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MEMORIA HISTÓRICA

El PSOE ordena a sus alcaldes cambiar las placas de las calles que conservan nombres franquistas

El PSOE ordena a sus alcaldes cambiar las placas de las calles que conservan nombres franquistas

El Congreso Federal reclamó a los ediles socialistas que homenajearan «la memoria de quienes defendieron el orden constitucional en la Guerra Civil Pocos municipios riojanos gobernados por el PSOE recuerdan la dictadura.

La ponencia socialista se plantea un objetivo claro: «Perfeccionar el conocimiento de nuestra aportación política, recobrar algunos trazos de nuestra memoria no suficientemente desvelados, reparar moralmente a tantos de nuestros compañeros que sufrieron persecución y muerte, y, en ese caso, recuperarlos para sus deudos en un lugar digno en el que se les pueda expresar el reconocimiento moral y la justicia que merecen». De esta manera, el PSOE desea homenajear «a todos cuantos nos acompañaron luchando honesta y heroicamente por mantener la legalidad constitucional durante la Guerra Civil».

En la práctica, la resolución del PSOE obligará al cambio de nombre de las calles y plazas que recuerdan el franquismo. En La Rioja, en cualquier caso, las variaciones serán mínimas, por dos razones. Por un lado, en la gran mayoría de las localidades gobierna el PP (que no tiene la intención, al menos por el momento, de cambiar estos nombres). Por otro, los pueblos y ciudades en los que el PSOE ha gobernado a lo largo de las últimas legislaturas han ido cambiando paulatinamente la nomenclatura municipal, y ya apenas quedan resquicios de la dictadura en el callejero.

La excepción

Entre los pueblos grandes de La Rioja, Baños de Río Tobía constituye la excepción más relevante. Por primera vez en la democracia, un alcalde socialista, Jesús Clemente García, rige los destinos del municipio desde las últimas elecciones locales. En Baños, la arteria principal figura en los mapas como Calvo Sotelo, en recuerdo del político derechista asesinado en 1936, una de las causas esgrimidas por Franco para justificar el levantamiento militar. «La verdad es que muchos vecinos no saben ni siquiera que se llama Calvo Sotelo, porque para todos es 'la carretera'», explica García.

Aunque no figura entre sus prioridades, el alcalde de Baños sí se plantea cambiar la denominación «sin estridencias». «Buscaremos algo consensuado entre todos los concejales y entre los ciudadanos», apunta el alcalde, que ya ha perfilado en su cabeza el calendario y el procedimiento de actuación. «Crearemos, para después de San Mateo, una comisión que estudie el cambio de nombre. Después, se abrirá el debate y encontraremos un nombre que satisfaga a todo el mundo». Hace unos años, el pueblo cambió «sin ningún problema» el nombre de la Plaza del General Franco por Plaza del Ayuntamiento. «Al final -resume el primer edil- en el siglo XXI, la cuestión se limita a cambiar un par de placas».

La 'Amical de Mauthausen' desearía que un gobierno español enseñara a los jóvenes los campos de concentración de España

La 'Amical de Mauthausen' desearía que un gobierno español enseñara a los jóvenes los campos de concentración de España

"Qué no daría yo por que un gobierno, del signo que fuera, llevara a los jóvenes a ver los campos de concentracón que hubo en España, como se hace en otros países", afirma el presidente de la 'Amical de Mauthausen y otros campos de concentración nazis', Enric Marco, en una entrevista concedida a Europa Press.

Para Marco, un exdeportado del campo de concentración alemán de Flossenburg, "conocer la historia es la única manera de no volver a cometer los mismos fallos, pero en España ésto no se quiere ver, y los jóvenes no saben por qué tantos españoles acabamos en los campos alemanes".

Marco es un historiador que ya ha cumplido los 83 años y sigue dedicando su vida a narrar su experiencia a los demás para cumplir dos objetivos. "Mantener vivo el recuerdo es importante para recuperar la dignidad de las personas que perdieron la vida luchando contra el totalitarismo, y para aprender y conseguir que no se repita nunca más esa situación".

LOS CAMPOS DE HOY.

"Los jóvenes de hoy también tenéis vuestros campos de concentración, quizá no en Europa, pero sí en Ruanda, Afganistán, Guantánamo o Irak, por eso es importante que conozcáis lo que fue el siglo XX", opina Marco, y añade que tanto él como los pocos supervivientes españoles de los campos de concentración nazis que aún viven son "muy útiles, porque no es lo mismo leer un libro de texto frío que escuchar y ver a un testigo y víctima de esa barbarie".

Marco visita, "cada día durante el curso escolar", institutos y colegios para dar conferencias sobre la persecución de los republicanos en la guerra civil y después de ella, y su deportación a campos nazis, es decir, sobre su vida.

"En otros países europeos, estas conferencias en escuelas, ateneos e incluso prisiones se pudieron dar hace sesenta años, cuando acabó la guerra y los prisioneros regresaron a su hogar y fueron escuchados y bienvenidos, pero los deportados españoles no encontramos ningún gobierno que nos cuidase y tutelase. Simplemente nos dejaron allí, no nos quisieron recuperar ni nos dejaron hablar", recuerda el historiador, "por eso, aunque tarde, tenemos que explicar lo que pasó".

Montserrat Roig recoge en su libro 'La lucha contra el olvido' que "la deporatción no morirá porque pretendamos olvidarla. Los crímenes se borran de otra manera, se borran con la palabra".

Para Marco, contar su experiencia no es sólo una necesidad personal y una deuda histórica, sino también un deber moral. "No podemos ver lo que pasa en el mundo, tantas guerras inventadas y tantas paces injustas, y callar, sin ser cómplices", afirma.

TAREA INACABABLE.

"La nuestra es una tarea inacabable, porque siempre surgen nuevas clases de totalitarismo, por eso hay que continuar. Las asociaciones como la 'Amical de Mauthausen' están desapareciendo, porque los fundadores fallecen. Pero nosotros hemos apostado por el cambio generacional, hemos comprado nuestro nuevo local, que estará pagado en diez o quince años, y pretendemos que nuestros testimonios nos sobrevivan".

Por eso, el pasado 10 de mayo la 'Amical' y la Generalitat firmaron un convenio para impulsar la creación del Institut Memorial Democràtic. "Con la transición española, llegó la amnistía para todos. Pero, ¿qué nos tienen que perdonar a nosotros?", se pregunta Marco.

"No se puede perdonar si no hay justicia, y eso pasa por sacar a la luz las fosas en las que perdieron la vida y la dignidad aquellos que fueron enterrados como animales", afirma.

CAMPOS EN BARCELONA.

"En Barcelona también hubo campos de concentración, como el de Horta. ¿Alguien sabe que en lo que es ahora la Vila Olímpica hubo un tiempo en que se fusilaba a gente inocente? ¿Y que en los terrenos del Palau Sant Jordi, en el que hoy saltan los jóvenes en cualquier concierto, se hacinaban las mujeres y los niños, comidos por las pulgas y las chinches?", se interroga Marco, indignado y apenado por la falta total de memoria histórica.

A los neonazis y cabezas rapadas que se encuentra en sus visitas a los institutos, Marco les pregunta si "conocen la historia, si saben siquiera lo que significa una esvástika. La ignorancia es la causa de que los jóvenes equivoquen su camino".

Marco nunca ha entendido "cómo alguien se puede identificar con un símbolo de la muerte y la destrucción, como la esvástika, ese símbolo con forma de garra al cual sólo puede acompañar un 'Muerte' o un 'Abajo'".

"Si los chicos supieran cuánta sangre hay detrás de una esvástika, muchos no la llevarían como si fuera una marca de tomate frito o de ropa", asegura el historiador.

Enfrente de la sede de la 'Amical', alguien ha pintado el símbolo de la Falange Española. Marco la observa con una mezcla de rabia, pena y resignación. "Ni siquiera la he intentado borrar. Si ladran, es que cabalgamos. Por lo menos sabemos que nos tienen en consideración, aunque sea en mala consideración", bromea.

Si se encontrase con un nacionalsocialista de la época de Hitler, el exdeportado de Flossenburg le preguntaría si "se ha dado ya cuenta de lo que hizo. De que aplicar una ideología por encima de los sentimientos de las personas es cruel e inhumano". Según Marco, "la deshumanización es lo que permite entender lo que pasó, lo único que explica cualquier crimen".

NIÑOS SILENCIOSOS.

"Si un niño me pregunta qué es un campo de concentración, le explicaría que es un lugar adonde llevaban a mucho niños como él, por el simple hecho de nacer judío, eslavo o polaco. Niños que sólo se escondían. No reían, no lloraban, niños muy silenciosos", explica Marco. "Los niños eran las víctimas preferidas de los nazis, porque no rendían, sólo molestaban", añade con la mirada perdida.

Las otras grandes víctimas en los campos de concentración fueron, según cuenta Marco, las mujeres. "A las mujeres se les pide que sean limpias y dignas, dos cosas muy difíciles en un campo de concentración, en el que tenían que aprovechar un trozo de cartón de embalaje para fabricarse una compresa", explica.

RECONOCIMIENTO.

Marco lamenta que "los niños alemanes sepan mejor lo que significaron los republicanos españoles que terminaron en los campos que los niños españoles", y pide que en España se les dé el mismo reconocimiento que se les da en el extranjero.

"Nuestro máximo orgullo es que nos presenten al desfilar en los homenajes a los deportados a Mauthausen y las víctimas del nazismo como 'los primeros que defendieron la libertad y la democracia en Europa'", afirma emocionado.

http://www.europapress.es/europa2003/noticia.aspx?

V Jornadas El Maquis en Santa Cruz de Moya (Cuenca), La Gavilla Verde - 30 de septiembre y 1, 2 y 3 de octubre de 2004

V Jornadas El Maquis en Santa Cruz de Moya (Cuenca), La Gavilla Verde - 30 de septiembre y 1, 2 y 3 de octubre de 2004

Queridas amigas y queridos amigos,

En Gravilla Verde podéis encontrar los actos que estamos preparando para celebrar un lustro de jornadas de encuentro con la historia, la geografía y las relaciones humanas y sociales que se produjeron sobre las décadas de los años cincuenta.

GRAVILLA VERDE http://www.lagavillaverde.org/

Inteligencia militar

Inteligencia militar

La II República paró el golpe, y fue capaz de resistir durante tres años, gracias, precisamente, a la inteligencia militar de un brillante oficial de Estado Mayor, demócrata y republicano, Vicente Rojo, ...

No hace muchos días, el sobado chiste volvía a oírse en una de esas tertulias radiofónicas sin cuyas orientaciones y comentarios uno no sabe cómo el mundo había podido funcionar hasta aquí: «Hablar de inteligencia militar es una contradicción en los términos». El ingenioso tertuliano, poco antes o después, se jactaba de su republicanismo, para cerrar el círculo de su talante progresista comme il faut. Pero la proclama republicana, aunque él seguramente no lo supiera, dejaba un poco tocado el chiste anterior: si la II República aguantó más de dos meses el empuje de los militares fascistas sublevados, no fue desde luego por los tertulianos radiofónicos, que no existían, ni por los bocazas que aullaban consignas pero luego escurrían el bulto en el frente. La II República paró el golpe, y fue capaz de resistir durante tres años, gracias, precisamente, a la inteligencia militar de un brillante oficial de Estado Mayor, demócrata y republicano, Vicente Rojo, que organizó la hasta entonces caótica y precaria resistencia de las milicias populares y demostró una y otra vez un superior conocimiento estratégico frente a la ramplonería táctica de Franco y sus acólitos.

Aloysius, buen y recalcitrante monárquico, me afea este gesto de nostalgia republicana, y me pregunta qué demonios tiene que ver con la temática habitual de estos apuntes. Pero sí que viene a cuento. No hace mucho se hablaba de cómo atraer titulados superiores al ejército, para prestar servicios como militares de empleo y paliar la escasez de efectivos que padecen las Fuerzas Armadas. Ahora les cuesta incluso cubrir las plazas de sanidad, porque claro, no es lo mismo ir a pasar consulta en un hospital militar que a Afganistán con chaleco antibalas.

La relación entre Universidad y milicia está muy arraigada en otros países. Como es bien sabido, muchos de los que se alistan en el ejército estadounidense lo hacen por las suculentas becas que reciben, y que permiten a los hijos de familias pobres acceder al prohibitivo y clasista sistema universitario yanqui.

Pero al margen de estas tretas (basadas en una sociedad restrictiva del acceso a la educación superior que no deberíamos tratar de emular), resulta indudable que una mejor, más desprejuiciada y fluida relación iría en beneficio de ambas partes.

Al ejército le permitiría ampliar las capacidades de su personal. Para ello, claro, tendría que mejorar las condiciones y las perspectivas de futuro de los militares profesionales. La Universidad, por su parte, podría acceder a un campo de conocimiento, la ciencia militar, que normalmente ha despreciado la intelectualidad española, con resultados funestos, tanto en cuanto a la formación y el carácter de muchos militares como en cuanto a su rendimiento en lo que les compete. Ahí tiene Bono, creo, un reto más provechoso que jugar con medallas.

25 de julio, 66 años de la Batalla del Ebro

25 de julio, 66 años de la Batalla del Ebro

El 17 de julio de 1936 se produjo el levantamiento de la guarnición militar de Melilla contra el gobierno republicano, declarando el estado de guerra en el Marruecos español. Un día más tarde, los generales Goded en Baleares y Franco en Canarias su suman al golpe de estado, tomando este último el mando del ejército en Marruecos. Simultáneamente, militares afines ideológicamente al levantamiento fascista imponen el control sobre ciudades como Sevilla, Pamplona, Cádiz, Oviedo o Zaragoza. El 6 de agosto, las tropas de Marruecos comandadas por Franco cruzan el estrecho de Gibraltar ayudadas por aviones alemanes, estableciéndose en Algeciras. El avance de los sublevados continúa imparable tomando Extremadura, Toledo, San Sebastián y llegando hasta las puertas de Madrid, fuertemente defendida por las tropas gubernamentales. Ante la presión, el gobierno republicano se ve obligado a trasladarse a Valencia. Málaga, tomada por soldados italianos, Bilbao, Santander y Gijón caen a lo largo de 1937, completando el dominio sublevado sobre la mitad occidental del país. Tras esto, Franco proyecta la ruptura de las comunicaciones entre Cataluña, por un lado, y Valencia y Madrid, por otro, mediante una ofensiva sobre las líneas republicanas en el Ebro y el avance hacia el Mediterráneo. Así, el 23 de junio de 1938 los sublevados llegan a Castellón, partiendo en dos el territorio republicano. Aislada Cataluña de Valencia y Madrid, las tropas republicanas inician la ofensiva del Ebro, con el objetivo de distraer la atención de los ejércitos de Franco que se dirigen hacia Valencia. Las fuerzas republicanas se componen de las divisiones 44, 3, 42 y 35, en el área norte, de la 11 y la 46, en la zona central, y la 45, 135 y 151 por el sur. Enfrente, las divisiones franquistas 13, 50 y 105 respectivamente protegen la otra orilla del Ebro de sur a norte. Con el general Juan Modesto al frente, 80.000 hombres escasamente provistos, protegidos por 100 cazas suministrados por la Unión Soviética, comenzaron una ofensiva sobre un frente de 65 kilómetros entre Mequinenza y Amposta. La batalla comenzó a las 0,15 horas del día 25 de julio, franqueando el río Ebro en todo tipo de embarcaciones y por tres flancos diferentes. Por la zona norte, en el sector entre Mequinenza y Fayón, la 42 división republicana cruzó el río con 9.500 hombres, estableciendo un frente avanzado inicialmente exitoso. La contraofensiva de los sublevados durante los días 1, 2 y 3 de agosto dio lugar a una lucha encarnizada con constantes avances y retiradas. El 6 de agosto, 3.500 soldados republicanos se vieron obligados a volver a cruzar el río en retirada. En el frente sur, el avance republicano se vio rápidamente frenado por las defensas franquistas, siendo obligado a replegarse no sin contar con un gran número de bajas. En el sector central, entre Ribarroja y Benifallet, el avance republicano supuso un éxito inicial. Las tropas avanzaron rápidamente, logrando en dos días un importante avance de 50 km. en las líneas enemigas. Tomaron Ascó, Flix, Mora de Ebro, Pinell, Bot, La Fatarella y Corbera y consiguieron llegar a las cercanía de la Pobla de Masaluca, Villalva de los Arcos y Gandesa, pueblo de gran valor estratégico. Sin embargo, en Gandesa se producirá el inicio del contraataque franquista, a base de constantes bombardeos aéreos a cargo de la aviación alemana y un permanente castigo artillero. Más de mil toneladas de explosivos cayeron sobre las líneas republicanas, que hubieron de replegarse con el río a sus espaldas. La apertura de los embalses subió el nivel de las aguas, lo que hacía aun más penosa la retirada. Hasta primeros de agosto, los enfrentamientos se caracterizaron por su ferocidad. En Pinell de Brai, en la cota 705, el 10 de agosto se libraron violentos combates entre las tropas republicanas, bajo el mando de Líster, y las franquistas, que acabaron cinco días después por agotamiento de ambos contendientes. El momento del relevo de la 11 división republicana por la 35 división internacional fue aprovechado por el 5º de regulares de Ceuta para finalmente ocupar la cota de manera definitiva en la tarde del 14 de agosto. El 19 de agosto, una nueva ofensiva franquista tuvo lugar entre Villalba de los Arcos y Corbera. La cota 481, un promontorio estratégicamente situado, se convirtió en el escenario de cruentos combates. Defendida por tropas republicanas de la 3ª división, el ataque lo inició el Tercio de Requetés de Nuestra Señora de Montserrat, que debía ser apoyado en un movimiento envolvente por los Batallones B de Ceuta y Bailén. Sin embargo, el apoyo esperado no se produjo y el Tercio emprendió el ataque en solitario, siendo repelido por las defensas republicanas. Al día siguiente, las tropas franquistas consiguieron vencer la oposición y conquistar la cota 481. Entre septiembre y octubre de 1938, aun se combatió entre Gandesa, Villalba de los Arcos y Corbera del Ebro. La artillería y la aviación franquistas soltaron miles de toneladas de bombas sobre la línea de frente republicano, permitiendo un muy lento avance de las tropas. Finalmente, el 15 de noviembre, los escasos efectivos del XV Ejército republicano hubieron de volver a cruzar el Ebro, esta vez en retirada, a la altura de Flix. Atrás quedaba una batalla de 116 días con un balance de 100.000 muertos entre ambos bandos. La batalla del Ebro fue la última ofensiva republicana. Tras su pérdida, la guerra se convirtió en un constante repliegue de los diezmados ejércitos gubernamentales, permitiendo el avance de los sublevados hacia Barcelona y Madrid. El 10 de febrero Cataluña quedará definitivamente ocupada, mientras que Madrid caerá el 28 de marzo de 1939. Franco ha ganado la Guerra Civil y con él los totalitarismos continúan su avance en Europa.

EJERCITO DEL EBRO = AGRUPACION AUTONOMA DEL EBRO
Teniente Coronel Juan Modesto
Comisario General Luis Delage

V Cuerpo de Ejército
11 División
45 División
46 División
XV Cuerpo de Ejército
3ª División
35 División
42 División

XII Cuepo de Ejército

16 División
44 División

27 División (Mayor Usatorre)
Comisario Avis Cundi

43 División (Teniente Coronel Beltrán)
Comisario Máximo de Gracia
---72 Brigada
---102 Brigada

60 División (Mayor Ferrandi) (reserva de la 13 División)

Otras

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V CUERPO DE EJERCITO (Teniente Coronel Enrique Líster)
Comisario Santiago Alvarez
Sub-Comisario Enrique Castro Delgado

11 División (Mayor Joaquín Rodríguez)
Comisario Angel Barcia Galeote

1ª Brigada Mixta (Mayor José Montalvo)
Comisario Fortunato Montalve Almodóvar

9ª Brigada Mixta (Mayor Matías Yagüe)
---Mayor Gregorio Ramírez
Comisatio Andrés Cuevas Lluvas

100 Brigada Mixta (Mayor Santiago Aguado)
Comisario José Terrón

45 División (Teniente Coronel Hans Kahle)
Comisario François Vittorio

XII Brigada "Garibaldi"

XIV Brigada "La Marsellesa"(Mayor Marcel Sagnier)
Comisario Rol Tanguy
---53 Batallón "Comuna de Paris" (Mayor Cazalá)
Comisario Francisco Parra
---54 Batallón
---55 Batallón
---56 Batallóm

139 Brigada (Mayor Bernard)

Btallón Divisionario

46 División (El Campesino)
--- (Domiciano Leal)

10ª Brigada

101 Brigada

60 Brigada
---240 Batallón
---241
---242
---243

XV CUERPO DE EJERCITO (Teniente Coronel Manuel Tagüeña)

3ª División (Mayor de milicias Esteban Cabezos Morente)
---(Mayor de milicias Domingo García)

31 Brigada Mixta
---121
---122
---123
---124

33 Brigada (Mayor Fidel Ruiz)
---131 Batallón
---132 Batallón
---133 Batallón
---134 Batallón

93 Brigada

35 División (Mayor de milicias Pedro Mateo Merino)
---Jefe de Estado Mayor Julián Enríquez Caubin

11 Brigada
13 Brigada
15 Brigada

42 División (Mayor de milicias Manuel Alvarez)
Comisario José Herrador

226 Brigada Mixta

227 Brigada Mixta
---905 Batallón

Agrupación Artillera (Capitán Manuel Pavía Bueno)

XII CUERPO DE EJERCITO (Teniente Coronel Etelvino Vega)

16 División (Mayor Mora)

23 Brigada Mixta
24 Brigada Mixta
149 Brigada Mixta

44 División ()

El Gobierno aprueba crear una comisión para "honrar" a las víctimas de la Guerra Civil

El Gobierno aprueba crear una comisión para "honrar" a las víctimas de la Guerra Civil

El Consejo de Ministros aprobó hoy un acuerdo por el que se encomienda a la Vicepresidenta Primera y Ministra de la Presidencia la creación de una Comisión con la que se pretende "honrar" a las víctimas de la Guerra Civil española, según informó la propia vicepresidenta Maria Teresa Fernández de la Vega, al término de la reunión del Consejo de Ministros que hoy se celebró en León. Fernández de la Vega recalcó que el objetivo fundamental es el "reconocimiento de una deuda moral que tenían con la víctimas". "La comisión --explicó-- estará abierta al estudio de lo que resulte de la situación y que se verá la posible carencia de pensiones y ayudas actuales. Es un paso adelante, honrar a los que sufrieron carcel represión o muerte en la guerra o la dictadura". La comisión, de la que formarán parte asociaciones de afectados y ministerios, tiene por objeto "reparar la dignidad y restituir la memoria de las victimas y de los represaliados que, desde el inicio de la Guerra Civil y hasta la recuperación de las libertades, sufrieron cárcel, represión o muerte por defender esas mismas libertades y asumir esa defensa como objetivo fundamental de su compromiso ciudadano".

Las funciones de la comisión consistirán en un estudio de carácter general de la situación de las víctimas de la Guerra Civil y de los perseguidos por el régimen franquista. Asimismo, elaborará un informe sobre los datos existentes en archivos públicos y privados, formulando las recomendaciones precisas para que el Gobierno garantice el acceso a los mismos por los interesados.

Además, se encargará de elaborar un Anteproyecto de Ley de Solidaridad en el que se regulen las medidas necesarias "para ofrecer un adecuado reconocimiento a las víctimas y lograr su rehabilitación moral".

http://www.europapress.es/europa2003/noticia.aspx?cod=20040723134434&tabID=1&ch=66

Se encuentran los cuerpos de 22 republicanos fusilados en Córdoba. El Foro por la Memoria reconstruirá la historia de cada una de los víctimas

Se encuentran los cuerpos de 22 republicanos fusilados en Córdoba. El Foro por la Memoria reconstruirá la historia de cada una de los víctimas

El fin de semana pasado concluyeron las tareas de excavación de las fosas comunes de Santaella y La Guijarrosa, en Córdoba, donde el Foro por la Recuperación de la Memoria Histórica buscaba los cuerpos de 36 vecinos de Santaella fusilados durante la Guerra Civil.

El Foro, además de buscar una sepultura digna a los caídos, pretende aclarar "estos asesinatos" y conocer qué pasó exactamente en Santaella, así como averiguar la historia personal de cada uno. Para ello hará investigaciones y entrevistas a los familiares.

El 11 de septiembre de 1936 las tropas franquistas dejarían en Santaella un reguero de sangre y dolor al fusilar a 17 de sus vecinos. Sus cuerpos inertes serían abandonados junto con los de, al menos, 19 ejecutados más, en dos fosas comunes. 67 años después, el Foro por la Recuperación de la memoria Histórica -nacida del seno del PC español- ha conseguido el permiso del Ayuntamiento de Córdoba para excavar estas fosas y devolver a los familiares el derecho a enterrar a sus muertos dignamente. Finalizados los trabajos, sólo 22 de los 35 cadáveres han sido hallados. Pero la historia de todos ellos por fín podrá ver la luz.

Más de una treintena de profesionales y varias decenas de voluntarios -entre los que se encuentran familiares de las víctimas, la edil de Córdoba Ana Morales, y Jean Ortiz, historiador y cineasta, catedrático de la universidad de Pau (Francia) que está realizando 'El grito del silencio', un documental sobre las excavaciones - han estado desde el 17 de junio trabajando todos los fines de semana para desenterrar la verdad, bajo la mirada atenta y emocionada de los familiares de los republicanos muertos. Los diferentes arqueólogos, historiadores, antropólogos, psiquiatras, historiadores y documentalistas se han divido en dos zonas de trabajo, una por cada fosa, localizadas en los cementerios de Santaella y La Guijarrosa. 17 cuerpos han sido descubiertos en Santaella, y cinco en el camposanto de La Guijarrosa.

Uno de los coordinadores de las excavaciones, el concejal local de IU Francisco Urbano, ha explicado que "nos quedan muy pocos sitios en donde seguir buscando". La responsable del Foro por la Recuperación de la Memoria Histórica en Córdoba y ex candidata de IU al Senado, Isabel Amil, sospecha que muchos de los restos han desaparecido con las distintas obras ejecutadas en el cementerio o han quedado sepultados bajo los nuevos nichos.

Los restos de los republicanos han sido clasificados y metido en cajas de plástico que han trasladado a las dependencias de la Policía Local, donde permanecerán hasta que la titular del Juzgado de Instrucción de Montilla decida actuar en el caso. La juez ha declarado que no existen suficientes indicios para hablar de muertes violentas, pese a que se han encontrado balas en los huesos de los cadáveres, y cráneos perforados.

Los cadáveres los exhumará el ayuntamiento de Santaella, después de que la Policía Judicial de Puente Genil hiciera un atestado sobre la situación de los mismos, pero no se hiciera cargo de su levantamiento y traslado. Los familiares de los fusilados van a solicitar al Juzgado de Montilla que autorice las pruebas de ADN para identificar los cuerpos, ya que el Gobierno central no se hace cargo de la tarea. El presidente estatal del Foro, José María Pedreño, que está coordinando los trabajos, ha criticado duramente este hecho. "A lo mejor hay que llevar a este gobierno ante los tribunales internacionales de derechos humanos", declaró, "la democracia en este país es inexistente" para este tipo de cosas. Por su parte, Isabel Amil afirmó que sería mucho más fácil para los familiares descubrir la verdad si "el Estado financiara estas pruebas porque estas personas murieron para que hoy podamos estar un poquito mejor que entonces".

Estas son las primeras exacavaciones que realiza el Foro por la Recuperación de la Memoria Histórica en la provicia de Córdoba. Todavía hay más 10.000 desaparecidos de la Guerra Civil, sólo en ese territorio.

http://www.elmundo.es/elmundo/2004/07/20/espana/1090336254.html

«Hay lectores cansados de cómo se ha tratado el franquismo en la ficción»

«Hay lectores cansados de cómo se ha tratado el franquismo en la ficción»

El autor de 'El vano ayer' ha sido alabado por la crítica por escribir sobre la dictadura de una forma no contemplada hasta ahora, y él dice que es fruto de la distancia.

'El vano ayer' (Seix Barral-Biblioteca Breve), la segunda novela del escritor extremeño Isaac Rosa, ha recibido el beneplácito de los más renombrados críticos, que la han saludado como una original aproximación a la época franquista.

Tampoco ha pasado desapercibida para los lectores. De hecho, la novela se muestra en una lectura inicial como el apasionante juego de construcción de un personaje, un profesor universitario de Madrid sobre el que se cierne la duda de su colaboracionismo con el régimen franquista y cuyos perfiles se confunden con los de un estudiante que la dictadura hizo desaparecer.

Educado en Badajoz, ciudad a la que llegó cuando tan sólo contaba con 3 años, Isaac Rosa Camacho inició y abandonó los estudios de periodismo, ganó algunos premios de relato, hizo incursiones en el ensayo, escribió como free-lance y sacó una primera novela, 'La malamemoria', que fue editada por Los Libros del Oeste en 1999. En ella, un joven investiga el perdido rastro de un pueblo olvidado después de que sus vecinos fueran víctimas de una masacre durante la guerra civil.

En estos días, y de vacaciones, Isaac Rosa ha vuelto a Badajoz con la intención de presentar a familia y amigos a su primera hija de apenas dos meses.

-¿Le ha sorprendido el éxito de la novela, de la que se ha dicho que es una nueva forma de aproximarse al franquismo?¿Sabía que estaba haciendo eso cuando se puso a escribirla?

-Ha tenido buena acogida de crítica, pero también de lectores que me hacen llegar sus opiniones o a través de la editorial. Es cierto que ha tenido muy buena acogida y yo creo que fue por la crítica de Echevarría en Babelia, la más elogiosa de la novela, que titulaba 'una novela necesaria'. Yo cojo eso no en el sentido de mi novela en sí, sino de que hacía falta un tipo de novela -que ha sido la mía, pero podía haber sido otra- que responde a una cierta sensibilidad común que puede haber entre una parte de los lectores; quizá un cierto cansancio de cómo se ha tratado el franquismo en la ficción, de la propia ficción y de cómo se está escribiendo en España. Respecto a si estaba haciendo algo nuevo... pues no lo sé. Sí es cierto que la clave está cuando dicen que es una novela de alguien que no vivió el franquismo: la distancia con la que escribes, la perspectiva que tienes, cómo te enfrentas con ese discurso precisamente porque no lo has vivido... en todo ello está la explicación.

-No puede ser casual que las dos novelas tengan una temática común aunque el tratamiento sea muy diferente. ¿Está preocupado por este asunto en especial y va a seguir con él en el futuro?

-Con esta novela y con 'La malamemoria' ya he dicho lo que tenía que decir. No creo que vuelva sobre el tema, sino que hablaré de otros más contemporáneos. Sí es cierto que las dos están hermanadas por una preocupación común, que puede ser de alguien de mi generación que no ha conocido el franquismo y que sólo ha recibido un discurso creado que cuestiona. A lo mejor 'La malamemoria' era un novela más de juventud, más inmadura y responde a esa curiosidad inicial, a esas primeras preguntas, mientras que en 'El vano ayer' hay otro tipo de reflexiones.

-¿Pensaba que ni los novelistas ni el cine se han enfrentado al franquismo como había que hacerlo?

-Sí hay novelistas que lo han hecho y hay novelas más que interesantes y muy buenas. Pero hay una parte de creadores en general, novelistas, cinematógrafos, series de televisión que han tratado el franquismo y el antifranquismo de una forma bastante insatisfactoria. Yo quería hacer las preguntas de otra forma.

Otras preguntas

-¿Por qué lo hizo construyendo la novela junto con el lector?, eso indica saber muy bien cómo se hace una novela, algo que el público muchas veces ignora.

-Pues es el resultado de mi propia incapacidad para escribir la novela que me planteaba inicialmente. Yo me planteé una novela sobre el franquismo que tocase temas de una forma más o menos ensayística y me di cuenta, mientras escribía, que yo mismo era preso de aquello que criticaba en las novelas, que tenía la insatisfacción de ese discurso construído sobre franquismo y antifranquismo. Cuando ya tenía bastante escrito fue cuando me replantee todo y decidí, con los mismos materiales que estaba utilizando, aprovecharlos de otra forma, de construirlos y reconstruirlos otra vez y de esa forma presentar al lector, de una manera quizá más irónica o con más distancia o más desnuda, los materiales habituales con los que se habla del franquismo y antifranquismo.

-Hay mucho de toda la literatura en el libro. En la noche beoda del profesor Denis aparece Malcom Lowry, también se entrevé al 'Ulises' de Joyce. ¿Qué autores le han formado más?

-En general, un tipo de literatura más exigente con el lector, que huye de ciertas facilidades o concesiones, de tomar al lector como un ser pasivo que simplemente lee y asiente. Ese tipo de literatura exigente puede ir desde Joyce, Faulkner o Virginia Wolf hasta, en España, algunas exigencias que se han señalado en algunas críticas y que, aplicadas a la novela sobre el franquismo, pueden ser ciertas, tipo Juan Goytisolo, Martín Santos, Marsé...

-¿Se inscriben sus obras en ese intento de recuperación de la memoria histórica que está alimentando muchas cosas como la búsqueda de las tumbas anónimas de los asesinados en la guerra civil?

-Antes dije que la novela podía responder a una sensibilidad común en muchos sentidos. No solamente en la literatura sino en otras cuestiones que pueden ser generacionales, de gente más joven que no ha vivido el franquismo y están insatisfechos con el tratamiento que se ha dado a éste. Yo creo que es algo que no ha dejado de estar en el ambiente desde el franquismo; que nos hemos enfrentado a ello de distinta forma porque, en la transición, había cosas a las que no se podía llegar en favor de la reconciliación. Y en los años 80 no se hizo por otras cuestiones. Eso ha estado en el ambiente y el no haberlo resuelto satisfactoriamente es lo que hace que siga vivo y se plantee en el asunto de los enterrados al que hay que dar una solución digna, pero también se plantea en otras.

-¿Ha sido un lector voraz?

-No. He sido un lector tardío y autodidacta en el peor sentido del término, en el sentido de no tener una orientación o una cierta guía. Eso te hace leer de forma desordenada, mal, leer primero lo que tendrías que haber leído después. Yo he sido fruto de un sistema educativo que tampoco te da una formación como lector y tengo muchas carencias de las que todavía no me recupero. Aprovecho los veranos para ponerme al día.

-Ha trabajado como documentalista...

-Sí, como documentalista, como redactor, unas veces en plantilla y otras como free-lance...

-Lo digo porque hay mucho de investigación histórica en la novela. Por su edad no pudo haber estado en las carreras ante los grises en la Ciudad Universitaria, pero parece que hubiera estado.

-Me han dicho que está muy bien plasmada esa ambientación. Pero lo que hay sobre todo es -no para esta novela en sí sino fruto de lecturas anteriores- haber leído en torno a muchos temas que me han interesado y no sólo libros de historia o de ensayo, sino también de memorias y mucha novela sobre la época del franquismo.

-¿Cuándo se dio cuenta de que era escritor? Su primera novela la sacó al mercado una editora de la región y la segunda aparece publicada por Seix Barral, ¿funcionan bien los cazatalentos de las editoriales?

- 'El vano ayer' se ha publicado de la forma tradicional: yo envié la novela certificada y se fijó en ella el director literario de la editorial, Pere Gimferrer. Entonces me llamó para decirme que estaban interesados en publicarlas y todo fue bastante rodado desde el principio. Yo no he tenido nunca una vocación clara de escritor. Respondiendo a alguna necesidad concreta, he escrito algo y me he propuesto publicarlo y ha salido bien y ha tenido premios. Pero yo no soy de esos que escribe constantemente aunque no sea para publicar y con intereses muy claros de lo que ha de hacer en la escritura. Cada libro que he hecho ha respondido a una necesidad.

-¿Le cuesta escribir?

-No es que me cueste, pero tampoco tengo esa facilidad de cierta gente que parece que tiene que escribir todos los días una serie de páginas. Yo puedo pasarme meses y meses sin escribir no porque esté bloqueado, sino porque en esos momentos no necesito escribir y necesito leer.

-¿Cual su estado en este momento?

-De tomar notas. Lo hago entre una novela y otra y se reciben ideas y se desechan otras. Tomo notas para una posible novela que empezaré cuando ya tenga claro la voz desde la que quiero escribir. Y creo que será rápido, una vez que me pongo a escribir soy bastante rápido.

-¿Cual es su relación con Badajoz?. La ciudad sale también en la novela, en la que se citan los hechos de la Plaza de Toros. Se ha criado en Badajoz aunque en las reseñas hable de 'autor sevillano'.

-De Sevilla sólo tengo el nacimiento y me considero autor extremeño. La solapa de un libro es muy pequeña y sólo sale el nacimiento, pero yo, cada vez que me han hecho una entrevista, he recalcado lo de autor extremeño porque yo he vivido aquí desde que tenía tres años hasta que me fui a estudiar a Madrid con 19 años y volvía temporadas. Sigo teniendo aquí la familia, los amigos y me considero más bien de Badajoz.

-¿Qué estudió?

-Periodismo, pero no lo terminé.

-¿Se dio cuenta enseguida de por dónde va el periodismo hoy?

-En parte eso. En parte por la situación personal, esa edad joven en la que pasan otras cosas por la cabeza. Pero llegó un momento en que dejé la carrera, me puse a trabajar y no me replanteé volver a ella. Tampoco me hizo falta para trabajar porque trabajé en cosas relacionadas con el periodismo y no volví sobre ella.