Cabía albergar la esperanza de que vencidos el nazismo y el fascismo, su homologación franquista española, también sucumbiera. Pero el juego de la política internacional dejó al margen a los demócratas españoles.

La guerrilla lo notaría en los años siguientes de modo efectivo. La Ley de Bandidaje de 1947 otorgaría poderes poco menos que absolutos a la Guardia Civil para la persecución de los resistentes. En 1946 y 1947, se producen grandes caídas, como la de Casto García Roza, torturado y muerto en la comisaría de Gijón. O la redada en el pico Polio (entre Langreo y Mieres), donde 50 guardias civiles abaten a cinco guerrilleros encabezados por Olegario Llaneza Rozada, uno de los hermanos apodados 'Gitanos', a quienes Alberto Bru atribuye excesos.

En efecto, al lado de personajes como los Pumarones -primer grupo guerrillero en el Nalón-, que acabaron delatados por una demasía de fe en el género humano, hubo excepciones que acaso cruzaron la raya entre la legítima defensa y las acciones indiscriminadas.

Paul Preston participa en las jornadas sobre los maquis que comienzan hoy

Paul Preston participa en las jornadas sobre los maquis que comienzan hoy El historiador británico y profesor de la London School of Economics and Political Science, Paul Preston, ha confirmado su asistencia a las V Jornadas sobre Los Maquis, organizadas por la Gavilla Verde, que se celebran en Santa Cruz de Moya (Cuenca), localidad enclavada entre las comarcas valencianas de El Rincón de Ademuz y Los Serranos, desde hoy hasta el 3 de octubre.

La Gavilla Verde es una asociación de desarrollo rural y sostenible que trabaja en el terreno de la recuperación histórica. Según su presidente Pedro Peinado «las jornadas no son sólo un acto de homenaje, sino que son un acto de conocimiento, una mirada crítica sobre un periodo histórico». Actualmente la asociación cultural la forman un centenar de personas de la Comunidad Valenciana, Castilla La Mancha, Aragón y Cataluña, principalmente.

Estas jornadas, que tienen su origen en 1999, tratan de recuperar la memoria de los guerrilleros que lucharon en las sierras de la Comunidad Valenciana, Teruel y Castilla La Mancha, una vez finalizada la Guerra Civil Española.

Carod pide que España "tenga un Willy Brandt" que sepa pedir perdón por la muerte de Companys

Carod pide que España "tenga un Willy Brandt" que sepa pedir perdón por la muerte de Companys Pasqual Maragall aseguró ayer al líder de Esquerra Republicana (ERC), Josep Lluís Carod, que el que fue su antecesor en la presidencia de la Generalitat durante la Guerra Civil, Lluís Companys, fusilado en Montjuïc en 1940, "tendrá el digno homenaje" de Cataluña y la España plural. Con esto se atendía sólo en parte la reclamación de Esquerra, reiterada ayer por Carod, de que el Estado español pida perdón por el fusilamiento de Companys. Carod pidió que España "tenga un Willy Brandt capaz de hacer el gesto" que el socialdemócrata alemán hizo cuando, siendo canciller del Gobierno, pidió perdón en Polonia por los crímenes de los nazis durante la II Guerra Mundial.
Maragall había dicho en su réplica a Carod que "existen dudas" acerca de quién debe pedir perdón por el crimen político cometido con Companys por el régimen franquista. En el actual Gobierno español, recordó, hay quien tiene incluso antecedentes familiares que murieron también a manos de los franquistas. De forma que no se sienten para nada herederos políticos de los responsables de aquel fusilamiento.

Sin embargo, Maragall se comprometió a poner de su parte todo lo necesario para que Companys tenga el próximo 15 de octubre, aniversario de su fusilamiento, el "digno homenaje" que le corresponde.

El presidente aprovechó la ocasión para señalar también que en el Fossar de la Pedrera de Montjuïc, donde reposan los restos de Companys junto con los de otras víctimas del franquismo, están también enterradas muchas víctimas de las "patrullas de control" de los primeros meses de la Guerra Civil. Pero mientras que el nombre de las víctimas del franquismo es recordado en unas lápidas, explicó Maragall, no se ha hecho lo mismo con las primeras, las del otro bando. Agregó que, a su juicio, es también hora de poner fin a esta situación.

El de ayer fue el primer debate parlamentario en el que intervenía el líder de ERC, a los ocho meses de haberse visto obligado a salir del Gobierno catalán como consecuencia de su entrevista con la cúpula de ETA.

El interés residía en ver si Carod se situaba como corresponsable de la labor del Ejecutivo o se mostraba ajeno a ella. En sus primeras frases el líder republicano reivindicó para su partido la responsabilidad de ser "el arquitecto del nuevo Gobierno de Cataluña, el primero de izquierdas y catalanista que ha habido desde los que presidió Lluís Companys". Y recordó que la memoria de Companys está todavía pendiente de ser "honrada".

El presidente agradeció a Carod que tras las elecciones autonómicas él y su partido "apostaran por el cambio" y por configurar la actual mayoría de izquierdas en vez de una mayoría de ERC con CiU.

Carod puso su acento en que el problema de Cataluña "es la dependencia respecto a España", recordó que Esquerra reclama la reforma del Estatut desde el mismo momento de su aprobación, en 1979, y sostuvo: "Ahora no tenemos que hacer el estatuto que pueda gustar a Madrid, sino el que conviene a Cataluña". En este punto se remitió a lo acordado en las negociaciones para la formación del Gobierno tripartito: "Si en Madrid hay bloqueo o retraso del Estatut, habrá que hacer lo previsto en el Pacto del Tinell: consultar a la ciudadanía".

Maragall dejó este punto sin responder, porque insistió en su llamamiento al más amplio consenso en la elaboración de la reforma estatutaria. Pero puntualizó: "Haremos el Estatut que necesitamos". El presidente se mostró dispuesto a entrevistarse con los responsables de todos los partidos, como le había pedido también el líder del grupo de CiU, Artur Mas, si esta vía sirve para facilitar los acuerdos entre todos.

Carod adoptó su mayor tono reivindicativo al insistir en que "sin la financiación adecuada todo es papel mojado, ya sea el Pacto del Tinell o la reforma del estatuto", y reservó su desacuerdo con Maragall a un solo punto: la Constitución europea. Le reconoció a Maragall que, como éste había dicho, es irreal el planteamiento de los nacionalistas que hablan de una Cataluña insertada en Europa sin contar con España. "No podemos ignorar a España mientras estemos en ella, sería irresponsable hacerlo", dijo, "pero hemos de acercarnos a Europa tal como somos, y por eso no podemos votar a favor de una Constitución europea que no nos reconoce".

El País
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Editores en el exilio: el viaje de ida y vuelta

Editores en el exilio: el viaje de ida y vuelta Un ciclo con libreros, distribuidores y escritores subraya la influencia de las editoriales latinoamericanas en la posguerra


La guerra, el exilio y la censura no pudieron con ellos. Había intelectuales, técnicos, empresarios, profesores, editores, distribuidores, escritores, y eran tipos con casta y conciencia que no se arrugaron nunca, ni siquiera tras la derrota que hizo trizas su país, lo aisló

-o lo tibetizó, según Ortega- y despedazó su envidiable panorama cultural.

Muchos se fueron a México con Lázaro Cárdenas; otros, menos, a Argentina. Y allí no sólo conservaron el legado que llevaron (la "voz" de la que habló León Felipe) y contribuyeron a mejorar los países que los acogieron. A la vez, se las arreglaron para crear y mantener lazos secretos con España, para atravesar el océano y las aduanas y los despachos de los censores franquistas y hacer llegar al páramo, ida y vuelta, el resultado de su trabajo: los libros.

Esta pequeña gran historia de valentía y esfuerzo, pedagogía y compromiso, respeto a la cultura y patriotismo bien entendido se ha contado desde el miércoles en la Casa de América de Madrid. El ciclo Una pedagogía secreta de la libertad. La labor de las editoriales españolas durante la posguerra española, que ha dirigido Antonio Lago Carballo y ha coordinado Nicanor Vélez, se cerró ayer con dos sesiones en las que participaron Francisco Pérez González, Javier Pradera, Mario Muchnik, Enric Folch y Poppy Grijalbo, hija del mítico editor comunista Juan Grijalbo; y ha oído también la palabra de, entre otros, Francisco Ayala, Ana María Cabanellas, Xavier Moret, Antonio Sempere, Elena Aub...

Pradera contó ayer cómo los sellos de la otra orilla (Edhasa, Fondo de Cultura Económica, Losada, Sudamericana, Emecé, Era, Siglo XX, Grijalbo...) ayudaron decisivamente a despertar las conciencias y alentar "la discrepancia moral y estética" y la ruptura con el régimen franquista de una minoría de "jóvenes sensibles", casi todos ellos "hijos de los vencedores, universitarios socializados a base de categorías nacional-católicas o falangistas más o menos fanáticas y totalitarias".

Esos jóvenes habían estado sometidos durante el "quindenio 1940-1945 (según dijo Pradera tomando el término de Jordi Gracia) a una dieta intelectual de campo de concentración". Y si lograron sacar la cabeza fue, añadió, gracias sobre todo a "las editoriales del exilio y a algunos importadores y distribuidores heroicos como Pancho Pérez, Oteiza, Pepe Latorre, Rufino Torres...".

"Con ellos empezamos a saber de Alberti, Américo Castro, Sánchez Albornoz, Sartre, Camus...", dijo Pradera. "Y gracias a Grijalbo, FCE o Edhasa pudimos leer a Gabriel Jackson, Hugh Thomas, los marxistas ortodoxos...".

Todos ellos eran anatema, claro: la lista de exiliados y extranjeros censurados "era un gigantesco cementerio de cadáveres" que hubo que resucitar muy poco a poco. Para Pradera, "la censura se recuerda a veces como una cosa cómica pero no tenía ninguna gracia".

Aunque a base de trucos, triquiñuelas y voluntarismo, llegaban los libros editados por gente crucial como Orfila, Urgoiti, Gonzalo Losada, Antonio López Llausás, Vicente Rojo, Joaquín Díez Caneda... Sus obras venían en paquetes bien numerados, mezclados con otros inofensivos, y pasaban la aduana con mordidas y engaños. Luego, circulaban por debajo de los mostradores. Y no sólo: como recordó el editor de Paidós, Enric Folch, que en aquella época era librero, "algunos distribuidores guardaban los más peligrosos debajo de sus camas".

Años más tarde, con el desarrollismo económico y la ley Fraga de 1966, la cosa se relajó un poco. Varias editoriales latinoamericanas abrieron sedes en España. Pradera fue en 1962 el primer gerente de FCE en Madrid. Tras pasar unos meses en la cárcel por recibir en su despacho a Sánchez Dragó, "que había traído de Italia una película prohibida", su trabajo consistió en tratar de rescatar del censor (el "pintoresco Faustino Sánchez Marín") a decenas de autores y títulos: Max Aub ("no pudimos"), Pedro Páramo ("sí"), La muerte de Artemio Cruz ("no")...

Folch sostiene que "la modernidad vino de Argentina y México". En plena "decadencia" de las editoriales españolas, el modelo latinoamericano fue ejemplar: "Emecé, Losada, Sudamericana, Gedisa, Jacobo Muchnik... Ellos traían la gran literatura, el neorrealismo, el existencialismo, a Salinger, el teatro, el cine, la ciencia-ficción...".

En Argentina nació, se crió y basó su negocio de distribución Pancho Pérez González, que añoró ayer aquellos tiempos de vocaciones familiares indestructibles en los que editar suponía ayudar a cambiar el mundo y "poder mirar a los ojos a los nietos". "Eso, y mucho más, como que un colega es un amigo y no un enemigo, me lo enseñó Juan Grijalbo. Antes de conocerlo, yo creía que un libro era como un bote de tomate", contó entre risas Pérez González.

Folch, Pradera y algunos asistentes a la sesión matinal como Federico Ibáñez y Ana María Cabanellas se sumaron al homenaje en honor de Grijalbo, el director de Comercio de la Generalitat y militante del PSUC (1911-2002) que llegó en autobús desde Nueva York a Monterrey

. Grijalbo empezó publicando teoría marxista y acabó haciendo un imperio con títulos como El Padrino. Ante la emoción de su hija Poppy, que ejerce su misma vocación en Serres, todos elogiaron el olfato y la calidad humana del sabio que, cuando volvió y Pradera le preguntó por qué no militaba, dijo: "La militancia depende mucho de la cuenta corriente".

El País

Varios supervivientes acuden a la exposición sobre los niños del exilio

Varios supervivientes acuden a la exposición sobre los niños del exilio La exposición Los niños del exilio, que repasa el drama de los menores que abandonaron España de forma organizada durante la Guerra Civil (1936-1939), se inauguró ayer en el Centre Cultural la Beneficència de Valencia con la presencia de algunos de los supervivientes de un éxodo vivido por cerca de 33.000 hijos de republicanos.La muestra itinerante recoge 300 piezas entre las que hay fotografías, carteles, cartas y objetos personales de los niños -como el vestido de una chica que murió en un bombardeo mientras cruzaba los Pirineos-, y estará en la ciudad hasta el 14 de noviembre.
Las primeras evacuaciones oficiales tuvieron lugar durante la primavera de 1937, y tuvieron especial importancia en el norte del país. Los gobiernos republicano y vasco hicieron un llamamiento internacional que obtuvo respuesta en organizaciones socialistas, comunistas, pero también católicas, y entre algunos estados. Francia acogió a 20.000 niños; Bélgica a cerca de 5.000; en Gran Bretaña vivieron 4.000; en la Unión Soviética, 2.900, una parte importante de los cuales no retornaron a España; Suiza albergó a unos 800; México a 450, y Dinamarca a 100.
El retorno de los jóvenes, convertido en una prioridad política por el régimen franquista, y la dura infancia de los hijos de los fusilados y represaliados por la dictadura en la inmediata posguerra tienen su propio apartado. Muchos fueron internados en los centros de Auxilio Social. En ellos, según explican los responsables de la exposición, se establecían como causas de admisión la orfandad; el abandono; los problemas económicos, o que "por las condiciones morales de los padres se deriven graves peligros para la formación de sus hijos".
Los niños del exilio, organizada por las fundaciones Largo Caballero y Pablo Iglesias, quiere ser también un homenaje a los menores que hoy soportan alguna guerra y a los que viven desplazados en campos de refugiados. Al acto de apertura acudieron el vicepresidente del Gobierno valenciano, Víctor Campos, y el presidente de la fundación Pablo Iglesias, Alfonso Guerra.

Tarifa abre hoy una muestra sobre María Zambrano

Tarifa abre hoy una muestra sobre María Zambrano La sala de exposiciones Cárcel Real acoge a partir de esta tarde y hasta el próximo 7 de octubre una exposición sobre la vida y obra de la escritora malagueña María Zambrano. Está organizada por la Consejería de Cultura de la Junta, a través del Centro Andaluz de las Letras, y lleva por título "María Zambrano: La Aurora del Pensamiento". La exposición la componen una treintena de paneles que tratan de hacer un recorrido por su vida y obra, compuestos a su vez, por una selección de manuscritos, correspondencia, primeras ediciones, traducciones, fotografías, pintura, títulos y objetos personales que ponen de manifiesto la importancia de su aportación filosófica y da a conocer su actividad política y social.
Nació en Vélez (Málaga) el 22 de abril de hace cien años y vivió una de las épocas más intensas de nuestra historia reciente, algo que probablemente influyó en su particular sensibilidad para convertirla en una gran mujer. Su forma de ver lo que le rodeaba se ha convertido en un postulado filosófico admirado por los expertos y su obra en sempiterno objeto de estudio.

Su tesis gira en diversos puntos de meditación consiguiendo una teoría filosófica basada en la razón poética, que irrumpe ante toda ley que convierta la Filosofía en un instrumento de poder formal e infranqueable. Su personalidad independiente casa en perfecta armonía con el individualismo de su pensamiento, ligado a la idea de la vida personal como historia.

En 1936 se casó con el historiador Alfonso Rodríguez Aldave, sin imaginar las dificultades personales que el exilio político al que se vio obligada le traería. Su fortaleza evitó que sus circunstancias entorpecieran la fructífera carrera de una mujer que supo cultivar amistad por donde pasaba. Viajó por numerosas ciudades europeas y americanas dando clases en diferentes universidades y enriqueciéndose con los postulados de sus homónimos intelectuales.

El primer reconocimiento que María Zambrano obtuvo oficialmente en España fue el de Hija Adoptiva del Principado de Asturias, en 1980; el precepto de lo que sería un año después la conmemoración de la pensadora con el Premio Príncipe de Asturias. Ahora, tras los cien años de su nacimiento el Centro Andaluz de las Letras rinde un sentido y necesario homenaje a una mujer que construyó con su pensamiento y obra, los cimientos de la Libertad.

SHUS TERÁN

Europa Sur
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