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MEMORIA HISTÓRICA

Prensa

Tricio visita la fosa de La Lobera donde se han recuperado 37 cuerpos

Tricio visita la fosa de La Lobera donde se han recuperado 37 cuerpos La subdelegada del Gobierno en Burgos, Berta Tricio, no ha garantizado que el Gobierno central vaya a sufragar los gastos de exhumación de las fosas comunes de los fusilados durante la Guerra Civil española.
Tricio ha explicado que antes de tomar cualquier tipo de medida hay que valorar la situación de las fosas y de las familias afectadas a través del estudio que llevará a cabo una comisión integrada por varios ministerios y asociaciones.

La subdelegada del Gobierno en Burgos ha realizado estas declaraciones en su visita a la exhumación de la fosa común de La Lobera de Aranda de Duero donde se hanrecuperado hasta el momento 37 cuerpos.

El equipo científico de la Universidad de Burgos que lleva a cabo la exhumación de la fosa desde el día 26 de julio explicó a Tricio las características del enterramiento.

El director del proyecto, Ignacio Fernández de Mata, ha indicado que todos los cuerpos pertenecen a varones, con edades comprendidas entre los 16 y 50 años.

No todos fueron enterrados al mismo tiempo y los trabajos de investigación indican que los enterramientos se realizaron por tandas, de manera que hay dos niveles de cuerpos en la fosa de 30 metros de longitud.

En la primera fase se han recuperado los cuerpos del primer nivel y mañana comenzará la exhumación del segundo nivel, donde no se tiene constancia de los cuerpos que puede haber enterrados.

La identificación de los cuerpos va a ser prácticamente imposible, porque sería necesario practicar las pruebas de ADN.

La exhumación se completará con el estudio de las fuentes documentales y orales que aportan los familiares que han reclamado los cuerpos.

La fosa de La Lobera ha permanecido abierta para los familiares, quienes recibieron explicaciones por parte de los profesionales de la Universidad de Burgos.

El equipo científico está formado por especialistas en antropología social, arqueología, historia contemporánea y antropología forense.

El último de 'La Nueve'

El último de 'La Nueve' Francia olvida a los veteranos españoles que la ayudaron a vencer al Ejército alemán de ocupación.
El catalán Luis Royo es el único superviviente de la liberación de París.


Los republicanos españoles, los grandes olvidados de los fastos del 60° aniversario del desembarco aliado en Normandía --donde estuvieron representadas todas las naciones implicadas en la lucha contra Hitler, incluida Rusia-- brillan hoy de nuevo por su ausencia en la conmemoración del desembarco en Provenza, el 15 de agosto de 1944. Francia sigue recuperando la memoria histórica con un homenaje a los antiguos combatientes africanos y magrebís, pero persiste en ignorar los miles de españoles que se batieron también "en combate por la libertad".
Oficialmente, la ausencia de referencia a los combatientes españoles se debe a que "la España franquista de la época no estaba representada en tanto que tal", explica un portavoz del Elíseo. Es cierto que entre los 230.000 soldados del Ejército de África, 100.000 eran indígenas de las antiguas colonias francesas y el resto franceses y voluntarios de diversas nacionalidades. Pero, como explica el comandante Raymond Dronne, que tuvo bajo su mando La Nueve (novena compañía) de la 2ª División Blindada del general Leclerc, "los españoles, refugiados recientes de la guerra civil, y franceses de origen español instalados durante generaciones en el sur de Francia y Argelia, desempeñaron un papel importante en la lucha de Francia de 1939 a 1945".

La División Leclerc
Se calcula que unos 3.500 españoles lucharon con las fuerzas francesas libres y que entre 8.000 y 10.000 lo hicieron en la Resistencia. Combatieron contra el fascismo y por la libertad "en los ejércitos regulares y en las guerrillas, y honraron a su país España, a la España de todos los tiempos y regímenes", subraya Dronne. Estuvieron en todos los frentes, de Noruega a Túnez, de Normandía a París y de Estrasburgo a Berchtesgaden (el nido de águilas de Hitler).
A pesar del olvido de la historia oficial, hay testimonios que relatan, por ejemplo, la sorpresa de los parisinos ante la llegada de los primeros blindados aliados con nombres como Guadalajara, Teruel, Guernica y Madrid. Aquellos soldados supuestamente franceses vestidos con uniformes americanos "chapurreaban la lengua de Molière porque eran los republicanos españoles de la División Leclerc", escribe en sus memorias Leo Hamon, miembro del Consejo Nacional de la Resistencia.
Un catalán, Luis Royo, es el último superviviente de la avanzadilla que entró en París. "Sólo quedo yo, pero estoy en forma y dispuesto a dar guerra para rato", asegura. Herido en el pecho el 19 de setiembre de 1944, Royo acabó su campaña en Estrasburgo y fue trasladado a París, donde vive todavía. Su pequeño apartamento está situado cerca de la carretera por la que entró en la capital al volante del blindado Madrid. "Le dimos ese nombre por lo de la batalla de Madrid, aunque éramos catalanes", explica Royo.
"Nací en Barcelona. Tenía 17 años cuando me fui a la guerra, a la División 60ª. Me hicieron cabo porque sabía leer y escribir. Entré en combate en la ofensiva de Balaguer. Fue un fracaso porque no teníamos medios. No se puede luchar con escobas contra cañones..." La historia de Royo es la de muchos soldados republicanos. "Estuvimos en el Ebro, reemplazamos a los internacionales en Tortosa y después de la retirada pasé la frontera con seis compañeros".
En Francia fue internado en el campo de Adge y salió de allí gracias a unos familiares lejanos que le dieron trabajo. Cuando París firmó el armisticio, para no ser detenido se enroló en la Legión, con la que tuvo que luchar contra los norteamericanos en África, pero en cuanto pudo desertó con otros compañeros y se pasaron a las tropas aliadas. Luego los devolvieron a Argelia, donde entraron en la División Leclerc, e hizo el resto de la guerra con La Nueve.

Banderas para el entierro
En su baúl de los recuerdos conserva una foto: la del general Leclerc en el arco del Triunfo y él en tercer o cuarto plano; más de medio metro de bandera republicana y una cinta con las cuatro barras: "quiero que me entierren con ellas, por eso las tengo siempre a mano", explica. Luis vive estos días un momento muy dulce y muy excitante. La Alcaldía de París que dirige el socialista Bertrand Delanoë ha decidido reparar en parte el olvido y agradecer a La Nueve su participación en la liberación de la capital con una placa que será inaugurada en el muelle Henri IV en presencia de numerosas personalidades francesas y españolas, así como de los últimos supervivientes de la mítica compañía de Dronne.

MONTSE CAPDEVILA
El Periódico de Catalunya

Recuperado un campamento militar republicano en Pujalt (Barcelona)

Recuperado un campamento militar republicano en Pujalt (Barcelona) Un total de 12 voluntarios han trabajado durante 15 días para recuperar un campamento militar republicano en Pujalt (Barcelona) en el que han descubierto restos de tiendas de estilo suizo, munición, un nido de ametralladoras, la zona del cuerpo de guardia y material cotidiano de los soldados.

Los trabajos, que finalizaron hoy, sirven para recuperar el centro de instrucción militar que el ejército popular de la Segunda República tenía en Pujalt.

El coordinador del grupo, Pere Tardà, explicó que las tareas han servido para delimitar la estructura, acondicionar la evacuación de aguas fluviales y los accesos, así como recuperar la estructura que los sustentaba y el muro de contención, según informó hoy el diario comarcal 'Regió 7'.

Los voluntarios intervinieron en tres tiendas y todavía quedan diez tiendas más que tendrán que limpiarse en próximas ediciones del campo de trabajo. En cada tienda dormían entre 20 y 25 personas y en su interior, se recuperaron objetos que formaban parte del día a día de los soldados.

Tardà detalló que, entre otras cosas, encontraron munición, latas de conserva, un vaso de aluminio, un botón y piquetas de hierro para sujetar lonas.

Estos restos se suman a los que ya se encontraron en la primera semana del campo, cuando actuaron en el emplazamiento de un nido de ametralladoras y una trinchera de 30 metros de largo que conducía a un espacio en el que dos soldados hacían guardia de forma permanente. Aquí también encontraron munición y una lata de sardinas de aluminio de Noruega.

Según las previsiones, en la próxima edición del campo se intervendrá en otro nido de ametralladoras y, posteriormente, se habilitará un museo.

El Ayuntamiento de Pujalt se hace cargo de los costes y la organización cuenta con la colaboración del Servicio Civil Internacional y de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.

Incógnitas sobre la muerte de Lorca planean en el aniversario de su fusilamiento

Incógnitas sobre la muerte de Lorca planean en el aniversario de su fusilamiento Varias incógnitas sobre la muerte de Federico García Lorca, como la fecha exacta en la que fue fusilado o si se le torturó antes de su ejecución, planean aún sobre la figura del poeta y dramaturgo granadino al cumplirse el 68 aniversario de su asesinato.

En declaraciones realizadas, Eduardo Castro, periodista de TVE y autor de varios libros de investigación sobe la muerte de Lorca, explicó que, aunque oficialmente se ha aceptado el 18 de agosto como la fecha de su muerte, "no existe unanimidad a la hora de determinar cuándo murió Federico, ya que algunas versiones apuntan a que fue la noche del 18 al 19 (de agosto de 1936), mientras que otras aseguran que tuvo lugar en la madrugada del 17 al 18".

"Mi teoría, al igual que la primera expuesta por Ian Gibson, es que ocurrió en la madrugada del 19", explicó el autor de los libros "Muerte en Granada. La Tragedia de Federico" (Madrid, 1975), "Versos para Federico" (Murcia, 1986 y Granada, 1998) y a su vez miembro de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).

Otros de los aspectos sin resolver es si fue torturado antes de ser fusilado, o de si los cuatro que se suponen enterrados en el barranco de Víznar -Joaquín Arcollas, Francisco Galadí, Dióscoro Galindo y Federico García Lorca- fueron sepultados juntos o, por el contrario, como sostiene otra teoría, de dos en dos -Arcollas y Galadí en una y Galindo y Lorca en otra-.

En este último caso "la identificación de los restos de Federico sería facilísima, no haría falta ni recurrir al ADN, porque Dióscoro Galindo, el maestro vallisoletano, era cojo, así que bastaría con identificar cuál de los dos lo era", apuntó el periodista, quien añadió que se trata de "incógnitas que no serán resueltas hasta que se exhumen sus restos".

Castro consideró "legítimas" las dos posturas enfrentadas en la actualidad por la posibilidad de que los restos de García Lorca vean la luz, después de que familiares de Galindo y Galadí solicitaran la exhumación de ambos cuerpos el pasado 16 de julio.

"Hay que tener en cuenta que quienes piden la exhumación de la fosa son dos familias, mientras que a ella se opone una sola, la de Federico García Lorca", apuntó el escritor, quien consideró que "lo que no podemos permitir es que el apellido de una familia se anteponga al derecho de dos".

A pesar de la oposición de sus familiares, Castro no descartó, incluso, que los restos de Lorca sean analizados si finalmente ven la luz.

"Será finalmente un juez quien habrá de decidir qué debe estar por encima, si los deseos de una familia particular o la constatación de una verdad histórica", apuntó.

A juicio del escritor, la oposición de los familiares de Lorca a que sus restos vean la luz no reside tanto en su rechazo a que se investiguen las circunstancias que rodearon su muerte como en "el miedo que tienen a que su exhumación se convierta en un circo mediático".

"Nosotros les hemos garantizado que esto no va a ocurrir" apuntó Castro, quien subrayó que la exhumación, de llevarse a cabo, estaría en manos de expertos de reconocido prestigio internacional, entre ellos científicos de la Universidad de Granada, "lo que avala la seriedad de esta investigación".

Suspendida la inauguración del monolito a los fusilados

Suspendida la inauguración del monolito a los fusilados El acto de inauguración oficial del nuevo monolito en memoria de los represaliados del franquismo en Quilós, en el municipio de Cacabelos, quedó ayer suspendido por la polémica suscitada entre el Ayuntamiento y los promotores de la iniciativa.

El monumento de granito, situado en los aledaños del antiguo cementerio local, ha levantado «ampollas» durante las últimas semanas y provocó una fuerte batalla dialéctica entre el equipo de gobierno del PSOE e IU en el Ayuntamiento de Cacabelos y el colectivo que promovió el monolito. El consistorio autorizó que se erigiese pero se niega a que aparezcan nombres de víctimas del franquismo ni que refleje una frase conmemorativa a favor de «los que lucharon por la República», según explica el promotor de la iniciativa, Evangelino Fernández. Éste criticó, ayer, duramente la actitud del equipo de gobierno y asegura que luchará para que el monumento pueda ser inaugurado.

"Estupor" de los familiares ante una actuación que consideran "injusta"

"Estupor" de los familiares ante una actuación que consideran "injusta" Los familiares de los fusilados, reunidos hace dos días, han mostrado en un escrito su "disconformidad y estupor por esta actuación impropia de un sistema judicial democrático que, soslayando la propia ley de enjuiciamiento criminal, ignora las recomendaciones y sugerencias de un decreto de la Junta de Andalucía sobre la recuperación de la memoria histórica y el reconocimiento institucional de las personas desaparecidas durante la Guerra Civil y la posguerra". Las familias están dispuestas "a llegar hasta el final" porque consideran que la actuación es "injusta". Por otro lado, el concejal de IU en Santaella, Francisco Urbano, denuncia "un hecho sin precedentes" el que un Juzgado "permita que los restos de unas personas que fueron asesinadas se estén trasladando de un sitio para otro constantemente".

Diario de Córdoba

La radio pública francesa inicia la emisiónde 25 programas de media hora sobre la recuperación de la memoria histórica en España

La radio pública francesa inicia la emisiónde 25 programas de media hora sobre la recuperación de la memoria histórica en España La cadena de la radio pública francesa FRANCE CULTURE inició ayer la emisión de 25 programas, de media hora cada uno, que abordaran la recuperación de la memoria histórica en España. Bajo el título: "LA MEMORIA DE LOS VENCIDOS: HISTORIAS PERSONALES DE LA GUERRA DE ESPAÑA".
Comenzó ayer 26 de julio la emisión de los programas con un capítulo que parte del homenaje a los republicanos RECUPERANDO MEMORIA que tuvo lugar el pasado 25 de junio en la localidad madrileña de Rivas-Vaciamadrid.

La emisiones se realizaran todos los días, de lunes a viernes, entre las 13:30 y las 14:00 horas de España. Y finalizarán el próximo 27 de agosto, dos días después de las celebraciones del 60 aniversario de la liberación de París, en la que los republicanos españoles tuvieron un papel fundamental.

El programa ha sido dirigido por Patrick Pépin y realizado por Christine Christine Diger. Durante su estancia en España han realizado numerosas entrevistas a historiadores, resistentes antifranquistas, familiares de desaparecidos durante la guerra civil e intelectuales con los que han tratado de analizar la relación de la sociedad española con su pasado reciente y el proceso de recuperación de la memoria que se está dando en España en los últimos años.

Parte de las emisiones están relacionadas con familiares y personas relacionadas con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, que desde hace cuatro años busca a los desaparecidos de la guerra civil.

Las emisiones pueden seguirse a través de internet, donde permanece un día a disposición de los internautas el promgrama emitido en el día. La dirección en la que se puede escuchar es:

France Culture

Los vecinos de Baños discuten sobre la conveniencia de cambiar el nombre de la calle Calvo Sotelo

Los vecinos de Baños discuten sobre la conveniencia de cambiar el nombre de la calle Calvo Sotelo La calle José Calvo Sotelo abre en canal Baños de Río Tobía. Los coches la atraviesan a toda velocidad, como si fuera una vía rápida, en dirección a Nájera o a Bobadilla. Visto el panorama, no resulta extraño que los vecinos la conozcan como 'la carretera'. Sin embargo, la noticia de que el Ayuntamiento se plantea cambiar el nombre de Calvo Sotelo para desterrar el último símbolo del franquismo en la localidad no cuenta con la unanimidad de la ciudadanía. Al contrario, suscita el debate y la discrepancia. Eso sí, siempre de un modo sosegado y hasta socarrón.

Valentín vive en Baños, al final de Calvo Sotelo, y la decisión del alcalde, que él ha conocido a primera hora de la mañana en estas páginas, le parece «una tontería». «Ahora gobierna la izquierda y la calle se llama Pedro, y antes gobernaba la derecha y se llamaba Juan», comenta, con cierto enfado. «Entiendo que los nombres franquistas le pueden molestar a algunos, pero yo los dejaría tal como están, porque así los hemos conocido de siempre», añade.

La opinión contraria la sostienen Estrella y Divina, que apoyan la decisión de Jesús Clemente García, alcalde del PSOE que cumple su primer año con el bastón de mando municipal. «Esos nombres están pasados de moda», comenta Estrella, que descansa unos días en Baños. «Personalmente, no me gustaría vivir en una calle que se refiriera al franquismo», sostiene. En su opinión, el pueblo debería buscar «un nombre consensuado».El debate se traslada hasta uno de los bares de la localidad. Fernando, el propietario, busca argumentos prácticos para declararse contrario a la sustitución de las placas franquistas. «Si lo hacen, me encuentro con que tengo que darle el nombre nuevo a todos los representantes de bebidas», comenta, algo enfadado. «Como ciudadano, la verdad es que me da igual, pero profesionalmente, me hacen una faena», explica.

Como en Nueva York

De una manera similar se expresa Manolo, también vecino del pueblo. «No sólo en Baños, en otros pueblos, existen decenas de calles para cambiar. Y si en las próximas elecciones gana el PP, ¿qué haremos? ¿Volveremos a cambiarlo todo de nuevo?». En la localidad vecina de Bobadilla sí lo han hecho, y no hace tanto tiempo. Los vecinos todavía hablan de la Plaza del Generalísimo y de la calle General Mola para referirse a la Plaza de la Fuente y a la Avenida de La Rioja. «Se cambió hace poco», dice un natural de Bobadilla.

En Baños, la sorna sustituye al comentario sesudo. «¿Que la calle se llame Rodríguez Zapatero!», exclama un contertulio. «Yo quiero que la cambien», interviene otro. «Vale, si quieres que cambien, que te cambien el tuyo», apunta un tercero, poco antes de escuchar la opinión más racional del día. «Baños tenía que ser como Nueva York y que cada calle tuviera un número: la cuarta avenida, la quinta. ¿Así no discutiríamos!».

En su último congreso federal, el PSOE aprobó una moción para eliminar los nombres de las calles con referencias al franquismo en sus municipios. En La Rioja, la orden alcanza pocas localidades, ya que las localidades tradicionalmente gobernadas por los socialistas cambiaron la nomenclatura del callejero al llegar la democracia. En los pueblos del PP, en cambio, se mantiene una gran parte de los nombres heredados de la dictadura. Muchos retiraron las placas más simbólicas, como las referentes al General Franco, pero mantienen otras no tan llamativas (Belchite o Bailén).
La manzana del Generalísimo, Primo de Rivera y General Mola en Tricio

Como José Antonio, el recuerdo a los héroes 'nacionales' de la Guerra Civil continúa ¿presente! en Tricio. En apenas cincuenta metros, los caracoleros pueden atravesar la calle dedicada a Primo de Rivera (fundador de la Falange), atravesar la Plaza del Generalísimo y continuar por General Mola.

Para los vecinos, se trata de un hecho normal. «En este pueblo, existe la costumbre de poner nombres de políticos. Por ejemplo, hace unos años se dedicó una calle a Pilar Salarrullana», explica Pedro. «Claro, a mí me gustan más los nombres de artistas o de poetas, pero esto es una tradición», argumenta este veterano vecino, al que acompaña su amigo Antonio en la terraza del Hogar de la Tercera. Para dar su opinión, baja un poco la voz. «¿Sabe que hay que hacer? No remover estas cosas, y menos en los pueblos».
Cenicero: Una polémica Victoria

Con una sonrisa recuerdan en Cenicero la polémica que se suscitó hace un par de años. La ciudad posee una 'Avenida de la Victoria', y un grupo de vecinos, según recuerda un cenicerense, se propusieron cambiar el nombre porque era franquista. Indagando en los archivos municipales, se dieron cuenta de que la Avenida de la Victoria recordaba a los héroes liberales que en la etapa isabelina (1843-1868) y no a las tropas 'nacionales' en la Guerra Civil. Finalmente, la Avenida de la Victoria continúa en su sitio. Del resto de nombres franquistas, según comentan, nunca hubo noticias en Cenicero.
Fuenmayor: Cambio con la democracia
«Las cambiaron y se acabó». En Fuenmayor, durante la dictadura, General Franco, Carrero Blanco y Calvo Sotelo sí que daban nombre a las principales arterias del municipio. Pero llegó la democracia y fueron sustituidas por calle Palacio, calle Mayor y Avenida de la Estación. No recuerdan los vecinos grandes polémicas. «A algunos les pareció bien y a otros les pareció mal», se limita a comentar Luis. En los últimos años, Fuenmayor ha acogido la construcción de un gran número de viviendas y los ediles han decidido bautizarlas de un modo salomónico: Tempranillo o Garnacha. Para que nadie se enfade.
Navarrete: "Ya es historia"
Dicen que la memoria es selectiva. Jesús pasa una buena parte de la mañana apoyado en la barandilla de la plaza principal de Navarrete. Cuando se le piden recuerdos del franquismo, su cabeza vuelve a 1936. «Aquí hubo 36 fusilamientos y no siempre por motivos políticos. En realidad, la mayoría, por envidia». En cambio, Jesús no recuerda que en Navarrete existieran calles con denominaciones relacionadas con la dictadura. Su compañero Florentino avala esta afirmación: «No, en Navarrete no se ha hablado mucho de lo que sucedió en el franquismo. Creo que para todos, ya es parte de la historia».

A.Soto
La Rioja