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MEMORIA HISTÓRICA

García Lorca desata nueva pugna.

García Lorca desata nueva pugna.

Un desarrollo inmobiliario, detrás de la intención de exhumar los restos del poeta

Granada. En el ancestral paraje árabe de la Fuente de las Lágrimas revive el fantasma del mayor poeta de estas tierras, Federico García Lorca, junto con el llanto casi inaudible de casi 5 mil víctimas de los fusilamientos del golpe franquista de julio y agosto de 1936, cuyos restos, como los del autor de Bodas de sangre, se encuentran esparcidos en fosas comunes entre los pueblos de Alfacar y Viznar. "Mi corazón reposa junto a la fuente fría", escribió premonitoriamente en su primera obra lírica, Libro de poemas, pero hoy vuelve a palpitar por razones más patéticas que poéticas.

Desde el año pasado, la polémica por exhumar los restos del creador de Yerma se han convertido en el motivo de una soterrada pugna entre sus familiares, las autoridades andaluzas y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). La razón es la solicitud de desenterrar los restos de García Lorca, junto con los de las otras tres víctimas fusiladas con él entre el 18 y 19 de agosto de hace 68 años: el maestro nacional Dióscoro Galindo González y los banderilleros anarquistas Joaquín Arcollas Cabezas y Francisco Galadí Melgar.

Los sobrinos del dramaturgo, con Laura García Lorca a la cabeza, han expresado de distintas maneras su oposición a "remover los huesos" porque, argumentan, es un pretexto para permitir el negocio de la especulación inmobiliaria en esa zona donde se han construido lujosos chalés y casas de campo. "Eso sería desvirtuar la memoria", expresaron en un comunicado los hermanos Vicenta, Concepción y Manuel Fernández García, y Gloria, Isabel y Laura García Lorca.

"Estamos convencidos -subrayaron desde septiembre del año pasado-, y en ello basamos nuestras opiniones, que las circunstancias de la muerte de Federico García Lorca, por lo que se refiere a la constatación de la memoria histórica, son lo suficientemente conocidas para que en su caso particular no haya que remover los huesos."

No opinan lo mismo los familiares de Dióscoro Galindo y Francisco Galadí. Ellos han acudido a la ARMH y a las autoridades de Andalucía para permitir que se exhumen los cadáveres.

El falso debate ha generado una aparente oposición entre ambas descendencias. Sin embargo, Francisco Galadí declaró a la prensa local: "El que mi abuelo comparta fosa con García Lorca es sin duda la razón por la que hemos podido encontrarlo, y por eso celebro la casualidad, pero no tengo ningún interés especial en que se exhumen los restos del poeta. Sólo quiero dar a mi abuelo una digna sepultura".

El pasado 25 de junio, el escritor Benjamín Prado exhortaba así en un artículo de El País a los sobrinos del autor de Poeta en Nueva York: "Por favor, liberen a Federico, arrebátenlo a esta tierra sin nombre con que lo cubrieron sus verdugos; incluso, vuélvanlo a enterrar en el mismo sitio, si quieren, pero bajo una pequeña lápida con su nombre, donde todos podamos honrarlo".

Para Carmen Morente, catedrática y escritora de Granada, no se requiere exhumar el cadáver para honrar siempre a quien presagiara la brutal represión golpista en sus versos del Romance de la Guardia Civil Española: "¡Oh, ciudad de los gitanos!/ La Guardia Civil se aleja/ por un túnel de silencio/ mientras las llamas te cercan./ ¡Oh, ciudad de los gitanos!/ ¿Quién te vio y no te recuerda?/ Que te busquen en mi frente./ Juego de luna y arena."

"Se trata de que una vez que desentierren al gran poeta, la figura más renombrada, se pueda extender el negocio inmobiliario -subraya Morente-. ¿Por qué no hacerlo también con las más de 3 mil osamentas de tantas víctimas anónimas que yacen bajo el mismo paraje?"

Las autoridades de Andalucía han prometido financiar la apertura de las fosas de la Guerra Civil. Ante la resistencia de los familiares de García Lorca, la Junta de Andalucía decidió declarar "bien de interés cultural" los lugares lorquianos para que se conserve el recuerdo de la tragedia del poeta y de otras víctimas.

Sin embargo, nadie puede garantizar que la zona de la Fuente de las Lágrimas no sea devorada por la ambición inmobiliaria, cual si de una venganza del alma avariciosa de Bernarda Alba se tratara.

Muerte en Granada

García Lorca ha despertado no sólo las pasiones artísticas sino también las históricas y las políticas de una nación que mantiene abiertas las cicatrices dejadas por el genocidio que llevó al poder al Generalísimo o Funeralísimo Francisco Franco.

Ian Gibson, meticuloso historiador lorquiano, documenta en su libro El asesinato de García Lorca, que inspiró la película Muerte en Granada, que durante décadas el franquismo atribuyó un supuesto carácter "apolítico" al poeta y pretendió difundir la versión de que su asesinato fue producto de un "crimen pasional" entre homosexuales, valiéndose de la teoría de Schonberg, seudónimo del barón L. Stinglhamber, que en 1956 escribió en Le Figaro la tesis de que el autor granadino había sido víctima de una secreta rivalidad homosexual entre el pintor Gabriel Morillo y Luis Rosales.

"El hecho es que Lorca sí era republicano; que era explícita y públicamente antifascista; que rechazó la España tradicionalista y católica, la España imperial de Fernando e Isabel y sus sucesores, tan añorada entonces por mucha gente de derechas; que deploró, otra vez en público, la represión política llevada a cabo durante el 'trienio negro' de 1933 a 1936; que apoyó públicamente la campaña electoral del Frente Popular en 1936, y valoró su triunfo como la 'reconquista de la República'", escribió Gibson al inicio de su obra.

La investigación de Gibson también documenta las ácidas críticas de García Lorca a la burguesía granadina, días antes de su fusilamiento. El 10 de junio de 1936, antes de partir hacia Granada, el poeta declaró al rotativo madrileño El Sol que la caída de esta ciudad en manos de Isabel y Fernando en 1492 "fue un momento malísimo, aunque digan lo contrario en las escuelas. Se perdieron una civilización admirable, una poesía, una astronomía, una arquitectura y una delicadeza única en el mundo, para dar paso a una ciudad pobre y acobardada; a una 'tierra de chavico' donde se agita actualmente la peor burguesía de España".

Estas opiniones nunca se las perdonó, ni entonces ni ahora, la "peor burguesía de España", la misma que vuelve a mirar con desconfianza al moro y menosprecia a "los rojos" de aquellos tiempos. La Granada profunda a la que inmortalizó García Lorca, "la de los perseguidos, el gitano, el negro, el judío, el morisco que todos llevamos dentro", no reclama la exhumación de su cadáver, sino el respeto a su memoria, al paraje de la Fuente de las Lágrimas donde están sus restos que tanto perjudican a los fraccionadores de la historia.

JENARO VILLAMIL
http://www.jornada.unam.mx/2004/jul04/040710/044n1con.php?origen=index.html&fly=1

El Govern exhuma la primera de las 150 fosas comunes de la Guerra Civil

El Govern exhuma la primera de las 150 fosas comunes de la Guerra Civil

El Govern ha exhumado por primera vez una fosa común de la Guerra Civil , prueba piloto con la que se inicia un plan que podría afectar a buena parte de las 150 localizadas hasta ahora. El tripartito argumenta sus esfuerzos en la conveniencia de “recuperar la memoria histórica”

Por encargo del Govern de la Generalitat, un equipo de trece personas, formado por médicos forenses, antropólogos y arqueólogos, abrió a finales de junio una fosa común de la Guerra Civil, situada cerca de una masía en la comarca de Osona (Barcelona). A partir de esta exhumación, en la que se hallaron los restos de seis soldados republicanos y un civil, el Institut de Medicina Legal prepara un informe, que se presentará en septiembre y servirá de base para establecer un protocolo de actuación.

El conseller en cap de la Generalitat, Josep Bargalló, explicó ayer que la fosa común elegida forma parte de un programa piloto que permitirá establecer un protocolo de actuación, que debe estar listo a finales de año, para abrir otras fosas comunes. Los restos hallados en el interior de la fosa de Osona fueron trasladados al Institut de Medicina Legal de Catalunya, donde les han practicado pruebas de ADN para identificarlos, y se llevan a cabo los estudios antropológicos necesarios para obtener la máxima información.

En Catalunya están localizadas más de 150 fosas comunes de la Guerra Civil, que contienen los restos de entre dos y 800 personas cada una. El Govern calcula que puede haber unas 9.000 personas enterradas en esas fosas, la mayoría soldados republicanos y muy pocos civiles, según explicó a este diario el secretario de Coordinació Interdepartamental, Apel·les Carod- Rovira. La gran mayoría de esas sepulturas están localizadas al lado de antiguos hospitales en zonas donde estaba el frente de guerra, señaló Carod.

Con todo, la intención del Govern “no es abrirlas todas”, informó el conseller en cap, sino “disponer de un protocolo que aclare qué requisitos hay que cumplir para que las empresas privadas, municipios o universidades que lo soliciten obtengan el permiso para exhumar los cadáveres”.

Este protocolo protegerá las fosas comunes, “como se hace con el patrimonio arqueológico, de manera que si se ha de hacer obras en una zona donde hay restos humanos la empresa esté obligada a exhumar los cadáveres y realizar las pruebas pertinentes”, aclaró el conseller en cap.

El protocolo establecerá también la forma de exhumación y el método de identificación de los cadáveres que se ha de utilizar. “Antes había una comisión que daba los permisos de manera aleatoria, pero desde que llegamos al poder se han paralizado los permisos en espera de los resultados de esta prueba piloto, que hasta ahora hemos mantenido en secreto porque es un tema que levanta muchas sensibilidades”, explicó el conseller en cap.
El Govern ha exhumado por primerar vez una fosa común de la Guerra Civil , prueba piloto con la que se inicia un plan que podría afectar a buena parte de las 150 localizadas hasta ahora. El tripartito argumenta sus esfuerzos en la conveniencia de “recuperar la memoria histórica”

La exhumación de la fosa de Osona, de dieciséis metros cuadrados, se ha hecho en cumplimiento de una moción sobre la recuperación de la memoria histórica, aprobada por el Parlament en marzo del año pasado. En la moción, se instaba al Ejecutivo a elaborar un censo de desaparecidos durante el franquismo y a localizar y exhumar las fosas comunes.

De las más de 150 fosas que el Govern tiene localizadas, 125 lo son de forma confirmada, por documentación o testimonio visual, mientras que el resto son fosas probables. Las comarcas donde se tiene información de mayor presencia de estas sepulturas son Segrià, donde hay 23 localizadas; Anoia y Baix Camp, 10 cada una; Priorat y Vallès Occidental, 9 cada una; Baix Llobregat, Noguera y Garrigues, 8, y Pallars Sobirà, 7 fosas comunes.

El Govern recela de abrir más fosas de la guerra civil

El Govern recela de abrir más fosas de la guerra civil

La primera fosa común de la guerra civil abierta por la Generalitat en la comarca de Osona podría ser también "la última". Así lo reconoció ayer a este diario el secretario de coordinación interdepartamental del Govern, Apel.les Carod, que recalcó que esta exhumación no presupone en absoluto que la Administración haya decidido desenterrar nuevos restos, aunque tampoco lo descarta por completo en casos concretos.
La Generalitat comunicó el lunes que había recuperado, a modo de prueba piloto, huesos de seis soldados republicanos y un civil enterrados en una zanja junto a una masía de Osona. Carod, responsable de la comisión interdepartamental de fosas comunes del Govern, subrayó ayer que la Generalitat "no llenará Catalunya de agujeros" buscando desaparecidos y que sólo está dispuesta a "estudiar" y quizá autorizar exhumaciones cuando exista un protocolo, una petición formal de familiares y la fosa esté perfectamente documentada. Estos requisitos ya se dan en varios casos, según la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Catalunya (ARMHC).

FAMILIARES MOLESTOS
Carod destacó que, en Catalunya, la mayoría de fosas son de soldados anónimos y no de "vecinos fusilados" y perfectamente identificados, y que ello aconsejará en muchos casos "dignificar" los lugares de enterramiento en vez de recuperar restos.
El presidente de la ARMHC, Manuel Perona, adelantó ayer que pedirá una entrevista con el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, para conocer de primera mano si las afirmaciones de Apel.les Carod responden a "una opinión personal" o al criterio oficial de la Generalitat.
Perona recordó que su asociación ha aportado casi la mitad de los 700 nombres que figuran en el censo de desaparecidos de la Generalitat, aunque, según Carod, eso no presupone que deba influir en las actuaciones de la Administración.

ANDREAS GONZÁLEZ
El Periódico de Catalunya

"Los perdedores tienen derecho a contar su historia"

Miguel Marco edita la biografía del ´maqui´ de Azuara Doroteo Ibáñez

"En la guerra civil hubo perdedores, y estos también tienen derecho a contar su historia". Con esta premisa abordó Miguel Marco la redacción de Senderos de lucha. Vida de un guerrillero de Azuara: Doroteo Ibáñez , en el que recupera la memoria de este hombre al que el golpe de estado fascista del 36 transformó "de ciudadano pacífico a guerrero".

La vida de Doroteo Ibáñez fue similar a la de otros compañeros que se alistaron en el maquis "llevados por un idealismo utópico que poco tenía que ver con la realidad", dice Marco, quien asegura no entender "la poca verguenza" de los mandos del PCE en el exilio "que convencían a la gente de que mantener un lucha armada en el interior del país iba a contar con el apoyo del pueblo, cuando la realidad era distinta, pues ese apoyo ya no existía".

Pero lo realmente encomiable de estos guerrilleros era el desapego de sus vidas en defensa de unos ideales políticos que habían sido machacados. Doroteo Ibáñez, cuenta Miguel Marco, era antes de la guerra un jornalero con cierta inquietud cultural, ya que tomaba clases nocturnas. "Se fue politizando con la República, formó parte del primer sindicato de UGT y, en la mili, se acercó al comunismo", explica el autor.

EXILIO Y CLANDESTINIDAD

Durante la contienda, participó en las batallas de Belchite y Teruel y vivió la ruptura del frente de Aragón y Cataluña, aunque fue su participación como brazo represor del Consejo de Aragón el episodio que lo puso en el disparadero de las fuerzas franquistas. En 1939 se exilió en Francia, donde participó también de forma activa en la lucha de la resistencia contra los ocupantes nazis.

Tras la segunda guerra mundial su lucha sigue en España. "Vive en el monte un año y medio y en 1947 se convierte en enlace general con Francia, llegando a atravesar de forma clandestina Aragón 16 veces, desde Javalambre y la Serranía de Cuenca hasta Francia. El llevaba armas, mensajes, propaganda, dinero, era persona de confianza del PCE", explica Marco.

Pero esa fe ciega en el partido acabó jugándole una mala pasada. Por un lado, como ya se ha dicho, porque en España ya nadie osaba enfrentarse a Franco y los maquis habían ido perdiendo el apoyo activo, si bien su vida en el monte sólo podía sobrellevarse gracias a la ayuda que recibían "a escondidas" por parte de la gente. Así, Doroteo, en uno de sus viajes clandestinos, se acerca a su pueblo, Azuara, y ahí le avisan de la realidad. Eso le haría mella, pues dos años después, en 1950, deja la guerrilla y regresa a Francia, donde vuelve a llevarse otra desilusión. "El partido lo abandona y lo traiciona hasta entregarlo a los gendarmes".

Devuelto a España, sufre dos consejos de guerra en Zaragoza, en los que es condenado a 30 años en cada uno; y un tercero en Valencia, en el que es condenado a muerte y ejecutado en 1956. Sin duda, su participación en la represión, le pasa cuentas. "Posiblente participó en muertes, pero en esos momentos dramáticos era matar o morir y nadie podemos decir cómo hubiésemos actuado; Doroteo no era ningún villano, sino que vivió unas circunstancias muy fuertes para cualquiera", concluye Marco.

GARZA AGUERRI
Red de Aragón

La violencia durante la guerra civil, a debate

Caspe fue el lugar elegido por el joven historiador José Luis Ledesma para presentar su nuevo libro Los días de llamas de la revolución , un trabajo de investigación que aborda el tema de la violencia en la retaguardia republicana de Zaragoza durante la Guerra Civil.

El acto, presentado por el nuevo presidente del Centro de Estudios Comarcales del Bajo Aragón-Caspe (CECBAC), Salvador Melguizo, y por la alcaldesa de Caspe, Teresa Francín, tuvo lugar el pasado sábado ante un abarrotado salón de plenos del ayuntamiento de la localidad. El autor afirmó que su objetivo es "contribuir al conocimiento de la contienda civil en una parte de Aragón", concretamente en un tercio de la provincia de Zaragoza. Un espacio que según Ledesma "no es un marco cualquiera" porque fue la zona con una represión más intensa en toda la España republicana, hasta llegar a un porcentaje del 8´7 por mil en cuanto a fusilados y asesinados. El autor asegura que en su libro ofrece "un relato riguroso, que no soslaye la importancia y gravedad del fenómeno, pero depurado de las tergiversaciones y manipulaciones típicas del franquismo".

Ledesma anunció su deseo de continuar trabajando esta parcela de la contienda civil. Espera recabar nuevos testimonios y anécdotas gracias al apoyo de personas voluntarias y, sobre todo, de los historiadores caspolinos

ALFREDO GRAÑENA
El Periódico de Aragón

Una historia que sigue perdida

Una historia que sigue perdida

Fracasa la búsqueda de los restos de 17 vecinos de Ceclavín fusilados en Piedras Albas en la guerra civil Un panteón en memoria de los fallecidos se instalará en su pueblo

Los vecinos de Ceclavín volvieron ayer a intentar recuperar su memoria histórica sin resultados satisfactorios. Sobre las 9 de la mañana un grupo de operarios municipales junto con su alcalde, Pedro Martín, comenzaron las tareas de exhumación en el cementerio de Piedras Albas, donde se creía que había una fosa común donde estaban enterrados 17 vecinos de Ceclavín tras ser fusilados en la guerra civil.

Después de casi cinco horas de trabajos con pico y pala los obreros tan sólo encontraron dos cráneos, un par de mandíbulas, muelas y huesos de piernas y brazos. Nada relevante como ya ocurrió en las primeras excavaciones que se realizaron en octubre del 2003.

La tristeza y desilusión volvió a reflejarse en los rostros de algunos familiares de los fusilados y del alcalde, Pedro Martín, una de las personas que durante meses ha puesto todo su empeño para que se pudiesen reiniciar las excavaciones y poder trasladar los restos mortales de sus 17 vecinos al cementerio del pueblo de donde eran naturales, Ceclavín.

Decepción

Los resultados negativos fueron corroborados por Diego Peral, profesor de Historia de la Facultad de Medicina de la universidad extremeña. Este, tras ver las piezas halladas, descartó que pertenecieran a los años de la guerra civil. Aún así dijo que con los restos encontrados, que se introdujeron en una bolsa, se les hará un estudio paleopatológico para revelar su edad, talla, peso y otras características del fallecido.

Cayetano Ibarra, coordinador de la Memoria Histórica de la Junta, dijo que estas segundas excavaciones se han realizado por insistencia de vecinos de edad avanzada que creían conocer el lugar exacto donde fueron enterrados sus vecinos fusilados. Pero, el hecho de que hayan pasado muchos años y que a lo largo de este tiempo el cementerio haya sufrido obras, "puede llevar confusiones en las referencias", dijo Ibarra.

A pesar de los resultados negativos y de desistir en futuras excavaciones, tanto Ibarra como Martín se mostraron contentos ya que han decidido que después del verano en el cementerio de Ceclavín se dedicará un panteón donde vengan reflejados los nombres de los 17 fusilados que fueron enterrados en Piedras Albas, más los cinco vecinos que también asesinaron, aunque fueron enterrados en otro lugar. A todos se les incluirá en el registro civil municipal.

Nieves Agut
El Periodico de Extremadura

CATALUÑA TAMBIÉN RECLAMA LOS “PAPELES DE AVILA”

CATALUÑA TAMBIÉN RECLAMA LOS “PAPELES DE AVILA”

Se encuentran en el Archivo General Militar, Servicio Histórico de Avila, donde figuran documentos que pertenecieron a la Generalitat, fechados en la época de la Guerra Civil.

Según informaba ayer l diario La Razón, estas dependencias conservan importantes fondos de documentación que pertenecieron a los Ejecutivos catalán y vasco durante los mandatos de los presidentes Lluís Companys y José Antonio Aguirre, respectivamente, aunque estos legajos nunca fueron reclamados por ninguno de los dos ejecutivos, pese a su importancia desde el punto de vista militar, político, social y cultural. Tras conocerse esta información, tanto CiU, como ERC y el PP de Cataluña reclamaron ayer, por primera vez, la devolución de los ya denominados “papeles de Avila”, cuando hasta ahora las exigencias se habían dirigido al Archivo de la Guerra Civil de Salamanca. El presidente de la Generalitat de Catalunya, Pascual Maragall, reconoció tener conocimiento de estos documentos y señaló que desde el Ejecutivo “se está recopilando información”, para actuar en consecuencia. Por su parte, el secretario general de CDC, Artur Mas, defendió que “en tiempos de paz y de democracia se debe devolver a sus legítimos propietarios aquello que fue expoliado por la fuerza. En el mismo sentido se expresó el portavoz de ERC en el parlamento catalán, Josep Huguet, quien afirmó que “los documentos del Archivo Militar de Avila “confirman parte del expolio que se realizó a entidades públicas y privadas, condenado en su momento por la Unesco”. “Por ello se tiene que reclamar, aunque puede que se haya olvidado en un primer momento la reivindicación de esos documentos”, apuntó Huguet, según recoge en su edición de hoy La Razón. En este sentido anuncia que su partido incorporará “lógicamente” estos legajos a sus demandas. Daniel Sierra, miembro del PP catalán, señaló que la diferencia entre Avila y Salamanca es que en el segundo caso se trata de una “petición complicada porque afecta a fondos de un museo”, cosa que no ocurre con Avila. “Esperamos que el Gobierno haga en este sentido alguna cosa, porque no nos enfrentamos, a diferencia de Salamanca, con problemas técnicos o científicos”, concluyó. El presidente del PP abulense, Antolín Sanz, ha expresado su "temor a que los nacionalistas reclamen los papeles del Archivo General Militar y se conservan íntegramente en la provincia". Por ello, ha pedido al Gobierno que "no entre en idéntica dinámica de entreguismo a las reivindicaciones nacionalistas, como la demostrada en otros asuntos". En este sentido ha defendido la unidad del archivo, porque la disgregación supondría un "grave precedente" para todo el patrimonio histórico común.

http://www.avilared.com/modules.php?name=AvantGo&file=print&sid=5395

Encotrados siete cuerpos en la exhumación de una fosa común de la Guerra Civil en la comarca de Osona (Barcelona)

Encotrados siete cuerpos en la exhumación de una fosa común de la Guerra Civil en la comarca de Osona (Barcelona)

Por encargo de la Generalitat de Cataluña se exhumó a finales de junio, en la comarca de Osona (Barcelona), cerca de una masia, una fosa común datada de la Guerra Civil donde se encontraron los cuerpos de siete soldados republicanos en retirada, según informó Cataluña Ràdio.

Un total de 13 profesionales entre médicos forenses, antropólogos, arqueólogos y técnicos de patología forense fueron los encargados de los trabajos de exhumación de la fosa que duró cuatro días y que formaba parte de un programa piloto que servirá para la regulación de la apertura de fosas comunes.

El 27 de marzo del año pasado el Parlament aprobó una moción de ERC, defendida por Joan Ridao, que instaba al Gobierno de Cataluña a elaborar un censo de desaparecidos durante el franquismo, y la localización y exhumación de fosas comunes. Así Osona es una prueba piloto a partir de la cual se creará un protocolo para la obertura de fosas y el censo de cadáveres encontrados.

Según el director del Institut de Medicina Legal de Cataluña, Josep Arimany, " del resultado de esta prueba se creará un protocolo en el cual ya estamos trabajando en estos momentos para si se tienen que realizar futuras oberturas". Además se piensa que en Cataluña existen 150 fosas comunes que contienen entre 200 y 600 cientos restos.

El resultado de las pruebas se prevé para finales de este año o principios del año que viene y servirá para crear el protocolo de regulación que intentará mostrar qué tipo de fosas se recomienda abrir, cuál es el método más factible para la identificación, o que se hace con los cuerpos que no se pueden identificar, todo para regular un proceso que es caro y complejo.

El diputado de ERC Joan Ridao se mostró contento por la exhumación de la primera fosa, y declaró que era "un primer paso de cara a la necesaria recuperación de la memoria histórica de Cataluña", y proseguía que "solo así se cerrarán heridas aún abiertas y se permitirá la reparación moral que merecen los familiares de las víctimas de la guerra del 36 y de la dictadura franquista".