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MEMORIA HISTÓRICA

El regreso del maestro

El regreso del maestro Un profesor represaliado por el franquismo viaja de Oviedo a un pueblo de León para reencontrarse con sus antiguos alumnos

El documental «La escuela fusilada» ha reencontrado esta semana a sus antiguos alumnos con un maestro republicano represaliado por el franquismo. La cita tuvo lugar en la localidad leonesa de Villafeliz de Babia, donde Paulino Rodríguez Hidalgo realizaba su labor docente hasta que la sublevación militar del 18 de julio de 1936 le obligó a huir a Asturias tras comprobar la suerte que corrieron muchos de sus colegas. Se calcula que sólo en la provincia de León fueron fusilados más de treinta maestros.

Paulino Rodríguez, que actualmente tiene 92 años y vive en Oviedo, no había vuelto a ver a muchos de sus antiguos pupilos desde hacía casi 70 años. La noticia de que el «señor maestro» estaba en el pueblo con un equipo de grabación corrió como la pólvora y en pocos minutos Rodríguez Hidalgo se vio rodeado por un grupo de octogenarios que había asistido a sus clases durante los años de la República.

«La primera desgracia que trajo la guerra a este pueblo fue perder a este maestro», manifestó emocionado Alberto Rodríguez, uno de sus antiguos alumnos.

El maestro de Villafeliz nació en el pueblo leonés de Candemuela en 1912 y heredó la vocación docente de su padre. Durante la contienda civil, Paulino Rodríguez, que aún se define como un hombre comprometido con los ideales republicanos, alcanzó el grado de capitán de artillería y fue destinado a la defensa de San Pedro del Romeral, cerca del puerto del Escudo, que separa Cantabria de Burgos.

Tras la caída del Frente Norte, en octubre de 1937, fue apresado por las tropas italianas que combatían con Franco y sometido a un consejo de guerra que le condenó a muerte. Después de 21 meses de angustia, la pena máxima le fue conmutada por 30 años de cárcel, de los que acabó cumpliendo nueve en varios penales del país. Durante su periplo carcelario conoció al dramaturgo Buero Vallejo, con el que mantuvo amistad y contacto periódico hasta su muerte en el año 2000.

La Comisión Depuradora Provincial de León le apartó con carácter definitivo de la docencia y sólo tras la amnistía de 1977 pudo reintegrarse al magisterio. Después de casi 40 años, Paulino Rodríguez volvió a pisar una escuela nacional en la localidad asturiana de Mieres, destino en el que le llegó la jubilación.

El proceso de depuración sufrido por todos los sectores de la sociedad a raíz de la guerra civil se cebó con especial saña en el magisterio español. Las autoridades franquistas lo consideraron la punta de lanza de la difusión de los ideales de la República al tiempo que lo readaptaron como mejor aliado para el adoctrinamiento del nuevo régimen nacional catolicista. El historiador Francisco Molero Valente calcula, en su obra «La depuración del magisterio nacional», que 16.000 de los 61.000 maestros de la época padecieron las consecuencias del proceso depurador, al que se vio sometido todo el colectivo.

Es decir, nadie podía ejercer la docencia, ni pública ni privada, sin haber superado un expediente de depuración en el que lo que había que probar no era la «culpabilidad» sino la «inocencia» de cualquier sospecha republicana o izquierdista.

El documental, que en estos momentos rueda la productora leonesa Imagen Industrial, indaga en la peripecia histórica de miles de maestros apartados de la docencia. Casos de Asturias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña o Madrid suponen, hasta el momento, la espina dorsal de este proyecto.

LA NUEVA ESPAÑA
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