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MEMORIA HISTÓRICA

La CNT de Sevilla, Recuperando Nuestra Memoria Histórica

La CNT de Sevilla, Recuperando Nuestra Memoria Histórica

José Palacios Rojas es uno de los miembros de la CNT de Sevilla más veterano. Su modestia le impide hablar de sus realizaciones en el plano personal y de las dramáticas circunstancias en las que se ha desenvuelto su vida: miliciano en la revolución social, lucha en el frente de Madrid hasta la derrota, llegando en la retirada hasta el Puerto de Alicante, donde son capturados los últimos resistentes. Pasa a continuación al campo de concentración de Albatera, donde sufrirá con el resto de compañeros el hambre, penuria y enfermedades a que someten los fascistas a los vencidos. Varios años de prisión, lucha clandestina durante el franquismo, apoyo a la reconstrucción de la CNT, ha sido siempre un simple afiliado, un obrero manual del sindicato. Amante de las ideas libertarias, permanece fiel a su ideario. Hoy, cuando tanta gente se somete dócilmente a la autoridad esperando la caída de alguna migaja, nuestro compañero Piruli es un ejemplo de modestia, de dignidad y de entrega a una buena causa, la causa de la emancipación de la humanidad del yugo del salario, el Estado y la violencia.
Testimonio de José Palacios Rojas, el Piruli

Yo nací en 1914 en Coria del Río, provincia de Sevilla. Mis padres eran trabajadores, sus únicas propiedades eran sus brazos, y eso fue lo que me dieron a mí también. Desde muy pequeño fui a ayudarlos al campo, y como jornalero a los 9 años ya estaba afiliado a la CNT y a un grupo que llamábamos Juventudes Libertarias. En aquellos tiempos estábamos maduros muy pronto, y llevaba tiempo queriendo afiliarme al sindicato y cotizar, porque eso era muy importante para mí. También estaba deseando de que terminase el trabajo para ir, al caer la noche, al ateneo libertario que teníamos, a aprender e instruirme, porque la única escuela a la que podíamos ir era a la del sindicato. Lo poco o lo mucho que sé se lo debo a mi sindicato.

La escuela del sindicato

Allí aprendíamos a hablar. Un compañero tomaba uno de nuestros periódicos y leía una noticia. Luego entre todos los que estábamos allí, diez o veinte, comentábamos qué nos parecía, por turno. Otros grupos hacían lo mismo. De esa forma nos acostumbrábamos a tomar la palabra, que era algo a lo que nos animaban continuamente nuestros mayores, a que habláramos y diéramos siempre nuestra opinión, para que no nos quedásemos nunca sin decir lo que pensábamos. Eso era muy útil luego para estar en las asambleas.
También en la escuela aprendíamos cosas de ciencias, números, literatura... No había maestros que se pudieran llamar así. Las clases o las charlas, eso como tú quieras llamarlo, nos las daban nuestros compañeros mayores, que eran gente a la que queríamos muchísimo. Ellos a su vez habían aprendido de otros trabajadores. Pero lo que mejor recuerdo que aprendimos, y en ese sentido la escuela no estaba en el ateneo, sino en todo el sindicato, era a estar orgullosos de ser trabajadores. Venían de otros sindicatos de la CNT, los mineros por ejemplo, y nos explicaban su oficio, luego íbamos nosotros al de ellos y les explicábamos las tareas del campo. Aprendíamos la dignidad, y si algún compañero o compañera pasaba algo de miedo frente a un patrón, enseguida los demás le apoyábamos para que no se amedrentase, porque éramos trabajadores y creábamos la riqueza.

Asambleas

Entonces toda Coria estaba afiliada al sindicato, y una vez al mes alquilábamos el teatro para dar la asamblea. En el tablón de anuncios había un papel y allí apuntaba cada uno los temas que quería que se tratasen. Durante el mes todo el mundo hablaba en la calle y en las casas del orden del día y de las soluciones que se podían aportar para todos los problemas: de presos, del paro, de las bases de trabajo, de abusos de la patronal, de ir a un congreso... Así, cuando llegaba la asamblea, todos tenían una opinión y una idea que aportar. Entonces el comité abría la asamblea, leía el orden del día en una sala que estaba siempre abarrotada, y las 500 ó 600 personas que había allí sentadas o de pie, pedían la palabra y empezaban a hablar en orden. Hablaba mucha gente y no te puedo decir que hubiese nadie que se llevase siempre el gato al agua, porque ya te digo que allí todo el mundo tenía opinión, y no nos gustaban los líderes. Cualquier persona del comité era siempre sustituible por otra, como así pasó alguna vez, porque no nos daba miedo tomar responsabilidades.
Cuando había que hacer peticiones a la patronal, durante mucho tiempo antes la gente discutía lo que se iba a pedir en las asambleas, y los delegados del sindicato visitaban a los trabajadores que estaban lejos del pueblo para llevar a la asamblea sus reivindicaciones. Allí se hacían las plataformas de reivindicaciones.
Recuerdo una vez que el ayuntamiento cedió al sindicato la construcción de una carretera. La bolsa de parados la hizo la asamblea, y el reparto del trabajo también. Se hizo por orden para que todos trabajasen y nadie se viese beneficiado con más días. El que trabajaba unos días luego dejaba el turno a otro compañero.
Pero la bolsa también funcionaba por necesidad de la gente. Esto es muy curioso, lo que te voy a decir: Pan con aceite. Comíamos pan con aceite, arroz, bacalao de vez en cuando. La pringá era algo extraordinario. Yo siempre andaba con hambre y alpargatas. Ropa llevábamos la misma toda la vida hasta que la tela original desaparecía con tanto remiendo. Si la lavabas no tenías qué ponerte. Pero no nos peleábamos y lo compartíamos todo. Allí en la asamblea todos nos conocíamos, y aunque todos éramos pobres, los había que no tenían ni lo que te acabo de contar. Por eso te digo que la Bolsa de Trabajo también funcionaba según la necesidad, así los más necesitados pudieron trabajar más días.
Todo eso se discutió en asamblea, en pocas horas, y no hubo peleas. Fue la CNT, es decir, los trabajadores, los que hicimos totalmente aquella carretera. Ya sé que con la falta de unión que tienen hoy los trabajadores esto puede sonar a cuento de viejo, pero es totalmente cierto lo que te estoy diciendo. La asamblea era el sindicato, y el sindicato era el pueblo trabajador, hombres, mujeres, niños, viejos, sin líderes ni dirigentes, resolviendo sus problemas, dando a cada uno según sus necesidades, y recibiendo de cada uno lo que podía dar. Eso fue muy hermoso; eso es la anarquía y mientras vosotros lo recordéis, nadie lo podrá cambiar.

Acción Sindical

Nuestro sindicato era una organización temible para la patronal. Una vez que la asamblea acordaba lo que queríamos, y nos poníamos en marcha, era muy difícil detenernos, porque estábamos decididos a todo, a aguantar huelgas, a destruir máquinas y a lo que hiciera falta, hasta que los patronos aflojaran. Los patronos tenían mucha guasa. Querían modernizar España metiendo maquinaria en el campo. Que nos muriésemos de hambre no les importaba a los sabios y economistas. Pero no se esparaban la respuesta que les dimos. En muchos pueblos en época de siega, durante la República, las jornadas de trabajo eran de 4 horas, y no se consentía ni una máquina. Entiéndeme: nosotros no estábamos en contra de la máquina; veíamos bien que las comprasen y las usasen, siempre que contratasen el cupo de obreros acordado en la asamblea. En cuanto a las máquinas, estábamos convencidos de que serían nuestras en cuanto estallase la revolución.
Entonces eran muchos los riesgos por los apaleamientos de la guardia civil, pero cuando nos veían tan determinados y decididos, les imponíamos tanto respeto que terminaban por ceder, porque no nos podían meter en la cárcel, ni darnos palizas a todos. Nada de esto se hubiera podido hacer de no haber sido por la educación que nos dábamos los trabajadores en el sindicato, porque la lección que se aprendía era la de la solidaridad obrera. El que caía, sabía que nada le iba a faltar ni a él ni a los suyos, mientras en el pueblo hubiese algo para comer. Y cuando yo tenía miedo venía un compañero o una compañera a tirar de los demás.
Cuando ganábamos una huelga, el sindicato nombraba a un delegado en cada cuadrilla, que era el que tenía el reloj para saber la hora, velaba para que no se abusase de los obreros, y veía también para que no abusase ningún obrero, porque cuando los trabajadores daban su palabra, la cumplían.

Organización Sindical

Teníamos un secretario que era el que se encargaba de las relaciones con los demás sindicatos de la CNT, un tesorero, un contador, que cobraba las cuotas... Ninguno de los cargos del sindicato cobró nunca ningún sueldo, porque lo considerábamos inmoral, y no porque no hubiese dinero en el sindicato. Sólo se pagaban los viajes de los delegados que iban a los congresos o los plenos. Los miembros de los comités eran gente que se elegían en asamblea, o los designaban las distintas secciones en sus asambleas, la del campo, construcción, madera, aceituneras, marineros... Recibir un cargo era de mucha responsabilidad porque significaba que los demás confiaban en ti, y debías hacerte merecedor mientras durase tu mandato, que siempre estaba limitado en el tiempo a seis meses. Por los comités pasó mucha gente que ahora no te sé poner en pie sus nombres... José Franco, Pepe Osuna... Procurábamos que cambiasen cada seis meses y no estuviesen mucho tiempo.

Financiación

El sindicato vivía exclusivamente de las cuotas. Sólo de las cuotas. El tesorero ponía siempre en el tablón de anuncios, todos los meses, las entradas por cuotas y los gastos. Todos sabíamos lo que había. También ponía la lista de gente que se había olvidado de cotizar, y entonces decías, ¡caguenlamar! ¡si no he cotizado!, ¿pero cómo es posible? Todos cotizábamos porque era la única forma de que el sindicato sobreviviese. Pero además es que si un sindicato recibe dinero que no sea de sus afiliados, eso es malo. Muy malo. Por eso los sindicatos como UGT, CCOO o la CGT no son nada. Sus líderes traicionan a los trabajadores porque no son trabajadores, sino unos burócratas a sueldo del Estado o de las empresas.

Ideología

Yo estaba en la CNT porque me gustaba y no había personalismos, y lo mismo que yo mucha más gente. Había algunos que estaban afiliados porque CNT era el sindicato del pueblo, pero en Coria la inmensa mayoría éramos de CNT para cambiar el mundo, porque éramos anarquistas. Queríamos acabar con el capitalismo porque éramos los mejores, y la CNT era el mejor sindicato porque no queríamos líderes, dictaduras ni nuevos latigueros, que era lo que nos traían los socialistas y comunistas. La CNT era el sindicato de la libertad y la igualdad entre los trabajadores, y lo que decía en la asamblea el último que llegaba a ella, era tan tenido en cuenta como lo que decía el militante de más edad.
No creas que éramos fanáticos. En nuestra biblioteca había libros de todas las ideologías, y traíamos a dar conferencias a burgueses, a socialistas y a comunistas. O íbamos nosotros a sus actos. Esto nos daba tanta fuerza que hasta los mismos burgueses nos admiraban. don Blas Infante fue uno de ellos. Él iba mucho por Coria, y hablaba en el sindicato con nosotros. Nos decía que los obreros íbamos a ser los que íbamos a regenerar a Andalucía. De los burgueses y los patronos sabía que no podía esperar nada. Por eso me da tanta rabia cuando veo ahora que le dan homenajes a Don Blas Infante gente que están en el PP o en el PSOE, o los que se llaman andalucistas. ¡Pero si los suyos, los de su propia familia no lo podían ni ver! ¡Si fueron ellos los que le fusilaron!

Primero de Mayo.

El Primero de Mayo nos reuníamos todos en la plaza. El que fuera del Comité explicaba el significado de ese día, que era un día de lucha para conseguir la reducción de la jornada laboral, recordaba a los Mártires de Chicago y la huelga de jaimarker... Luego desde allí desfilábamos por el pueblo, por todas las calles. Había muy poco público porque todo el mundo, salvo los que no podían andar, estaban en la manifestación. Por eso había pocas pancartas o banderas ‹la roja y negra, la tierra para el que la trabaja‹. No esperábamos que nadie nos viera, ni queríamos salir en fotos en la prensa burguesa. Era nuestra manifestación y nuestro día, y después de andar por el pueblo, salíamos al campo mil o dos mil personas, no te sé decir. Íbamos en silencio, sin habernos puesto de acuerdo antes. Me acuerdo de que algunos llevábamos las herramientas del oficio. Mirábamos las tierras, los campos de labranza, las máquinas contra las que luchábamos porque eran de los patronos, los barcos, las industrias y todo lo que muy pronto iba a ser nuestro. Luego volvíamos al pueblo, la gente tomaba la palabra y seguíamos hablando. Costaba mucho trabajo volver a casa. Los patronos estaban impresionados, porque sabían que si no hacía algo pronto, sus privilegios tenían los días contados.

La prensa.

Nosotros no queríamos fotos en la prensa burguesa, porque teníamos la buena, la nuestra, que la leía todo el mundo. Allí estaban las noticias de verdad. La otra prensa no decía más que mentiras. Pero no nos daba pena, porque cuando queríamos denunciar algo podíamos hacerlo sin problemas en el CNT o en la Soli o en cualquiera de nuestros periódicos. Y no te creas que eran denuncias inútiles. Hacían mucho daño porque ser señalado por la prensa confederal daba muchos quebraderos de cabeza a los patronos o a las fuerzas de represión. Un patrón que abusara no encontraba fácilmente trabajadores. A la guardia civil, ni la mirábamos.

Amistad

No todo eran huelgas y manifestaciones. Éramos amigos y nos lo pasábamos muy bien. De forma sencilla éramos muy felices. Nos divertíamos, salíamos de excursión, hacíamos teatro, deporte, había compañeros que se preparaban para las Olimpiadas Populares... También charlábamos mucho. Entonces no había televisión y la gente estaba más en la calle. Si te querías distraer, o leías, o estabas con otros como tú. Por supuesto, el juego con dinero estaba desterrado, y beber vino era muy mal visto.

Fin

Cuando se sublevaron los fascistas, en el pueblo la CNT no permitió que se matara a nadie. Para prevenir que le fuera alguien a hacer daño, se le puso al cura una escolta de dos compañeros del sindicato, sin armas, porque no hacían falta. Poca revolución se pudo hacer porque el pueblo estuvo en nuestras manos muy pocos días, aunque teníamos miles de proyectos para hacer una cantidad de cosas. Ya te digo que no se tocó un pelo a nadie, porque no era nuestro pensamiento y nosotros queríamos hacer una comunidad donde todo el mundo tuviese sitio, pero todos iguales y libres.
Entonces, cuando entraron los fascistas en el pueblo, fusilaron a todo el comité y a decenas y decenas compañeros y compañeras. Otros fueron a presidio, y otros huyeron. Sólo de esa forma pudieron acabar con la CNT de Coria: asesinando a sus militantes y con el terror. Eso hubo que vivirlo, no se puede explicar. Al que abría la boca lo mataban. Lo mataban o iba a la cárcel por años y años, sin contar las torturas. Así los jóvenes que vinieron detrás de nosotros no pudieron coger el sindicato. Que se sepa que con nosotros acabaron por medio del asesinato, frío y cobarde, contra gente desarmada.

Para la actualidad

Antes de que acabes: yo quiero decirle a la juventud que no se desanime. Lo importante es que sepáis cómo se hace una asamblea, cómo se dice la opinión de cada uno, cómo funciona el sindicato. Nada puede cambiar si la gente joven no aprende a vivir colectivamente, si no crea sus escuelas, sus libros y sus periódicos, sin subvenciones ni asalariados. Me gustaría vivir otros diez o quince años para ver cómo mejora esto, y espero que para entonces seáis vosotros los jóvenes los que me contéis a mi cosas buenas, para que yo siga aprendiendo, igual que he hecho en mí sindicato desde 1923.
Salud y anarquía.

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José Palacios Rojas es uno de los miembros de la CNT de Sevilla más veterano. Su modestia le impide hablar de sus realizaciones en el plano personal y de las dramáticas circunstancias en las que se ha desenvuelto su vida: miliciano en la revolución social, lucha en el frente de Madrid hasta la derrota, llegando en la retirada hasta el Puerto de Alicante, donde son capturados los últimos resistentes. Pasa a continuación al campo de concentración de Albatera, donde sufrirá con el resto de compañeros el hambre, penuria y enfermedades a que someten los fascistas a los vencidos. Varios años de prisión, lucha clandestina durante el franquismo, apoyo a la reconstrucción de la CNT, ha sido siempre un simple afiliado, un obrero manual del sindicato. Amante de las ideas libertarias, permanece fiel a su ideario. Hoy, cuando tanta gente se somete dócilmente a la autoridad esperando la caída de alguna migaja, nuestro compañero Piruli es un ejemplo de modestia, de dignidad y de entrega a una buena causa, la causa de la emancipación de la humanidad del yugo del salario, el Estado y la violencia.

Este testimonio ha sido recogido por Fernando Ventura en su libro "Democracia y sindicalismo de Estado

La historia leída desde abajo.

La historia leída desde abajo.

Al amanecer de un día cualquiera de 1945 un padre despertó a sus chicos para que fuesen testigos del mayor crimen de la humanidad: una matanza de hombres. "Mañana hay que levantarse pronto porque vamos a ver pasar camiones con hombres que llevan a fusilar", les había advertido el padre antes de irse a dormir horas antes, en una casa humilde de Pueblo Nuevo, a pocas manzanas de lo que hoy es, imponente y lujosa, la sede del Fórum Universal de las Culturas. Efectivamente, al alba pasaron camiones sin toldos con hombres silenciosos que eran llevados hasta las tapias del Campo de la Bota para ser tiroteados. En apenas siete años, 3.000 fusilados en aquella tapia, un terrible lugar en el que hoy hunde sus cimientos el edificio principal del Fórum.

La voz de uno de los niños que vio aquella criminal amanecida retumbó ayer, grave y serena, en el Parlamento de las Religiones, a las 11.30 horas, al inicio de una mesa redonda organizada por Cristianos por el Socialismo con el título La historia leída desde abajo y el fatalismo de la pobreza desde la perspectiva de la fe. Jaume Botey tiene ahora 65 años y vivió en una de las barracas del Campo de la Bota entre 1967 a 1969, junto a su hermano Francesc, uno de los cientos de sacerdotes que dieron con sus huesos en la cárcel que el general Franco habilitó en Zamora para los curas, cuando la Iglesia romana empezó por fin a dar la espalda al sangriento dictador.

"Además de barracas, suburbio y marginación, el nombre de Campo de la Bota evoca ese otro recuerdo más siniestro: de 1939 [fecha de la caída de Barcelona en poder del ejército faccioso] hasta 1947 fue campo de fusilamiento de los opositores al franquismo", relató Jaume Botey ante una audiencia multirreligiosa sobrecogida, en su mayoría cristianos de todas las iglesias, budistas, musulmanes, judíos, brahma kumaris o teólogos y teólogas de la liberación.

Botey, coordinador ahora de Cristianos por el Socialismo en Barcelona, abrió la mesa redonda con ese recuerdo, que presentó como "consideraciones previas". Dijo: "El lugar en el que estamos fue, hasta hace sólo unos 20 años, un suburbio de barracas llamado Campo de la Bota". Y después, "el homenaje necesario" a los 3.000 hombres fusilados allí, algunos de los cuales vio Botey aquella mañana desde la ventana, de niño, su terrible memoria, el primer recuerdo que tiene. "Comunistas, anarquistas, cristianos o independientes fieles a las ideas republicanas. El baile de sangre duró hasta 1951 y el lugar del fusilamiento fue exactamente donde ahora estamos. Os recuerdo, pues, que la tierra que pisamos es sagrada. Estamos en un lugar sagrado, regado con la sangre inocente de aquellos mártires que nunca serán canonizados porque fueron ejecutados en el nombre de Dios y de la Iglesia. Ni el Fórum ni las bambalinas y oropeles que lo rodean deberían nunca olvidar que todo esto se levanta incluso físicamente sobre el sufrimiento inocente", remachó.

El silencio de Dios.

Botey planteó además una pregunta que considera "fundamental" a comienzos del siglo XXI: "Ante este inmenso Campo de la Bota de inmigrados, hambrientos y enfermos en que el sistema ha convertido al mundo, ¿de qué Dios estamos hablando?, ¿de qué sirve hablar de Dios?, ¿dónde estaba Dios mientras aquí se fusilaba en el nombre de Dios?".

Sobre parecidos asuntos -la historia leída desde los que sufren injusticia y violencia- también hablaron en la mesa redonda Teresa Jiménez Villarejo, que actuó de moderadora; el sacerdote chileno Diego Irarrázabal, presidente de la Asociación Ecuménica de Teólogos y Teólogas del Tercer Mundo; el líder musulmán de origen egipcio Tariq Ramadán, y la laica nicaragüense Michele Nijlis.

http://www.derechos.org/nizkor/espana/doc/crist.html

La ARMH exhumará en Brañuelas la fosa de los primeros paseados de Ponferrada

La ARMH exhumará en Brañuelas la fosa de los primeros paseados de Ponferrada

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica afronta un verano cargado de actividad. El colectivo tiene previsto llevar a cabo diversas actuaciones en el Bierzo. Entre sus objetivos se encuentra el de concluir algunos trabajos que quedaron pendientes del pasado año.

Una de las iniciativas más destacadas es la de exhumar una fosa en la localidad de Brañuelas. Según los datos que maneja la ARMH, en ella se encuentran enterrados los primeros paseados de los que se tiene constancia en Ponferrada.

Fosa de Brañuelas. Según explica Santiago Macías, representante de la Asociación, en la fosa de Brañuelas están enterrados siete jóvenes de la capital berciana. De cinco de ellos han conseguido recopilar datos personales. Todos ellos fueron detenidos en los primeros momentos de la guerra. Posteriormente, fueron trasladados en camión hacia las inmediaciones del alto del Manzanal donde fueron asesinados. Estos hechos se produjeron coincidiendo con el triunfo de la rebelión militar en Ponferrada, en las mismas fechas en las que el alcalde de la ciudad, Juan García Arias, era fusilado en León tras un juicio sumarísimo.

Trabajos en Zamora y Burgos. El trabajo veraniego de la ARMH se ha iniciado, no obstante, en Zamora. Hasta allí se han desplazado los integrantes bercianos de este colectivo para exhumar una fosa en la localidad de Benegiles. Allí están enterradas tres personas.

Hoy tienen previsto trasladarse a Burgos. Allí se va a iniciar la dura tarea de sacar a la luz los restos enterrados en una fosa ubicada en la localidad de Villamayor de los Montes, cerca de Lerma. Según las informaciones con las que cuenta la asociación, en ella están enterradas en torno a 80 personas.

Fosa de Arnado. Posteriormente, dependiendo de la disponibilidad de tiempo, la ARMH retomará su tarea en el Bierzo. Así, sus miembros se desplazarán a la localidad de Arnado, en el municipio de Oencia. Allí retomarán los trabajos que no pudieron llevarse a cabo en el pasado año.

En la fosa de Arnado se encuentran los restos del que era alcalde de Oencia en 1936, Joaquín Soto. Junto a él fueron sepultados Ramiro Franco, concejal de la localidad orensana de Rubiana, y Lucas Folla, un estudiante coruñés que se encontraba en los montes de la zona tras escapar de la represión franquista en Galicia. Todos ellos fueron asesinados en diciembre del 39 después de que uno de sus compañeros de fuga les delatase.

En agosto del pasado año ya intentaron exhumar esta fosa pero fue imposible. Lo impidieron las dificultades de acceso a la zona y la falta de información sobre el lugar exacto donde está el enterramiento. Según explica Santiago Macías, las explicaciones de algunos testigos han permitido precisar con mayor exactitud dónde se encuentra, por lo que en el verano se retomará la tarea.

Fosa de Páramo del Sil. Del mismo modo, la ARMH llevará a cabo exhumaciones en la localidad de San Juan de la Mata, perteneciente al municipio de Arganza, y en Páramo del Sil. En este último pueblo tratará de recuperar los restos de un hermano del joven que fue exhumado el pasado año en Pardamaza (Toreno).

Se trata de Isaac Blanco, que tenía 16 años cuando fue asesinado en esta localidad en compañía de Amalia Fernández, de 60 años. Dos hermanos de Blanco también perdieron la vida en la Guerra Civil. Uno de ellos está enterrado en Barcelona, donde se encontraba combatiendo en el bando republicano. Fue fusilado cuando el ejército franquista tomó la ciudad.

El otro fue paseado en Páramo del Sil y allí mismo está enterrado. La familia pretende recuperar sus restos al igual que ya ocurrió el pasado año con los de su hermano y con los de la mujer que fue asesinada junto a este.

http://www.elmundo-lacronica.com/cronicadeleon/articulo_01.asp?idart=1686607&idcat=4034

El PSOE pide eliminar una inscripción sobre Primo de Rivera

El PSOE pide eliminar una inscripción sobre Primo de Rivera

El secretario general del PSOE y diputado nacional, Pedro José Muñoz, ha solicitado la eliminación de la vieja inscripción que permanece en la Catedral de Ávila en homenaje a José Antonio Primo de Rivera y a quienes resultaron vencedores en la guerra civil española, bajo el emblema del yugo y las flechas. El símbolo se encuentra en la Catedral de Ávila


A juicio de Muñoz, "no es de recibo que los numerosos visitantes se encuentren, antes de entrar en la Catedral, con una imagen que recuerda uno de los periodos más sombríos de la historia de España".

La petición del diputado socialista se encuadra en la iniciativa promovida desde el PSOE para conseguir que en los municipios de la provincia se sustituya el nombre de las calles referidas al anterior régimen político o se eliminen símbolos, monolitos y placas colocadas en su momento para ensalzar la dictadura franquista.

En este sentido, la Comisión Ejecutiva Provincial ha comenzado a remitir a sus cargos públicos la resolución aprobada en el 36º Congreso Federal celebrado recientemente por el Partido Socialista, relativa a la recuperación y difusión de la memoria histórica; en este acuerdo se insta a los responsables institucionales del Partido Socialista a que promuevan el “retiro de todos los símbolos externos que subrayen la confrontación, que sólo podrá ser superada por completo restableciendo la auténtica verdad histórica y respetando a quienes sostuvieron la legalidad constitucional”.

http://www.aviladigital.com/final.asp?id_seccion=60&id_noticia=31247

¿Qué es la Memoria Histórica?

¿Qué es la Memoria Histórica?

En estos últimos años, todo el mundo ha oído hablar en España de algo llamado "Recuperación de la Memoria Histórica". La mayor parte sabe que se trata de algo que hace referencia a la guerra civil y a la represión franquista, pero todo son ideas vagas. Desde los medios de comunicación se dan noticias sobre actividades y opiniones sesgadas de especialistas en diversas materias que dan una imagen distorsionada del tema. Casi todo se está viendo reducido a reivindicaciones nostálgicas y privadas de familiares y protagonistas de una época que no sólo se ha pretendido olvidar, sino que, en la actualidad, se trata de mostrar como algo histórico que nada tiene que ver con nuestro presente.

El intento de igualar a los muertos de ambas zonas, sin profundizar en las causas del conflicto, la situación política nacional e internacional, los principios y valores defendidos por unos y otros, etc., tan sólo sirve para arrojar más oscuridad sobre el asunto y, en vez de explicar, se confunde, todavía más, a la sociedad española. En lo cultural, los estudios rigurosos se entremezclan con libros redactados de forma oportunista y acercamientos científicos, inconexos y aislados de la sociedad civil, nos llevan a un tratamiento del tema que transforma la Memoria Histórica en objeto de museo alejado de la realidad social actual. La Recuperación de la Memoria Histórica se ha transformado, en nuestra sociedad, para unos, en una reivindicación privada, para otros, en un gran negocio de venta de libros, un instrumento para dar satisfacción a una curiosidad científica e, incluso, en una forma de obtener votos. Y a las pruebas debemos remitirnos viendo cómo el acuerdo parlamentario del 20 de noviembre de 2002 respecto a la Memoria Histórica no se ha sustanciado, salvo excepciones puntuales y localizadas territorialmente, en ninguna medida concreta, ni el homenaje a las víctimas del franquismo, realizado por todos los grupos de la oposición el 1 de diciembre de 2003, ha servido para que la situación se aclare. Y no es que pensemos que la Recuperación de la Memoria Histórica no debe tener un uso instrumental, sino que se hace necesario realizar un acercamiento al tema desde un punto de vista ideológico capaz de romper con la dinámica en la que ese uso instrumental se ha anclado en los valores individualistas y de mercado que el neoliberalismo ideológico propugna. Vamos a hablar, pues, de lo que es la Memoria Histórica y de su instrumentalización para fortalecer la democracia, como elemento de lucha contra la impunidad, como arma para la defensa de los derechos humanos y como elemento ideológico de construcción y vertebración de la sociedad.

El concepto de Memoria Histórica

Hay una frase que, equivocadamente, pretende resumir todo el contenido y el concepto de Memoria Histórica. Nos referimos a "el pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla". Para que evoque realmente lo que es la Memoria Histórica, deberíamos matizarla añadiendo que "el pueblo que no conoce su historia no comprende su presente y, por lo tanto, no lo domina, por lo que son otros los que lo hacen por él". Ese dominio se manifiesta en lo ideológico-cultural, en lo económico y en lo político. El desconocimiento provoca falta de comprensión sobre los procesos históricos que han dado como resultado nuestro presente, generando un profundo déficit democrático que se sustancia día a día en una sociedad despolitizada y poco participativa. Vivimos una democracia de bajo nivel y una de las causas es que está asentada sobre el olvido. Estamos construyendo nuestra historia como pueblo no con nuestro guión, sino con el de los que promovieron (y promueven) el olvido. No somos, realmente, dueños de nuestro presente, porque sólo conocemos nuestro pasado vagamente.

Si quisiéramos resumir el concepto "Recuperación de la Memoria Histórica", en breves palabras, podríamos decir que es un movimiento socio-cultural, nacido en el seno de la sociedad civil, para divulgar, de forma rigurosa, la historia de la lucha contra el franquismo y sus protagonistas, con el objetivo de que se haga justicia y recuperar referentes para luchar por los derechos humanos, la libertad y la justicia social. Y cuando hablamos de justicia, hablamos de reconocimiento y reparación, en ningún caso de actitudes revanchistas. Hay que hacer esta puntualización porque, en muchas ocasiones, se ha querido tildar a este movimiento de revanchista y no es lo mismo buscar la justicia y la verdad que la revancha. Además hay una necesidad de establecer la verdad histórica y, hasta ahora, tan sólo el bando vencedor de la guerra civil tuvo acceso a los medios de difusión y el apoyo institucional necesario para acometer esta tarea. El franquismo tuvo su "comisión de la verdad" con la instrucción de la "Causa General", nada más terminar la guerra civil, y aún no se ha dado a la otra parte la posibilidad de llegar a conocer y divulgar la verdadera naturaleza y magnitud de la represión que se ejerció sobre los defensores de la legalidad republicana y, ni mucho menos, acceder a la justicia.

Sin embargo, esta definición tampoco profundiza demasiado en la cuestión. Se hace necesaria una mayor disección del asunto para que el lector pueda adentrarse en el tema y comprenderlo. En un primer acercamiento, descubrimos que la memoria debe ser tratada desde todos los aspectos posibles. En ese primer acercamiento, distinguimos que confluyen aspectos humanos, aspectos culturales y aspectos políticos claramente perceptibles.

Los aspectos humanos

Son los seres humanos los que construyen la historia (de forma consciente o inconsciente) y son los que se ven afectados por la misma. Cuando hablamos de la guerra civil y la dictadura franquista estamos hablando de personas que fueron asesinadas, perseguidas, encarceladas, humilladas... Ha pasado demasiado tiempo, disfrutamos de un régimen de libertades imperfecto -pero régimen de libertades al fin y al cabo- desde hace veintiséis años y, sin embargo, estas personas no han sido atendidas debidamente. Han sufrido, tras la represión, el silencio y la falta de reconocimiento, si cabe tan (o más) doloroso que la anterior. La atención a las personas debe estar en la primera página de cuestiones a resolver. El homenaje, la localización y recuperación de los restos de personas asesinadas, la explicación de la verdad a los familiares, la atención psicológica, el reconocimiento social e institucional y la justicia reparadora, tanto en lo moral como en lo material, son tareas que forman parte de la Recuperación de la Memoria Histórica.

El miedo sigue siendo dueño de muchas de estas personas, en especial en medios rurales, un profundo miedo que lleva a la negación de la verdad. Hemos encontrado casos de militantes asesinados, con documentación probatoria de su militancia, de su actividad política en defensa de la legalidad republicana y, en un alto porcentaje de ocasiones, nos hemos encontrado con la negación de los hechos por parte de los familiares. Hemos constatado que existe un miedo planificado por el franquismo para derrotar cultural y psicológicamente a todo el pueblo español. Cuando las familias niegan, se avergüenzan, intentan despolitizar la cuestión... ¿no nos estamos encontrando ante la victoria ideológica del franquismo?

La atención a colectivos de supervivientes (presos políticos, exguerrilleros, exmilitares leales, exiliados...) es otra de las cuestiones de las que se ocupa la Recuperación de la Memoria Histórica. ¿Cómo puede una sociedad defender la libertad y la democracia si a los que lo hicieron en otro tiempo se les castiga con la amargura del silencio y con la vergüenza? La Recuperación de la Memoria Histórica, al atender estos aspectos, entra de lleno en la recuperación de la dignidad de todas estas personas y, por tanto, en la recuperación de nuestra dignidad como pueblo.

Sin embargo, la atención exclusiva a los aspectos humanos no nos da la verdadera dimensión de la Recuperación de la Memoria Histórica. Si no avanzamos más, nos quedamos en una primera fase que sólo atiende reivindicaciones individuales o de colectivos aislados. Sin tratamiento desde el punto de vista cultural aún no estamos hablando de Memoria Histórica, sino de memoria privada y de cuestiones exclusivamente humanitarias.

La vertiente cultural

Respecto a los aspectos culturales, en un primer estadio, se encuentra la investigación histórica y científica, no como elementos aislados, sino como instrumentos interrelacionados con los demás aspectos. El derecho a saber la verdad tanto por las familias como por la sociedad española no podría satisfacerse sin el conocimiento riguroso de los hechos. La labor de los historiadores, archiveros, documentalistas, arqueólogos, antropólogos, sociólogos, etc. se transforma en herramienta para conocer la verdad. En un segundo estadio, se encontrarían los medios de divulgación: los libros y publicaciones, los documentales, las exposiciones, los seminarios, charlas y debates para dar a conocer los hechos. Y, por último, en un tercer estadio, la creación artística: la novela, la película, la obra de teatro, la poesía, la pintura, la escultura, etc.

Sumando los aspectos humanos y los culturales, empezamos a tener parte del rompecabezas de la Memoria Histórica. El problema comienza cuando la investigación histórica determina que el tema tratado es, también, profundamente político. Hablamos de una lucha profundamente ideológica, de persecuciones políticas, de asesinatos -en su mayor parte- políticos, de presos antifascistas, de guerrillas antifranquistas, etc., etc., etc.

La dimensión política

Quizás la parte más compleja y la que más escollos ha encontrado hasta ahora sea el tratamiento de los aspectos políticos de la Memoria. Para abordarlos adecuadamente, los hemos divido en institucionales, jurídicos, ideológicos y sociales.

La implicación institucional es clara. Sin ella, ha sido prácticamente imposible realizar ninguna labor de Recuperación de la Memoria Histórica. Sólo desde las instituciones se puede legislar y librar los recursos necesarios para acometer la tarea. La eliminación de los símbolos y callejeros franquistas, la inclusión en los libros de texto de lo que supuso la larga lucha por las libertades en nuestro país y arbitrar medidas de reconocimiento institucional y justicia reparadora en lo económico sólo puede hacerse desde las instituciones. La deslegitimación de la dictadura franquista sólo podrá verse realizada totalmente cuando se sustancie en la legislación adecuada.

Adentrándonos en lo jurídico, comenzamos a hablar, de forma inmediata, de "Derechos Humanos" y "Lucha contra la Impunidad". Son los tribunales de justicia los que deben investigar los asesinatos, aplicando la legislación y convenios internacionales que el Estado español ha asumido como suyos.

En lo ideológico, entendemos que, mientras que el franquismo acabó con un régimen democrático de libertades y derechos, sus víctimas eran defensoras de ese régimen. Eso sin entrar en los distintos matices ideológicos de las víctimas, que formaría parte de la memoria de sus correligionarios actuales. Hablamos claramente de socialistas, comunistas, anarquistas, republicanos, nacionalistas periféricos, sindicalistas, incluso de conservadores de fuertes convicciones democráticas (que los hubo y fueron asesinados por oponerse al golpe de estado), etc., todos ellos de ideas contrarias a las fuerzas alzadas militarmente contra la II República. Hablamos, también, del uso de banderas propias de las víctimas, defensores de la libertad, la justicia social y la legalidad republicana; de la necesidad de rituales de memoria propios, vinculados a lo político-social, dando cabida a lo privado, pero compatibilizándolo con lo público y dando prioridad a esto último, toda vez que estamos hablando de víctimas por causas sociales y políticas. Estas personas fueron perseguidas, humilladas, encarceladas o asesinadas no por el hecho de ser padres, abuelos, hermanos, maridos, sino por su condición política y social, por sus prácticas políticas y sociales. Si esto no se tiene en cuenta, el franquismo habrá triunfado plenamente en lo ideológico al enterrarse a sus víctimas no de la forma que ellas hubieran deseado, sino con los rituales propios de sus verdugos. Se trataría de la destrucción del franquismo ideológico que todavía subyace en nuestra sociedad.

En lo social, hablamos de fortalecer los valores democráticos, de libertad, de justicia social, de articulación y vertebración de la sociedad civil alrededor de estas actividades. Se trataría de dar cohesión al pueblo español usando como crisol la exaltación de esos valores.

La suma de todos los elementos

La suma de todos estos elementos, en los que hay que seguir profundizando, da como resultado el que la Memoria Histórica sea algo más que la búsqueda de un familiar desaparecido, el logro de una pensión para un expreso político, la publicación de un libro, la excavación arqueológica de una fosa común. Sólo la suma de todos estos elementos nos da su verdadera dimensión. Cada aspecto individualizado y separado del resto no podemos considerarlo Recuperación de la Memoria Histórica. La búsqueda de un familiar desaparecido con el objetivo de llevar los restos al cementerio, sin tener en cuenta las causas de la desaparición, las implicaciones ideológicas, la investigación histórica rigurosa, la judicialización de la investigación, la participación institucional y el homenaje con rituales que respeten los pensamientos del muerto, se transforma en memoria privada. La excavación arqueológica de una fosa común, los estudios antropológicos, por muy rigurosos que sean, si no van acompañados del resto de elementos humanos, jurídicos, institucionales, ideológicos y sociales se transformarán en simples investigaciones científicas, pero poco más. Solamente cuando se tengan en cuenta todos los aspectos relacionados, en todos y cada uno de los casos, estaremos hablando de verdadera Recuperación de la Memoria Histórica. Es la suma de todos los elementos la que nos da algo más que el todo y ese algo más es la Memoria Histórica.

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José Mª Pedreño es presidente del Foro por la Memoria. Este artículo fue publicado en el n° 12 (especial sobre derechos humanos) de la edición impresa de la revista Pueblos, verano de 2004, pp. 10-12.

Varios ayuntamientos suscriben un convenio para investigar sobre la Guerra Civil

Varios ayuntamientos suscriben un convenio para investigar sobre la Guerra Civil

Los Ayuntamientos de Coria del Río, Palomares, Gelves y La Puebla del Río han firmado un convenio con la Asociación Andaluza ‘Memoria Histórica y Justicia’, la Asociación ‘La Guardia’ y la Asociación coriana para la Recuperación de la Memoria Histórica con el objetivo de aunar esfuerzos en su labor de investigación de la represión de la Guerra Civil y la dictadura franquista.

En representación del ayuntamiento coriano acudió a la firma el primer teniente de alcalde, Ricardo del Toro.

Tanto los consistorios como las asociaciones han solicitado subvenciones a la Junta de Andalucía para el desarrollo de sus investigaciones. Con el convenio firmado el miércoles se pretende que entre todos puedan obtener estas ayudas.

El proyecto que se va a llevar a cabo lleva por título ‘Revolución, guerra y represión franquista en la ribera del Guadalquivir’. Se desarrollará durante dos años y se centrará en la investigación de documentación escrita y de la historia oral, a través de entrevistas con sus protagonistas. Además, se trabajará en la difusión de las investigaciones a través de publicaciones, guías didácticas, conferencias, etc. Del mismo modo, se instalarán monolitos en memoria de las víctimas y se procederá a la exhumación de las fosas comunes.

Los ayuntamientos se comprometen a prestar todos sus recursos disponibles para la realización del proyecto. Así, se permitirá el acceso a los archivos municipales y se destinará personal de los consistorios para que colabore en las investigaciones.

Todas estas iniciativas se llevarán a cabo bajo una premisa común, la necesidad de conocer lo que realmente sucedió durante la Guerra Civil y la dictadura franquista para, de este modo, rendir un homenaje a las víctimas.

andalucia 24 horas

El director de cine Basilio Martín Patino afirma que «el documental ha pasado a la historia»

El director de cine Basilio Martín Patino afirma que «el documental ha pasado a la historia»

El director de cine Basilio Martín Patino afirmó ayer en Bilbao, donde asistió al curso 'Documental y memoria', que «el documental ha pasado a la historia, ya que todo es inventado». Autor de películas como 'Nueve cartas a Berta' y 'Canciones para después de una guerra', explicó durante el coloquio previo a la proyección del documental 'Madrid' que su «motor» para dirigir ha sido siempre «una necesidad de utilizar el cine para enterarme yo mismo de qué pasaba, para conocer el mundo mejor y reflexionar sobre el entorno». En la misma línea, el realizador recalcó que nunca ha necesitado «hacer cine para los demás, en el sentido de utilizarlo de una forma didáctica». Según admitió, los miembros de su generación se encontraban «totalmente desolados ante una realidad que no nos gustaba», refiriéndose a la dictadura franquista, y «teníamos que liberarnos de cómo nos habían hecho». La situación de represión vivida entonces es lo que le llevó a hacer su primera película, 'Nueve cartas a Berta'.

Una exposición fotográfica rinde homenaje a los presos políticos de la época franquista

Una exposición fotográfica rinde homenaje a los presos políticos de la época franquista

El coordinador andaluz de IU clausurará la muestra el próximo viernes.

El grupo IU del Ayuntamiento de Antequera y la Asociación de Ex-presos y Represaliados Políticos Antifranquistas han inaugurado una exposición fotográfica en la Casa de la Cultura en la que «se cuenta la vida de estos hombres y mujeres en las cárceles donde fueron arrestados», manifestó la portavoz de IU, Lola Quintana, quien, junto a los ex-presos políticos Leopoldo Iglesias y Cristóbal Criado inauguró la muestra.

En su intervención, Quintana se mostró muy orgullosa de que la exposición, que se presentó por primera vez en Madrid hace dos años, se exhiba durante estos días en la ciudad de El Torcal.

Por su parte Leopoldo Iglesias, realizó un repaso por la vida de estos presos que «sufrieron durante la época franquista la represión del régimen. Algunos decían que se vivía mejor dentro de la prisión, porque fuera estaban controlados permanentemente». Iglesias, perteneciente a la asociación de ex-presos, señaló que después de muchos años «en 1990 por fin se consiguió una ley de compensación moral y económica para los que estuvimos en la cárcel, pero que sólo implicaba a los mayores de 65 años y que hubiesen estado más de tres años en la prisión». El también ex-preso político Cristóbal Criado, por su parte, presentó su último libro que versa sobre los presos políticos en la época franquista.

Videoforum

La muestra fotográfica basada en las vivencias de estas personas concluirá el próximo viernes con un acto de clausura al que asistirá el coordinador andaluz de IU, Diego Valderas, y la portavoz del partido en la ciudad de El Torcal y en el que se proyectará las cintas 'Recuperación de la memoria histórica' y 'Mi amigo Picasso en el exilio' con la idea de realizar un videoforum.