MEMORIA HISTÓRICA


http://memoriahistorica.blogia.com
A veces sueño, y entonces me siento culpable: los veo a todos, intactos y saludándome, igual de jóvenes que entonces, por que los tiempos no corre para ellos, igual de jóvenes y preguntándome por qué no estoy con ellos, como si los hubiera traicionado, por que mi lugar verdadero era allí; o como si yo estuviera usurpando el lugar de algún de ellos; o como si de hecho yo hubiera muerto hace sesenta años en cualquier cuneta de España o de África o de Francia y estuviera soñando una vida futura con una mujer y unos hijos, una vida que había de acabar aquí, en esta habitación de un asilo, charlando con usted ...

Temas



Enlaces


Se muestran los artículos pertenecientes al tema Prensa.

06/10/2004

Setenta años en el recuerdo

CHARLA.jpgLa asociación Contigo, de Noreña, inauguró la temporada con una charla sobre la Revolución de Octubre de 1934 que ofreció el catedrático David Ruiz


La sala de conferencias de la Casa de Cultura de Noreña presentó el pasado lunes el aspecto de las grandes ocasiones. El público abarrotó las butacas y el silencio en el que permaneció durante toda la charla fue una señal inequívoca de la atención que despertaba el tema abordado, la Revolución de Octubre de 1934 y el homenaje a José Gonzalo Sancho Flórez, 'Pinfi', en que se convirtió el acto.

El catedrático de Historia Contemporánea David Ruiz, encargado de pronunciar la conferencia, estuvo acompañado en todo momento por el secretario de la asociación Contigo, José Antonio Miñarro. Este último fue quien abrió el encuentro con una emotiva semblanza de 'Pinfi', profesor noreñense recordado con cariño por sus vecinos desde que falleciera de forma prematura hace unos años.

Tanto Miñarro como el conferenciante Ruiz, que fue profesor de 'Pinfi' y aseguró que le hubiera gustado impartir a él mismo la charla, destacaron su faceta humanista y la coherencia con la que vivió toda su vida. Los gestos de aprobación de buena parte de los presentes en la sala daban la razón en silencio a las palabras que pronunciaron a modo de reconocimiento.

David Ruiz comenzó la conferencia sobre Octubre del 34 dejando claro el término que, según él, mejor define los acontecimientos ocurridos en España en la primera mitad del siglo pasado y que es 'Movilización', dado el carácter heterogéneo de los movimientos que participaron. Aludió el profesor al hecho de que la movilización de ese año fue el único acontecimiento de esas características en el que sólo fueron llamados a participar los obreros asalariados.

El catedrático también aseguró que se trata de hechos «complejos y controvertidos que siguen levantando polémica, incluso más que la Guerra Civil». No obstante tachó dicha polémica de «artificial», ya que la documentación conocida recientemente al respecto permite pensar que, junto al idealismo revolucionario, también se dieron objetivos más prosaicos, sostuvo a modo de introducción.

Cambiar el mundo

Para el catedrático de Historia Contemporánea, la movilización de 1934 empezó con la intención de sus participantes de cambiar el mundo, aunque con el tiempo se transformó en un intento de cambiar únicamente el ámbito regional, afirmó.

En la charla, que David Ruiz pronunció con un excepcional tono narrativo y didáctico que gustó mucho al público, hizo referencia a las relaciones políticas entre los personajes que participaron, con especial hincapié en las figuras de Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto.

El profesor también desglosó por zonas las razones que llevaron a regiones españolas como Cataluña o Andalucía a no intervenir en la revuelta.

Asimismo, el profesor informó a los presentes sobre las características especiales que la movilización tuvo en Asturias, única parte del país en la que se constituyó la llamada Alianza Obrera, con la participación conjunta, e impensable en otros lugares, del sindicato socialista UGT y el anarquista CNT. A esa alianza se unieron los comunistas y socialistas.

La amena narración de Ruiz continuó con las peculiaridades vividas en la región durante el tiempo en el que permaneció activa y las causas que conllevaron al fracaso del movimiento revolucionario. También ofreció las cifras de víctimas de la terrible represión que siguió a la movilización popular.

Al final y ante la pregunta de una persona del público, el conferenciante negó que la revolución del 34 fuera el detonante de la posterior Guerra Civil. Para afianzar su postura, el catedrático hizo referencia a los diversos golpes, tanto de carácter anarquista como militar, ocurridos en años anteriores.
06/10/2004 15:08 Enlace permanente. Tema: Prensa Hay 6 comentarios.

Ruta por los lugares emblemáticos del anarquismo en Barcelona

ANARK.jpgUn autobús pintado con graffiti recorrerá durante el mes de octubre Barcelona en lo que será un tour turístico especialmente singular

Lo que se explicará no serán los grandes logros arquitectónicos de Gaudí o las nuevas obras olímpicas de la ciudad, sino las pequeñas y grandes historias del anarquismo en Barcelona, la memoria de una ciudad obrera y reivindicativa que se ganó a pulso la denominación de la rosa de foc. Podrá visitarse, por ejemplo, desde el lugar exacto en el que el 20 de julio de 1936 murió Francisco Ascaso en el primer asalto a las dependencias militares de Atarazanas, al final de La Rambla, en lo que era el último reducto fascista que quedaba en la ciudad tras los tres días de julio posteriores al alzamiento de Franco contra la República, hasta el bar Funicular, en la calle de Girona esquina con Consell de Cent, en cuyos alrededores fue detenido el 25 de septiembre de 1973 Salvador Puig Antich, que pocos meses más tarde fue ejectuado en la prisión Modelo. Sin olvidar, claro, el atentado del Liceo de 1893; el asesinato, a manos de los pistoleros de la patronal, de Salvador Seguí, el noi del sucre, en 1923 en la confluencia de las calles de la Cadena y Sant Rafael; el derribo, en 1936, de la prisión de mujeres que estaba situada en la actual plaza de Folch i Torres; el atentado fallido contra Franco en el Monumento a Colón, en 1947; los fusilamentos del Camp de la Bota, delante del actual Fórum, en la posguerra, y las jornadas libertarias de 1977 en el parque Güell.

Lo curioso del caso es que no se trata de una ruta turística organizada por un museo de historia, sino de una intervención artística enmarcada en el programa de exposiciones del Instituto de Cultura de Barcelona que ha realizado el colectivo Turisme Tàctic, integrado por los artistas Mariano Maturana, Maite Ninou y Xavier Manubens. "Consideramos el turismo un medio de comunicación más y no tenemos una visión crítica con el medio en sí mismo, como no la tenemos respecto a Internet o la televisión, sino que depende de cómo se utiliza", indica Maite Ninou.

"En nuestro caso, como artistas, pensamos que es un vehículo más que puede utilizarse para realizar acciones artísticas, en una larga tradición del arte de acción y de intervención en el espacio público. Con esta ruta no hemos pretendido hacer un resumen de la historia del anarquismo, sino dar voz a una gente y a una historia que muchas veces ha estado ocultada y que vale la pena recordar".

"De hecho", añade Maturana, "antes de centrarnos en el anarquismo lo que nos interesaba al inicio era rescatar aquellos espacios de la ciudad por los que pasamos todos los días y que aparentemente no guardan ningún significado, aunque casi siempre esconden alguna historia". La primera que rescataron fue una anónima historia de amor en una ruta a pie por diversas ciudades que titularon Love story. "También estamos preparando la ruta de la infamia, que se centrará especialmente en Internet y que tendrá un carácter participativo, ya que se animará a la gente a que envíen los lugares que consideran especialmente representativos de la historia de la infamia", explica Manubens.

En esta ruta del anarquismo han estado trabajando tres años, aunque a diferentes ritmos. "Nos hemos centrado más en la historia oral que en la que explican los libros", dice Ninou, que añade que los testigos de la época -Abel Paz, Luis Andrés Edo, Manel Aisa y Concha Pérez, por ejemplo- han ofrecido más fácilmente su colaboración que los especialistas, que aún mantienen ácidos debates sobre este movimiento político. "El anarquismo sigue siendo incómodo para la intelectualidad de Barcelona, lo fue en su época porque era un movimiento obrero que les era ajeno y lo sigue siendo ahora, nunca lo aceptarán", afirma Manubens. "Muchas de las personas con las que hemos contactado no han dejado de insistir en que destacáramos los errores y los aspectos más violentos del anarquismo cuando, en cambio, los viejos militantes que ya están a punto de desaparecer siguen siendo grandes defensores de la labor cultural y pedagógica que se realizó entonces, que es lo que recuerdan y defienden".

Estos testimonios que han ido grabando podrán oírse en el interior del autocar, aunque con otras voces porque las reales son a veces tan débiles que no se aprecian. Serán voces radiofónicas que se irán combinando en el interior del autobús con el pase de diferentes vídeos documentales, que en conjunto duran una hora, que situarán a los turistas de la historia en los antecedentes del hecho o el personaje relacionado con el lugar que se va a visitar. "Hemos tenido mucha colaboración en este sentido de la Fundación Anselmo Lorenzo de Madrid y también de los archivos de la CNT", comenta Manubens. "Es curioso porque en muchos casos estas y otras entidades similares tienen unos archivos increíbles que se nutren y cuidan gracias al voluntarismo y a la donación de sus socios".

Los jóvenes en general, sin embargo, no tienen mucha idea de lo que era el anarquismo y muchos lo asocian a la violencia. "Hicimos también una encuesta en la calle y era increíble lo que decía la mayoría, algunos incluso preguntaban cómo nos atrevíamos a plantearles qué es el anarquismo", recuerda Ninou. "Lo pasamos al final del tour, de vuelta del cementerio de Montjuïc, donde se visitan las tumbas de Ferrer i Guàrdia, Ascaso y Durruti, esta última vacía, así como el nicho en el que está enterrado el pedagogo Anselmo Lorenzo, al que casi nadie conoce".

Tal vez para enlazar con esta ruta, la cronología que se entregará a los turistas que se sumen a la ruta comienza con la quema de conventos de 1835 y finaliza con las manifestaciones antiglobalización de 2001. "Le preguntamos a Abel Paz, por ejemplo, qué pensaba de la vigencia del anarquismo y estuvo de acuerdo en que en cierta manera este espíritu de evidenciar la crisis de la organización actual del Estado está presente también en estos movimientos antiglobalización y también en su forma asamblearia de organizarse, aunque es una licencia que nos tomamos", reconoce Ninou.

La ruta se realizará en un autocar con capacidad para 44 plazas que saldrá del portal de Santa Madrona después de realizar un pequeño tour a pie por la zona de La Rambla.

Todo el recorrido durá 3 horas y 30 minutos, con cuatro paradas -en el bar Funicular, el Camp de la Bota, el parque Güell y el cementerio de Montjuïc-, y se realizará los días 9, 10, 11, 16, 17, 18, 23, 24 y 25 de octubre. El precio es de tres euros y hay que reservar o comprar la entrada anticipada en las taquillas del Palau de la Virreina.

Durante el recorrido se entrega también un variado material documental, desde una foto de las barricadas de 1936 al plano de la zona de fusilamentos del Camp de la Bota, pasando por un dossier con cronología y bibliografía, y una revista realizada para la ocasión con textos históricos, literarios y poéticos.

http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/126001/index.php

06/10/2004 15:01 Enlace permanente. Tema: Prensa No hay comentarios. Comentar.

01/10/2004

Héroes obligados. La muerte en su exilio parisino de Manuel Zapico 'El Asturiano' recupera la épica vivida por los maquis en las montañas de la región

maquis zapici.jpgFoto: LEGENDARIOS. Aurelio Caxigal y Manolo 'El Rubio' (se desconoce el nombre del personaje central)


El fallecimiento en París, el pasado 28 de agosto, de Manuel Zapico, 'El Asturiano', guerrillero de las partidas que configuraron la Federación de León y Galicia (compuesta por socialistas, comunistas y anarquistas), hasta su disolución en 1948, ha vuelto a depositar sobre la mesa de la actualidad un período histórico que todavía ha sido insuficientemente estudiado, aunque la investigación de autores como Nicanor Rozada, Secundino Serrano, Alberto Bru o Jairo Fernández, entre otros, ha permitido arrojar luz en torno a esa oscura etapa.

Una nota del Gobierno Militar de Asturias, emitida el 28 de enero de 1948, a propósito de la muerte en la playa de La Franca y en Infiesto de guerrilleros tan legendarios como los hermanos Castiello, Constantino González Zapico ('Bóger') o Manuel Díez González ('Caxigal'), los presenta como «bandoleros».

Bandoleros o guerrilleros

Tal vez huelgue la pregunta. Los numerosos testimonios recogidos de aquellos que se decidieron a fugarse al monte son coincidentes en su mayoría respecto de las razones que les empujaron a esa actuación. Tras tomar Asturias en octubre de 1937 las tropas sublevadas contra la II República, mientras los aviones lanzaban octavillas en las que se prometía respetar la vida de quienes no hubieran incurrido en delitos de sangre, la represión se desataba con una crudeza inaudita. En Gijón, primera ciudad que pasó a manos de los insurgentes, según relato de Enrique Llera Iglesias, se contaban por miles los republicanos de todo signo que fueron hacinados en la plaza de toros de El Bibio. Los fusilamientos se prodigaban en La Providencia y en el cementerio de Ceares. El miedo fue, junto a los principios ideológicos, uno de los motores principales de los fugados.

Ejemplo concreto es el de los mencionados Castiello, obligados a huir después de sufrir asedio en su casa de Peón (Villaviciosa) por los falangistas locales. O el de Josepón, el del Corralón, 'Pastrana' (La Nueva, Langreo), mencionado por Nicanor Rozada, quien sufrió por dos veces el incendio de su casa antes de emprender la actividad guerrillera. Los casos se repiten por toda la geografía asturiana. Y algunos analistas sostienen que de haberse producido una cierta generosidad de las fuerzas victoriosas, el enjambre de la resistencia habría tenido una menor magnitud.

Hay historiadores que dan cifras de 9.000 hombres en la montaña asturiana por las fechas inmediatamente posteriores al 21 de octubre de 1937, los cuales, sin embargo, se verían reducidos a un millar en mayo de 1938, habiéndose entregado el resto o siendo detenidos o asesinados.

El encuadre de los que permanecen en la lucha lo configura Alberto Bru en 16 partidas, que a su vez tendrían ramificaciones en subgrupos. Un 'reino de taifas', se ha dicho, que en ocasiones gozó de buen entendimiento entre los diferentes miembros y en otras, mantuvo discrepancias tácticas, estratégicas o ideológicas. Uno de los factores de estas discrepancias se observa en los criterios que mantenía José Mata, favorable a conceder prioridad a los postulados políticos, frente a Arístides Llaneza, partidario de la confrontación armada como primer argumento. Hablamos de dos sobresalientes representantes de un mismo ideario, el socialista. Así es que el Comité de Milicias Antifascistas de Asturias, que congregaba a socialistas y comunistas, fundado en 1943, tuvo una corta vida.

Sin duda, los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, que fueron derivando hacia el triunfo de las democracias, debió abrir nuevas expectativas en el seno del maquis. Cabía albergar la esperanza de que vencidos el nazismo y el fascismo, su homologación franquista española, también sucumbiera. Pero el juego de la política internacional dejó al margen a los demócratas españoles.

La guerrilla lo notaría en los años siguientes de modo efectivo. La Ley de Bandidaje de 1947 otorgaría poderes poco menos que absolutos a la Guardia Civil para la persecución de los resistentes. En 1946 y 1947, se producen grandes caídas, como la de Casto García Roza, torturado y muerto en la comisaría de Gijón. O la redada en el pico Polio (entre Langreo y Mieres), donde 50 guardias civiles abaten a cinco guerrilleros encabezados por Olegario Llaneza Rozada, uno de los hermanos apodados 'Gitanos', a quienes Alberto Bru atribuye excesos.

En efecto, al lado de personajes como los Pumarones -primer grupo guerrillero en el Nalón-, que acabaron delatados por una demasía de fe en el género humano, hubo excepciones que acaso cruzaron la raya entre la legítima defensa y las acciones indiscriminadas.
01/10/2004 11:21 Enlace permanente. Tema: Prensa No hay comentarios. Comentar.

Paul Preston participa en las jornadas sobre los maquis que comienzan hoy

milicianos 1.jpgEl historiador británico y profesor de la London School of Economics and Political Science, Paul Preston, ha confirmado su asistencia a las V Jornadas sobre Los Maquis, organizadas por la Gavilla Verde, que se celebran en Santa Cruz de Moya (Cuenca), localidad enclavada entre las comarcas valencianas de El Rincón de Ademuz y Los Serranos, desde hoy hasta el 3 de octubre.

La Gavilla Verde es una asociación de desarrollo rural y sostenible que trabaja en el terreno de la recuperación histórica. Según su presidente Pedro Peinado «las jornadas no son sólo un acto de homenaje, sino que son un acto de conocimiento, una mirada crítica sobre un periodo histórico». Actualmente la asociación cultural la forman un centenar de personas de la Comunidad Valenciana, Castilla La Mancha, Aragón y Cataluña, principalmente.

Estas jornadas, que tienen su origen en 1999, tratan de recuperar la memoria de los guerrilleros que lucharon en las sierras de la Comunidad Valenciana, Teruel y Castilla La Mancha, una vez finalizada la Guerra Civil Española.
01/10/2004 11:04 Enlace permanente. Tema: Prensa No hay comentarios. Comentar.

Carod pide que España "tenga un Willy Brandt" que sepa pedir perdón por la muerte de Companys

COMPANYS.jpgPasqual Maragall aseguró ayer al líder de Esquerra Republicana (ERC), Josep Lluís Carod, que el que fue su antecesor en la presidencia de la Generalitat durante la Guerra Civil, Lluís Companys, fusilado en Montjuïc en 1940, "tendrá el digno homenaje" de Cataluña y la España plural. Con esto se atendía sólo en parte la reclamación de Esquerra, reiterada ayer por Carod, de que el Estado español pida perdón por el fusilamiento de Companys. Carod pidió que España "tenga un Willy Brandt capaz de hacer el gesto" que el socialdemócrata alemán hizo cuando, siendo canciller del Gobierno, pidió perdón en Polonia por los crímenes de los nazis durante la II Guerra Mundial.
Maragall había dicho en su réplica a Carod que "existen dudas" acerca de quién debe pedir perdón por el crimen político cometido con Companys por el régimen franquista. En el actual Gobierno español, recordó, hay quien tiene incluso antecedentes familiares que murieron también a manos de los franquistas. De forma que no se sienten para nada herederos políticos de los responsables de aquel fusilamiento.

Sin embargo, Maragall se comprometió a poner de su parte todo lo necesario para que Companys tenga el próximo 15 de octubre, aniversario de su fusilamiento, el "digno homenaje" que le corresponde.

El presidente aprovechó la ocasión para señalar también que en el Fossar de la Pedrera de Montjuïc, donde reposan los restos de Companys junto con los de otras víctimas del franquismo, están también enterradas muchas víctimas de las "patrullas de control" de los primeros meses de la Guerra Civil. Pero mientras que el nombre de las víctimas del franquismo es recordado en unas lápidas, explicó Maragall, no se ha hecho lo mismo con las primeras, las del otro bando. Agregó que, a su juicio, es también hora de poner fin a esta situación.

El de ayer fue el primer debate parlamentario en el que intervenía el líder de ERC, a los ocho meses de haberse visto obligado a salir del Gobierno catalán como consecuencia de su entrevista con la cúpula de ETA.

El interés residía en ver si Carod se situaba como corresponsable de la labor del Ejecutivo o se mostraba ajeno a ella. En sus primeras frases el líder republicano reivindicó para su partido la responsabilidad de ser "el arquitecto del nuevo Gobierno de Cataluña, el primero de izquierdas y catalanista que ha habido desde los que presidió Lluís Companys". Y recordó que la memoria de Companys está todavía pendiente de ser "honrada".

El presidente agradeció a Carod que tras las elecciones autonómicas él y su partido "apostaran por el cambio" y por configurar la actual mayoría de izquierdas en vez de una mayoría de ERC con CiU.

Carod puso su acento en que el problema de Cataluña "es la dependencia respecto a España", recordó que Esquerra reclama la reforma del Estatut desde el mismo momento de su aprobación, en 1979, y sostuvo: "Ahora no tenemos que hacer el estatuto que pueda gustar a Madrid, sino el que conviene a Cataluña". En este punto se remitió a lo acordado en las negociaciones para la formación del Gobierno tripartito: "Si en Madrid hay bloqueo o retraso del Estatut, habrá que hacer lo previsto en el Pacto del Tinell: consultar a la ciudadanía".

Maragall dejó este punto sin responder, porque insistió en su llamamiento al más amplio consenso en la elaboración de la reforma estatutaria. Pero puntualizó: "Haremos el Estatut que necesitamos". El presidente se mostró dispuesto a entrevistarse con los responsables de todos los partidos, como le había pedido también el líder del grupo de CiU, Artur Mas, si esta vía sirve para facilitar los acuerdos entre todos.

Carod adoptó su mayor tono reivindicativo al insistir en que "sin la financiación adecuada todo es papel mojado, ya sea el Pacto del Tinell o la reforma del estatuto", y reservó su desacuerdo con Maragall a un solo punto: la Constitución europea. Le reconoció a Maragall que, como éste había dicho, es irreal el planteamiento de los nacionalistas que hablan de una Cataluña insertada en Europa sin contar con España. "No podemos ignorar a España mientras estemos en ella, sería irresponsable hacerlo", dijo, "pero hemos de acercarnos a Europa tal como somos, y por eso no podemos votar a favor de una Constitución europea que no nos reconoce".

El País
01/10/2004 10:58 Enlace permanente. Tema: Prensa Hay 1 comentario.

Editores en el exilio: el viaje de ida y vuelta

editores.jpgUn ciclo con libreros, distribuidores y escritores subraya la influencia de las editoriales latinoamericanas en la posguerra


La guerra, el exilio y la censura no pudieron con ellos. Había intelectuales, técnicos, empresarios, profesores, editores, distribuidores, escritores, y eran tipos con casta y conciencia que no se arrugaron nunca, ni siquiera tras la derrota que hizo trizas su país, lo aisló

-o lo tibetizó, según Ortega- y despedazó su envidiable panorama cultural.

Muchos se fueron a México con Lázaro Cárdenas; otros, menos, a Argentina. Y allí no sólo conservaron el legado que llevaron (la "voz" de la que habló León Felipe) y contribuyeron a mejorar los países que los acogieron. A la vez, se las arreglaron para crear y mantener lazos secretos con España, para atravesar el océano y las aduanas y los despachos de los censores franquistas y hacer llegar al páramo, ida y vuelta, el resultado de su trabajo: los libros.

Esta pequeña gran historia de valentía y esfuerzo, pedagogía y compromiso, respeto a la cultura y patriotismo bien entendido se ha contado desde el miércoles en la Casa de América de Madrid. El ciclo Una pedagogía secreta de la libertad. La labor de las editoriales españolas durante la posguerra española, que ha dirigido Antonio Lago Carballo y ha coordinado Nicanor Vélez, se cerró ayer con dos sesiones en las que participaron Francisco Pérez González, Javier Pradera, Mario Muchnik, Enric Folch y Poppy Grijalbo, hija del mítico editor comunista Juan Grijalbo; y ha oído también la palabra de, entre otros, Francisco Ayala, Ana María Cabanellas, Xavier Moret, Antonio Sempere, Elena Aub...

Pradera contó ayer cómo los sellos de la otra orilla (Edhasa, Fondo de Cultura Económica, Losada, Sudamericana, Emecé, Era, Siglo XX, Grijalbo...) ayudaron decisivamente a despertar las conciencias y alentar "la discrepancia moral y estética" y la ruptura con el régimen franquista de una minoría de "jóvenes sensibles", casi todos ellos "hijos de los vencedores, universitarios socializados a base de categorías nacional-católicas o falangistas más o menos fanáticas y totalitarias".

Esos jóvenes habían estado sometidos durante el "quindenio 1940-1945 (según dijo Pradera tomando el término de Jordi Gracia) a una dieta intelectual de campo de concentración". Y si lograron sacar la cabeza fue, añadió, gracias sobre todo a "las editoriales del exilio y a algunos importadores y distribuidores heroicos como Pancho Pérez, Oteiza, Pepe Latorre, Rufino Torres...".

"Con ellos empezamos a saber de Alberti, Américo Castro, Sánchez Albornoz, Sartre, Camus...", dijo Pradera. "Y gracias a Grijalbo, FCE o Edhasa pudimos leer a Gabriel Jackson, Hugh Thomas, los marxistas ortodoxos...".

Todos ellos eran anatema, claro: la lista de exiliados y extranjeros censurados "era un gigantesco cementerio de cadáveres" que hubo que resucitar muy poco a poco. Para Pradera, "la censura se recuerda a veces como una cosa cómica pero no tenía ninguna gracia".

Aunque a base de trucos, triquiñuelas y voluntarismo, llegaban los libros editados por gente crucial como Orfila, Urgoiti, Gonzalo Losada, Antonio López Llausás, Vicente Rojo, Joaquín Díez Caneda... Sus obras venían en paquetes bien numerados, mezclados con otros inofensivos, y pasaban la aduana con mordidas y engaños. Luego, circulaban por debajo de los mostradores. Y no sólo: como recordó el editor de Paidós, Enric Folch, que en aquella época era librero, "algunos distribuidores guardaban los más peligrosos debajo de sus camas".

Años más tarde, con el desarrollismo económico y la ley Fraga de 1966, la cosa se relajó un poco. Varias editoriales latinoamericanas abrieron sedes en España. Pradera fue en 1962 el primer gerente de FCE en Madrid. Tras pasar unos meses en la cárcel por recibir en su despacho a Sánchez Dragó, "que había traído de Italia una película prohibida", su trabajo consistió en tratar de rescatar del censor (el "pintoresco Faustino Sánchez Marín") a decenas de autores y títulos: Max Aub ("no pudimos"), Pedro Páramo ("sí"), La muerte de Artemio Cruz ("no")...

Folch sostiene que "la modernidad vino de Argentina y México". En plena "decadencia" de las editoriales españolas, el modelo latinoamericano fue ejemplar: "Emecé, Losada, Sudamericana, Gedisa, Jacobo Muchnik... Ellos traían la gran literatura, el neorrealismo, el existencialismo, a Salinger, el teatro, el cine, la ciencia-ficción...".

En Argentina nació, se crió y basó su negocio de distribución Pancho Pérez González, que añoró ayer aquellos tiempos de vocaciones familiares indestructibles en los que editar suponía ayudar a cambiar el mundo y "poder mirar a los ojos a los nietos". "Eso, y mucho más, como que un colega es un amigo y no un enemigo, me lo enseñó Juan Grijalbo. Antes de conocerlo, yo creía que un libro era como un bote de tomate", contó entre risas Pérez González.

Folch, Pradera y algunos asistentes a la sesión matinal como Federico Ibáñez y Ana María Cabanellas se sumaron al homenaje en honor de Grijalbo, el director de Comercio de la Generalitat y militante del PSUC (1911-2002) que llegó en autobús desde Nueva York a Monterrey

. Grijalbo empezó publicando teoría marxista y acabó haciendo un imperio con títulos como El Padrino. Ante la emoción de su hija Poppy, que ejerce su misma vocación en Serres, todos elogiaron el olfato y la calidad humana del sabio que, cuando volvió y Pradera le preguntó por qué no militaba, dijo: "La militancia depende mucho de la cuenta corriente".

El País
01/10/2004 10:10 Enlace permanente. Tema: Prensa No hay comentarios. Comentar.

28/09/2004

Varios supervivientes acuden a la exposición sobre los niños del exilio

nens rusia.jpgLa exposición Los niños del exilio, que repasa el drama de los menores que abandonaron España de forma organizada durante la Guerra Civil (1936-1939), se inauguró ayer en el Centre Cultural la Beneficència de Valencia con la presencia de algunos de los supervivientes de un éxodo vivido por cerca de 33.000 hijos de republicanos.La muestra itinerante recoge 300 piezas entre las que hay fotografías, carteles, cartas y objetos personales de los niños -como el vestido de una chica que murió en un bombardeo mientras cruzaba los Pirineos-, y estará en la ciudad hasta el 14 de noviembre.
Las primeras evacuaciones oficiales tuvieron lugar durante la primavera de 1937, y tuvieron especial importancia en el norte del país. Los gobiernos republicano y vasco hicieron un llamamiento internacional que obtuvo respuesta en organizaciones socialistas, comunistas, pero también católicas, y entre algunos estados. Francia acogió a 20.000 niños; Bélgica a cerca de 5.000; en Gran Bretaña vivieron 4.000; en la Unión Soviética, 2.900, una parte importante de los cuales no retornaron a España; Suiza albergó a unos 800; México a 450, y Dinamarca a 100.
El retorno de los jóvenes, convertido en una prioridad política por el régimen franquista, y la dura infancia de los hijos de los fusilados y represaliados por la dictadura en la inmediata posguerra tienen su propio apartado. Muchos fueron internados en los centros de Auxilio Social. En ellos, según explican los responsables de la exposición, se establecían como causas de admisión la orfandad; el abandono; los problemas económicos, o que "por las condiciones morales de los padres se deriven graves peligros para la formación de sus hijos".
Los niños del exilio, organizada por las fundaciones Largo Caballero y Pablo Iglesias, quiere ser también un homenaje a los menores que hoy soportan alguna guerra y a los que viven desplazados en campos de refugiados. Al acto de apertura acudieron el vicepresidente del Gobierno valenciano, Víctor Campos, y el presidente de la fundación Pablo Iglesias, Alfonso Guerra.
28/09/2004 16:19 Enlace permanente. Tema: Prensa No hay comentarios. Comentar.

Tarifa abre hoy una muestra sobre María Zambrano

zambrano.jpgLa sala de exposiciones Cárcel Real acoge a partir de esta tarde y hasta el próximo 7 de octubre una exposición sobre la vida y obra de la escritora malagueña María Zambrano. Está organizada por la Consejería de Cultura de la Junta, a través del Centro Andaluz de las Letras, y lleva por título "María Zambrano: La Aurora del Pensamiento". La exposición la componen una treintena de paneles que tratan de hacer un recorrido por su vida y obra, compuestos a su vez, por una selección de manuscritos, correspondencia, primeras ediciones, traducciones, fotografías, pintura, títulos y objetos personales que ponen de manifiesto la importancia de su aportación filosófica y da a conocer su actividad política y social.
Nació en Vélez (Málaga) el 22 de abril de hace cien años y vivió una de las épocas más intensas de nuestra historia reciente, algo que probablemente influyó en su particular sensibilidad para convertirla en una gran mujer. Su forma de ver lo que le rodeaba se ha convertido en un postulado filosófico admirado por los expertos y su obra en sempiterno objeto de estudio.

Su tesis gira en diversos puntos de meditación consiguiendo una teoría filosófica basada en la razón poética, que irrumpe ante toda ley que convierta la Filosofía en un instrumento de poder formal e infranqueable. Su personalidad independiente casa en perfecta armonía con el individualismo de su pensamiento, ligado a la idea de la vida personal como historia.

En 1936 se casó con el historiador Alfonso Rodríguez Aldave, sin imaginar las dificultades personales que el exilio político al que se vio obligada le traería. Su fortaleza evitó que sus circunstancias entorpecieran la fructífera carrera de una mujer que supo cultivar amistad por donde pasaba. Viajó por numerosas ciudades europeas y americanas dando clases en diferentes universidades y enriqueciéndose con los postulados de sus homónimos intelectuales.

El primer reconocimiento que María Zambrano obtuvo oficialmente en España fue el de Hija Adoptiva del Principado de Asturias, en 1980; el precepto de lo que sería un año después la conmemoración de la pensadora con el Premio Príncipe de Asturias. Ahora, tras los cien años de su nacimiento el Centro Andaluz de las Letras rinde un sentido y necesario homenaje a una mujer que construyó con su pensamiento y obra, los cimientos de la Libertad.

SHUS TERÁN

Europa Sur
28/09/2004 16:13 Enlace permanente. Tema: Prensa No hay comentarios. Comentar.

Un libro recoge más de una veintena de testimonios de personas encarceladas durante el franquismo

prision.jpgLa historiadora catalana Queralt Solé recoge en 'A les presons de Franco' (Proa) una veintena de testimonios de personas encarceladas durante el régimen franquista que pretende reflejar la evolución de la dictadura desde sus prisiones.

Entre los testimonios que recoge la historiadora están los del ex presidente de la Generalitat Jordi Pujol, el escritor Manuel Vázquez Montalbán y el periodista Josep Maria Huertas Clavería, entre otros.

Solé aseguró que ha intentado cubrir todo el periodo, desde los primeros prisioneros del bando franquista en 1937 hasta los últimos arrestados en 1975, y que estuviesen presentes personajes de todo el espectro político.

La historiadora afirmó que si el libro se lee "de forma cronológica" puede verse la evolución del régimen franquista visto desde las prisiones y cómo eran las cárceles, así como el trato que recibían los reclusos.

Queralt Solé aseguró que los presos políticos y los estudiantes encarcelados recibían un mejor trato en las prisiones y destacó que estas personas aguantaron en los penales franquistas por su "ideología".

La autora, que ya ha publicado obras como 'El contuberni de Munic', explicó que los expedientes de presos que ha consultado estaban "muy sistematizados de forma ideológica". Solé dijo que no tuvo problemas para investigar en los archivos.

En la rueda de prensa también intervinieron tres de los testimonios que recoge Queralt Solé, como es el caso de Josep Maria Huertas Clavería, Anna Sallés y Luis Andrés Edo, quienes destacaron el libro por su labor de recuperación de memoria histórica.

Para Sallés, 'A les presons de Franco' refleja el "sufrimiento" que hubo en los años del franquismo y destacó la presencia de varias mujeres como testimonio. Por su parte, Edo quiso hacer hincapié en que muchos de los entrevistados "no son mediáticos" y ha conseguido que algunos libertarios dén su testimonio.

Sobre lo que no se pusieron de acuerdo los tres testimonios es sobre si la prisión Modelo de Barcelona --que este año celebra su centenario-- debería derrocarse. Edo afirmó que tendría que mantenerse el muro interno donde hubo fusilamientos, mientras que Sallés dijo que "no tenía claro" cuál tendría que ser su futuro.

Europa Press
28/09/2004 16:04 Enlace permanente. Tema: Prensa No hay comentarios. Comentar.

El PSOE ofrece un acuerdo a ERC sobre Companys

COMPANYS.jpgEl PSOE ofrecerá hoy un acuerdo a ERC para rehabilitar la figura política del expresidente de la Generalitat Lluís Companys, entregado por la Gestapo y juzgado y fusilado por el ejército franquista el 15 de octubre de 1939. Ante la proposición de ERC que hoy debatirá el Congreso para anular el consejo de guerra sumarísimo, el PSOE propondrá incluir el tema en la recién creada comisión para el estudio de la situación de las víctimas del franquismo y elaborar un informe jurídico de la acumulación de fallos injustos. Fuentes de ERC dijeron que rechazarán la propuesta.
Los socialistas están de acuerdo con la rehabilitación pública en un solemne acto de desagravio en Montjuïc, como pide ERC. Pero la solicitud de que el Estado pida perdón a la familia del expresident y al pueblo de Catalunya es polémica, ya que los socialistas afirman: "Companys era tan nuestro como de ERC".

R. CASTRO / L. DÍEZ (El periodico de Catalunya)
28/09/2004 16:01 Enlace permanente. Tema: Prensa No hay comentarios. Comentar.

Un valenciano realiza un documental sobre Mauthausen

Mauthausen.jpgPAU VERGARA PRESENTARÁ SU OBRA EN LA SEMINCI DE VALLADOLID


El realizador valenciano Pau Vergara participará en la 49 Edición de la Semana Internacional de Cine (SEMINCI) de Valladolid con el documental "Más allá de la alambrada, la memoria del horror. Mauthausen 1939-1945", que reúne testimonios de algunos supervivientes de este campo de concentración, donde murieron cerca de 5,000 españoles.

SEMINCI, que se celebrará del 22 al 30 de octubre en la capital vallisoletana, ha seleccionado este documental para participar en la sección Tiempo de Historia de la SEMINCI, una de las competiciones centradas en el cine documental más prestigiosas de nuestro país.

Según explicó Pau Vergara, se trata de un "ambicioso documental", producido por Maltés Producciones, S.L, Dacsa, S.L, ATM, S.L y con la participación del IVAC, que aborda la experiencia personal de varios deportados españoles en el campo de concentración de Mauthausen.

"Por encima de todo "Más allá de la alambrada" quiere recordar la tragedia de los aproximadamente 5.000 españoles de los 7.000 que llegaron al campo y que murieron en Mauthausen y sus más de 40 "kommandos", señaló el realizador.

El rodaje se inició en Valencia, Alicante y Barcelona, donde se realizaron varias entrevistas con supervivientes españoles. Posteriormente el equipo se trasladó a Austria donde rodó en Mauthausen (campo central), Gusen, lugar donde fueron asesinados la mayoría de españoles, y el Castillo de Hartheim.

Pau Vergara explicó que el rodaje del documental "ha sido bastante duro, sobretodo por las condiciones meteorológicas. Hemos tenido niebla, lluvia y nieve y eso siempre complica las cosas, pero se trataba de que esas condiciones adversas las pusiéramos a nuestro favor para mostrar una determinada imagen gris y triste de un lugar tan penoso".

Según indicó, tras analizar el material, el equipo viajó a París donde residen varios españoles y continuó por otras ciudades como Toulousse, Montpellier o Perpignan.

La mayoría de españoles fueron a Mauthausen tras haber luchado junto al ejército republicano y participado en la II guerra Mundial en las compañías de trabajo junto al ejército francés.

"La palabra olvido no forma parte del diccionario de los supervivientes españoles y valencianos del campo de concentración de Mauthausen", aseguró Vergara.

Agregó que "cuando fueron liberados en la primavera del 1945 juraron que no olvidarían lo ocurrido y que harían lo posible para mantener viva la llama de la memoria", pero indicó que esto "no fue fácil, porque el manto del franquismo pesó como una losa y parte de esa memoria quedó sepultada".

"Sólo salió a la luz a partir de novelas como "K.L Reich", de Amat Pinella o a finales del franquismo con libros como "Catalans als camps de concentració", de Montserrat Roig, que sirvieron de punta de lanza para investigaciones posteriores", indicó.

Cerca de 500 valencianos murieron en Mauthausen y sus "kommandos", mayoritariamente jóvenes que nacieron en poblaciones como Burriana, Benicasim, Morella, o­nda, Pego, Elda, Denia, Sagunto, Alzira o Elche.

Entre los supervivientes hay tres valencianos: Luís Estañ, José Jornet y Francisco Aura, según señaló Vergara, que precisó que "hemos querido que los supervivientes sean los verdaderos protagonistas del documental".

"El objetivo es hacer un fresco humano de lo ocurrido contado de forma directa por sus protagonistas. En este sentidos los testimonios aportados por los valencianos son fundamentales para la mirada que queríamos trazar", afirmó.

Panorama Actual
28/09/2004 16:00 Enlace permanente. Tema: Prensa No hay comentarios. Comentar.

Memoria de la Guerra Civil

bomba desde el aire.jpgLa Diputación de A Coruña y la Universidade de Santiago financian un estudio sobre los hechos acaecidos en la provincia coruñesa entre 1936 y 1939


La Guerra Civil fue un episodio atroz en la historia contemporánea de Galicia que dejó en los ciudadanos un poso difícil de olvidar. Aclarar en todo lo posible lo sucedido en estos años de terror y represión es la principal premisa de un estudio que, bajo el título Represión y guerra civil en la provincia de A Coruña, 1936-1939 , se llevará a cabo gracias a la colaboración entre la Universidade de Santiago y la Diputación de A Coruña.

Dos años de duración es el tiempo asignado a esta investigación, que realizará un equipo de expertos de la Universidad compostelana bajo la dirección del profesor titular del departamento de Historia Contemporánea, Emilio Grandío Seoane. El objeto de la investigación serán los fondos que se encuentran en el Tribunal Militar Territorial IV y que, como explicó Grandío, «sacarán a la luz algo más que datos numéricos para realizar estadísticas. Lo que se pretende es conocer cuestiones de vivencias diarias que resulten de utilidad académica y social».

El estudio va a realizarse con la intención de responder a la inquietud de varios investigadores por desvelar lo sucedido en unos años que forman parte de la identidad colectiva ya que los expertos han descubierto en los archivos que durante ese tiempo se abrieron en la provincia 800.000 causas ideológicas. Asimismo, como puntualizó el profesor, «existe una demanda social del pueblo gallego, ya que todavía hay personas que están buscando a sus familiares».

Grandío resaltó la importancia de este estudio en una sociedad como la nuestra, «en la que tenemos conciencia de olvido y no de la resistencia contra el franquismo», para que sea capaz de tomar conciencia de la necesidad de «conocer bien el pasado para sentar las bases de la sociedad del futuro».

El trabajo se presenta en dos fases de duración anual, tras las que, investigadores y ciudadanos tendrán a su disposición documentación detallada del proceso represivo en la provincia durante la contienda.

El motivo de que sea la provincia coruñesa el centro de investigación se debe al papel ejercido por Santiago, Ferrol y A Coruña como centros naval, cultural-eclesiástico y administrativo durante los años de la contienda. El profesor destacó que «un estudio sobre la Guerra Civil sin esta provincia, quedaría cojo».

Este trabajo, para cuya realización la Diputación Provincial de A Coruña ha aportado 14.500 euros, analizará una pequeña parte de los documentos existentes sobre el tema, ya que, como explicó Grandío, «resulta difícil localizarlos y publicar todos los archivos, porque no debemos olvidar que muchos fueron destruidos en el franquismo». En esta ocasión, el trabajo de los expertos hará posible que los datos abandonen el archivo en el que se encuentran para transformarse en una parte de la historia.

Ana Gómez
La voz de Galicia
28/09/2004 15:59 Enlace permanente. Tema: Prensa No hay comentarios. Comentar.

El impostor que juzgó a Grimau

grimau.jpgManuel Fernández Martín fue ponente y fiscal en miles de consejos de guerra, incluido el del histórico dirigente comunista Julián Grimau, fusilado en 1963. Pero ni siquiera aprobó primero de Derecho. Obsesionado con «los rojos», mantuvo su farsa 30 años.Cuando fue descubierto, en 1964, ya había enviado al paredón a mil personas. IU pedirá esta semana que el Gobierno reabra de oficio los procesos. Miles de sentencias podrían ser nulas.

Era «una auténtica bestia», dice el abogado José Jiménez de Parga.Su nombre: Manuel Fernández Martín. Para la Historia no es nadie.Pero la viuda de Julián Grimau, fusilado en 1963, no lo olvidará nunca. Él interrogó al dirigente comunista en un consejo de guerra que espantó al mundo. Él redactó su sentencia de muerte en abril de 1963. Y, desde el estrado, fingió durante 30 años ser abogado y engañó al mismo régimen al que siniestramente sirvió.

Como fiscal o ayudante de los tribunales militares, el comandante Fernández Martín intervino en 4.000 juicios sumarísimos y envió a un millar de presos políticos a los paredones franquistas.Pero ni siquiera había aprobado primero de Derecho. Sólo por eso e incluso según la legislación de la dictadura, todos aquellos consejos de guerra fueron nulos. Y sus mil muertos víctimas de asesinato.

José Jiménez de Parga vio en directo la actuación de «la bestia» en cientos de procesos militares contra civiles, incluido el de Grimau. «Era un hombre gordito, de Badajoz, (donde nació, en 1914) que iba de simpático. Se le veía fuera del mundo judicial.Acosaba a los procesados. Les insultaba. Un verdadero hijo de puta». Jiménez de Parga y otros se percataron del poco conocimiento de leyes de aquel hombre. Pero en aquel momento no podían sospechar siquiera hasta que punto fue un farsante.

El ponente del caso Grimau se estrenó muy pronto como impostor profesional. El 2 de octubre de 1936, con 22 años, se sumó a las tropas rebeldes, y «a los seis días fue habilitado como alférez médico», explica el magistrado Juan José del Aguila. Sólo que no era médico. Eso no le impidió participar en decenas de operaciones durante seis meses. En abril de 1937 se le nombró oficial del Cuerpo Jurídico Militar. Pero tampoco era abogado.

En Extremadura se conocía a Fernández Martín, entre otras cosas, por su actividad a favor del Movimiento, y de eso se valió para urdir su estratagema. Escribió al presidente del Colegio de abogados de Cáceres, pidiéndole un certificado que le acreditase como «una persona de conducta intachable y afecto al régimen», recuerda el ex jefe de la Casa Real, Sabino Fernández Campo, en el libro de Manuel Soriano La sombra del Rey. Cuando lo tuvo en su poder, sobre una oportuna línea en blanco de ese escrito Fernández Martín añadio: «y está matriculado en este colegio de abogados». Con ese papel, el iletrado letrado fue ascendiendo en la carrera judicial dentro del ejército. Cuando alguien le pedía el expediente académico, Fernández Martín se excusaba diciendo que se lo habían quemado durante la guerra. Nadie le puso pegas.

«La viuda del acusado, que pase». Los bedeles del tribunal militar hacían la gracia antes de cada consejo y los fascistas se la reían. A nadie le importaba dar apariencia de legalidad a aquellas pantomimas. Pero con Grimau existía la duda. Era muy tarde. Llegaba el turismo. El desarrollismo. Se aireaban en panfletos los «25 años de paz». Y la presión internacional era tan fuerte que hubo esperanzas hasta el último momento.

Fernández Martín jugaba el papel de vocal ponente en el proceso a Grimau. Enrique Eymar, «juez especial militar de Actividades Extremistas» desde 1958, presidía el tribunal. Pero tampoco era juez. Y eso era legal. «Por eso el ponente tenía tanto poder.Su misión era asesorar a los miembros del tribunal, que no tenían formación jurídica de ninguna clase», explica Alejandro Rebollo el militar que defendió a Grimau. Él, por suerte, sí era abogado.La ley daba al reo la posibilidad de elegir a su representante legal entre los tres escalafones del Ejército, pero no tenían porqué ser letrados. Y, normalmente, no lo eran porque apenas había. Rebollo fué el único actor de la representación capacitado para ejercer su papel, y el único que lo hizo. La defensa de Grimau le costó la carrera.

Nada más terminar la Guerra Civil, Fernández Martín fue director de los campos de concentración de prisioneros de Badajoz y Mérida.Y conservó los métodos. «Era bajo, rechoncho y muy moreno. De carácter muy fuerte. Un hombre obsesionado. Antes de entrar en un consejo de guerra necesitaba ponerse a tono. Y leía libros sobre los crímenes de los rojos para motivarse», recuerda Rebollo.«Me llamó para decirme que Grimau se lo merecía todo. Me dijo que lo tenía muy mal si quería defender a ese hombre. Me acusó de ser el causante de las manifestaciones en el resto de Europa en contra del juicio y de Franco. Y me tiró un periódico a la cara: Ahí está tu salario. Ya tienes una calle en Praga. Resultó que era verdad».

El jueves 18 de abril de 1963 llovía en Madrid. A las nueve de la mañana comenzó el consejo en los Juzgados Militares de la calle del Reloj, atestados de policía y periodistas extranjeros.«Usted tendría que darle las gracias a Franco por no haber cumplido condena tras la Guerra Civil», le espetó el falso ponente a Grimau.«Así empezaba con todos», recuerda Jiménez de Parga. «Todos lo militares tenían el sable encima de la mesa». Junto a un crucifijo y el Código Militar. Fernández Martín no fue el único. «Había 50.000 como él. Gente que se hizo pasar por lo que no era en el Ejército argumentando que su título se había perdido en la guerra. En el cuerpo jurídico militar se metía todo el que quería.Lo más vergonzoso es que ningún colegio de abogados de España fue capaz de hacer nada hasta 1963. No fueron capaces de defender a la gente que estaban fusilando». Todos los consejos eran una farsa. «Convocaban a los miembros del tribunal la noche anterior.A la mañana siguiente, ese señor se presentaba allí, con su sable, y votaba la pena de muerte».

«QUE SE CALLE»

Julián Grimau fue acusado de cometer torturas y asesinatos en una checa de Barcelona durante la guerra. Aquellos hechos no se probaron. Pero, en cualquier caso, Franco no hubiera podido condenarle por ellos tantos años después, si no se demostraba que el acusado había cometido un «delito continuado». Lo único que Grimau hizo contínuamente fue ser comunista. Rebollo basó toda su defensa en lo absurdo de considerar contínua su actividad subversiva, ya que pasó años en el extranjero y ni siquiera pudo encargarse materialmente de repartir los panfletos que le llevaron ante el pelotón. No sirvió de nada. Grimau tomó la palabra para explicar que no cometió crimen alguno y fue leal a la República.Fernández Martín le cortó. En el proceso no alegó las torturas, pero quiso explicar la razón de su herida en la frente, cuando cayó desde la ventana de la Dirección General de Seguridad.El ponente le volvió a acallar. A las dos de la tarde, el juicio había terminado. Y Grimau era condenado a muerte por «rebelión militar».

Su vida pasó a manos del Consejo de Ministros, que podía haber conmutado su pena al día siguiente. De los 19 hombres que se sentaron junto a Franco, 7 eran militares, tres pertenecían al Opus Dei, algunos provenían del Movimiento, como José Solís Ruiz y Manuel Fraga, en ese momento con la cartera de Información y Turismo, y el resto eran tecnócratas sin afiliación. Entre ellos Fernando María de Castiella, ministro de Asuntos Exteriores, que intentó oponerse argumentando la repercusión internacional del fusilamiento. El consejo duró más de 10 horas y Franco quiso una votación formal y explícita, explica Pedro Carvajal en su biografía de Grimau. Todos votaron a favor.

Pero dos semanas antes, el 5 de abril, el Consejo de Ministros había aprobado la creación del Tribunal de Orden Público. Manuel Fraga lo recoge en sus memorias. Sin embargo, el Ministro de Información y Turismo ni siquiera lo comentó en la rueda de prensa posterior al consejo. La noticia se ocultó hasta 10 días después del fusilamiento. La creación del Tribunal impedía, por principio, que un consejo de guerra juzgase a Grimau. Y si se hubiera sabido, el indulto hubiera sido automático.

Los amigos y compañeros de Grimau estaban en ascuas. Esa noche, Joaquín Ruiz Jiménez y José Jiménez de Parga se fueron a buscar a Fraga a una recepción en la embajada de Colombia. «¡Nos dijo que no había que preocuparse, que no le iban a fusilar!», recuerda Jiménez de Parga. Una hora después Rebollo fue llamado urgentemente.Grimau iba a ser ejecutado.

«Fue una noche horrible. Llamamos a todas partes. Mi mujer llamó al Vaticano», cuenta Jiménez de Parga. «El secretario del Papa (Juan XXIII) le dijo que estaba descansando pero que no se preocupase».Rebollo pasó esa noche en capilla con el condenado. A las 6 de la mañana, esposado y en el paredón, Grimau le abrazó. Después, 27 disparos le hicieron saltar por los aires. Cuando cayó al suelo no estaba muerto. Alguien le gritó a un teniente para que disparase los tres tiros de gracia.

Su mujer, Angeles Martínez -Angelita Grimau-estaba en París.Vive entre Francia y España. El teléfono de la casa de su hija suena y una mujer contesta:

-Dolores Grimau no está.

-¿Es usted Angelita?

La mujer no responde. Ya sabe que habla con una periodista. Al final se traiciona.

-Mis hijas no van a decirles nada. Estamos cansadas.

Angelita Grimau vive en silencio desde hace 40 años. Tras la ejecución quiso que se revisase el proceso. «Y el Partido no quiso saber nada. Se enemistó con ellos con toda la razón», dice Jiménez de Parga. «Fue una figura esencial. Participó en toda la campaña internacional por eso sería tan relevante que hablase», afirma José Luis Losa, periodista y experto en la causa de Grimau.«Su digno silencio se entiende. Si Julián Grimau fue una de las víctimas más tremendas de la dictadura franquista, Angelita lo es de la Transición. De su olvido y su silencio».

En 1964, Fernández Martín fue descubierto. Sólo la Universidad de Sevilla pudo certificar que había estudiado allí. Aprobó tres asignaturas. Dos años después fue condenado a un año y seis meses.El tribunal tuvo en cuenta, como atenuante «que no pretendió causar daños de tanta gravedad». Murió poco después. No entendía por qué se le había sometido a tal «humillación».

En 1990, el Supremo revisó la causa de Grimau y la dio por buena.«El caso era nulo de pleno derecho y el argumento del falso ponente fue importante, pero pesaron más los factores políticos» constata Rebollo, hoy magistrado jubilado. «Si se hubiera abierto la espita, las víctimas se contarían por miles». Izquierda Unida trató de rehabilitar su nombre en el Parlamento en 2002. El PP votó en contra, porque temía que aquello se conviertiese «en un juicio contra Fraga». IU lo ha solicitado de nuevo y, esta semana, intentará que el Gobierno reabra de oficio los procesos. Una comisión creada el 10 de septiembre estudiará la situación de las víctimas. Ellas no podrán volver a ser juzgadas.

El Mundo
JOSEFA PAREDES
28/09/2004 15:57 Enlace permanente. Tema: Prensa Hay 1 comentario.

22/09/2004

«La Guerra Civil no fue ni una gesta heroica ni una locura colectiva»

moradiellos.jpgEnrique Moradiellos analiza en '1936' los mitos por los cuales «las mujeres de la época permitieron que sus maridos e hijos fueran al frente»

Caliente estaba la cosa como para poner un fajín en la portada del último libro de Enrique Moradiellos -'1936. Los mitos de la Guerra Civil'- con esta leyenda: «Contra las mentiras de Pío Moa». El autor se excusa y dice que de él no partió la idea de adornar el volumen con ese mensaje, algo comprensible cuando se lee la obra, que sólo cita a Moa una vez, y de pasada.

Fue el equipo comercial de la casa editora, Península, la que decidió sacar al máximo provecho a la polémica que Moradiellos y Moa, el ex militante de los GRAPO, habían tenido con anterioridad mediante un cruce de artículos. «Sí, el fajín es equívoco y descortés. Pero lo asumo porque no he hecho nada por retirarlo, y lo cierto es que mi visión de la guerra es contraria a la suya».

Según Moradiellos (Oviedo, 1961), no puede decirse que la versión de Moa sea original, a pesar del éxito que ha tenido en los dos últimos años. «Reactualiza con matices la doctrina oficial del franquismo. Gran parte de sus líneas argumentales y de sus pruebas están ya recogidas en la 'Historia de la Cruzada' de Joaquín Arrarás, ocho volúmenes publicados entre 1939 y 1943, y son muy conocidas para quien haya seguido la trayectoria de Ricardo de la Cierva».

El historiador, alumno de Paul Preston, opina que Moa «vuelve al mito franquista de la guerra como un fenómeno inevitable contra un enemigo que estaba contra Dios y contra España, es decir, demonizado y apátrida».

Ese fue uno de los mitos que justificaron la muerte de 300.000 españoles y el encarcelamiento de casi otros tantos. En el otro extremo está el de la guerra como una lucha de proletarios contra burgueses, sostenido por anarquistas, comunistas y socialistas de Largo Caballero, y recogido en el 'Homenaje a Cataluña' de George Orwell.

Un fin superior

Moradiellos utiliza la palabra mito como la forma de justificar una matanza de ese calibre y por la cual «parece justo eliminar al contrario, al vecino, al familiar. Eso se tiene que hacer en base a un fin superior, tiene que estar legitimado para que la mujer permita que su marido o su hijo vayan al frente».

Para el historiador, «la Guerra Civil no fue ni una gesta heroica, como se ha mantenido en los dos extremos políticos, ni una locura colectiva, como se empezó a decir en los años sesenta para propiciar la reconciliación nacional».

El mito que él cree más atinado es el que mantuvieron liberales como Azaña y socialistas como Indalecio Prieto. «La guerra fue entre una democracia socialmente avanzada y una reacción militar que une la tradición carlista, el ideario falangista y el espíritu africanista».

No hubo dos, sino tres bandos, como bien lo supo Unamuno antes que el maestro de Moradiellos, Paul Preston: los fascistas, los liberales y los revolucionarios. Incluso en el nacionalismo vasco hubo también tres vetas, la leal a la República del lehendakari Aguirre, la que sólo pensaba en la independencia y acabó pactando con los fascistas italianos en Santoña y la que, en Navarra sobre todo, se unió con el tradicionalismo carlista.

Para Moradiellos, la Guerra Civil no fue una excepción, o un producto de la violencia fratricida de los españoles. «Desde Hugh Thomas, los historiadores la vemos como una gran fractura social y como el resultado de una crisis de autoridad pública. España no fue diferente al resto de Europa, en el sentido de que hubo un enfrentamiento entre reaccionarios, revolucionarios y los reformistas».

El correo digital
22/09/2004 15:36 Enlace permanente. Tema: Prensa Hay 1 comentario.

Julio Anguita en el coloquio sobre la República de la Fiesta del PCE . "La República no se invoca, ni se trae. Debemos construirla"

julio anguita.jpgCon el espacio de debates del Pabellón de Convenciones literalmente abarrotado por público de todas las edades, ha tenido lugar el coloquio sobre la República que es ya un clásico de la Fiesta, y que parece cobrar interés y concitar mayor expectación cada año.

Los intervinientes en el coloquio se han ajustado al título, repartiéndose la tarea. Miquel Jordá ha hablado del pasado, Víctor Ríos del presente y Julio Anguita del futuro de la República en España.

Jordá, quien ha empezado aclarando que la Unidad Cívica por la República es una asociación cultural que nació hace poco más de dos años para reivindicar la recuperación de la memoria histórica (huyendo del "folklore") y para luchar por la III República, y por la conquista de la democracia que se frustró con la Transición. Seguidamente, Jordá hizo un curioso y revelador repaso por algunos monumentos de los que todavía adornan las calles y plazas de la capital del reino, Madrid. El Conde-Duque de Olivares, Carlos III, el general Espartero, el general Martínez Campos, Manuel Gutiérrez de la Concha, son nombres ilustres que los madrileños se encuentran irremediablemente en sus paseos por el parque del Retiro o la puerta del Sol, represores y opresores al servicio de las dinastías monárquicas, aunque su imagen haya sido convenientemente dulcificada. Jordá concluyó su paseo frente a los Nuevos Ministerios, ante la imagen a caballo del carnicero general Franco.

"El pasado del país es triste, pero no podemos ignorar el sufrimiento de las generaciones anteriores. Quisieron silenciarlo todo con los pactos de la Transición", reivindicó Jordá, refrescando la memoria de los asistentes con algunos ejemplos de la adhesión al franquismo que demostró la actual familia real española, aún incluso después de la muerte del dictador.

Asimismo, Jordá manifestó que "esperar una rectificación por los partidos políticos que se reparten el poder es una quimera. Se puede ser de derechas y republicano, pero jamás de izquierdas y monárquico, o juancarlista". Una cerrada obación siguió a estas palabras del veterano luchador republicano, quien concluyó su intervención poniendo de manifiesto que "la historia se repite, como en el siglo XIX padecemos la alternancia de dos grandes partidos en el poder y el caciquismo. Las mismas razones de fondo que existían para luchar contra el franquismo existen hoy para luchar contra la monarquía".

Víctor Ríos habló de la diversidad de cepas republicanas, y que, dentro de ellas, "la española ha sido siempre excelente, ya que la defensa de la República en nuestro país ha estado siempre vinculada con procesos de ruptura y enfrentamiento con las clases dominantes. Así fue en 1873, en 1931 y así será cuando conquistemos la III República".

Ríos, a quien le tocaba analizar el presente del republicanismo en España, lo definió como "un vaso que se ha ido llenando, y que hoy se encuentra casi medio lleno, de forma que podría estar rebosando en pocos años si trabajamos a buen ritmo". Recordó que desde el fin de la dictadura franquista hasta que se aprobó la Constitución de 1978 no se ha vuelto a producir un debate sobre Monarquía o República, y que en los últimos años se ha transformado en una cuestión de actualidad, en la que inciden dos factores: la necesidad de recuperar la memoria histórica, rechazando el olvido y el punto final sobre lo que ocurrió durante la Guerra Civil y la dictadura; y la necesidad de reexplicar la Transición y hacer balance de la Constitución. Víctor Ríos no rehuyó la cuestión en este punto de la aceptación, por buena parte de la izquierda, del argumento de que el dilema no era entre monarquía o república, sino entre dictadura o democracia. "Ese sofisma ya no es sostenible y fue un fraude a la soberanía popular", afirmó Ríos, quien recomendó el libro de Joan Garcés "Soberanos o intervenidos" para entender hasta qué punto el Departamento de Estado norteamericano pilotó la Transición española, financiando un partido y un sindicato que parecieran de izquierda para romper el papel del PCE y de las Comisiones Obreras, quienes realmente habían luchado contra el franquismo.

Víctor Ríos hizo referencia a la vigencia del ideario republicano clásico, pero afirmó que es necesario actualizarlo, y reivindicó un nuevo republicanismo, poniendo como ejemplo la República Bolivariana de Venezuela, en cuya Constitución hay elementos realmente innovadores, como la revocabilidad de todos los cargos elegidos, el reconocimiento del trabajo reproductivo como productor de valor y por consiguiente la inclusión de las amas de casa a la Seguridad Social, o la creación del poder ciudadano como poder autónomo y controlador del ejecutivo.

Finalmente, Víctor Ríos puso condiciones para que sea posible el avance del republicanismo, señalando la necesidad de que tenga carácter abierto y no se use de forma partidista; de que se actualice el ideario republicano vinculándolo a la lucha contra la globalización capitalista, a la exigencia de profundizar en la democracia y a la reivindicación de derechos sociales como básicos.

Julio Anguita tomó la palabra con una reflexión sobre el pasado, para referirse al futuro, recordando al auditorio que el pueblo español es tornadizo, y que tras los fervores republicanos y revolucionarios, el proceso se revirtió a favor de la monarquía y de las clases dominantes. "Debemos adquirir conciencia de que este asunto es serio, no algo folklórico", interpeló al público diciéndole que "la República no vendrá si no la traemos nosotros", y llegó a citar a Kennedy para preguntar a cada uno de los asistentes qué estaban dispuestos a hacer por la conquista de la República. "La III República no se invoca, no se trae; se construye y se trabaja por ella".

El eje central del discurso de Julio Anguita consistió en vincular la III República a la transformación social, a resolver el problema del Estado y a establecer otro tipo de relaciones internacionales. En cuanto al primer aspecto, afirmó que "la III República es la puesta en marcha de un motor para otro tipo de sociedad", y comparó la Constitución Española de 1931, que recogía en su articulado la socialización de propiedades cuando afectan a sectores estratégicos de la economía, y el proyecto de Constitución Europea, donde el neoliberalismo se convierte en principio constitucional. Para Anguita, la República es "la forma más avanzada de hacer realidad el principio democrático", y afirmó que se trata de un problema de alternativa de sociedad, explicándolo con un ejemplo gráfico: "no se trata solamente de expropiar a la duquesa de Alba, sino sobre todo de saber qué hacemos con las tierras, qué forma de producir queremos". "El problema del jefe de Estado no es lo fundamental, es el último detalle: si no construimos República, el peligro es que podemos tener una República de derechas, y no es descartable que las clases dominantes defiendan la idea republicana cuando les resulte conveniente".

Al igual que Víctor Ríos, vinculó la lucha por la República a la lucha contra la globalización capitalista, pero también a valores alternativos, como la austeridad, la solidaridad internacionalista, la paz (que implica la lucha contra la OTAN), y la defensa de un eje cultural alternativo.

El segundo aspecto, la resolución del problema del Estado y el conflicto de los nacionalismos, fue abordado por Anguita en relación con la cuestión religiosa, ya que en su opinión "la única unidad que tenemos es la católica, y ahí está el problema". Afirmando que la Constitución de 1978 había colocado una "bomba de tiempo" al hablar de regiones y nacionalidades pero sin definirlas, defendió que sólo sobre la base del laicismo se podrá abordar la cuestión nacional, desechando como estéril cualquier intento de buscar esencias nacionales en el pasado histórico.

Anguita señaló como ejemplo el acto constituyente del pueblo francés, que en plena Revolución Francesa decidió en la Convención que "la nación querida por ella misma es Francia". Así, el acto fundante de Francia responde al principio de soberanía popular.

Julio Anguita opuso este modelo al alemán, que sí esgrime razones históricas para definir la nación, y recordó a dónde puede conducir ese tipo de lógica. Sobre la base del laicismo y de la aplicación de la soberanía popular, dejando que sea el pueblo el que se exprese haciendo valer el derecho de autodeterminación es la única manera real de abordar el problema del Estado en España.

Finalmente, en la esfera internacional, Anguita rechazó el europeísmo, del que dijo que es "como el Nescafé en relación al café", y que consiste en la construcción de un espacio económico donde mandan los capitalistas. Reclamándose "europeo", recalcó la importancia de asumir las lecciones de la historia y el legado del continente europeo.

REBELIÓN
22/09/2004 15:27 Enlace permanente. Tema: Prensa No hay comentarios. Comentar.

¡ ROJOS ENTERRADOS CON FRANCO !

fosa piedras albas.jpgSUENA A MACABRO sarcasmo pero es verdad. Los cuerpos de republicanos fusilados reposan en el Valle de los Caídos, a pocos metros de Franco. El padre de Fausto fue desenterrado, con nocturnidad, de una fosa común en Avila, en 1959, y trasladado al monumento del franquismo. Su hijo no quiere que siga allí

Cuando el año pasado se excavó la tierra, llamada por los lugareños la de los muertos, la fosa estaba vacía. De los siete cuerpos que la memoria del pueblo hacía en aquel viejo pozo, sólo aparecieron restos de un cráneo, pequeños fragmentos óseos, minas de lápiz que podían corresponder a dos tenderos fusilados y un dedal.«Pero hombre, ya hace mucho que se los llevaron», dijo un vecino entrado en años. Otra vez la voz de los viejos, a falta de otros documentos, hacía de brújula. Entonces Fausto Canales, ingeniero agrónomo ya jubilado, rememoró aquellas palabras que, allá por los años 60, le dijo como sin decir su único hermano: «Cuentan en el pueblo que a padre y los otros los han sacado y se los han llevado al Valle de los Caídos».

Ante la fosa vacía, Fausto sintió una punzada en el corazón.Le revolvía las vísceras la sola idea de que su padre, jornalero secuestrado en su propia casa cuando él tenía dos años y paseado por un grupo de falangistas la madrugada del 20 de agosto del 36, pudiera compartir mausoleo con Franco, a la postre su verdugo.La vieja herida de la orfandad, que le había acompañado de por vida, volvía a supurar. Su difunto era uno más de los miles de desaparecidos de la feroz represión que acompañó a la Guerra Civil en los lugares, por muy alejados del frente de batalla que estuvieran, donde el alzamiento nacional triunfó desde el mismo 18 de julio de 1936, fecha de la asonada militar contra la II República. En Pajares de Adaja (Avila), su pueblo, enseguida circularon listas negras. Las fuerzas vivas, afines a Franco, señalaban a los rojos y escuadrones de falangistas que recorrían en camioneta la retaguardia hacían el trabajo sucio en cualquier cuneta. Después, el miedo y alguien obligado a hacer de sepulturero, echaban más tierra sobre los muertos. A los familiares se les condenaba para siempre a vivir sin preguntar. Y fueron pasando los años. Hasta 68 han sido.

Fausto, empeñado aún en dar digna sepultura a su padre, ha tenido que cumplir 70 para ver cómo el Parlamento, espoleado por las exhumaciones de fosas que desde 2001 viene realizando la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), auspiciada en su origen por nietos de las víctimas, aprobara hace dos semanas la creación de una comisión estatal para el estudio de las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo. «Vivo el momento histórico, no reclamo a mi padre con ánimo de revancha ni nada que le parezca», dice para explicar cómo ha terminado llamando a las puertas del Valle de los Caídos. Su madre, Virgilia Bermejo, nonagenaria, aún vive. Mientras él le cuenta, ella le escucha, silente como casi siempre desde aquella fatídica madrugada en que se echó a sus dos hijos en brazos y se fue de la casa para no volver a pisarla nunca más. Pero hay silencios y silencios. «No nos resignamos a que nuestro padre, su marido, esté enterrado junto a Franco», repite Fausto. Hay tesón, pero no rabia, en sus palabras.

Cuando, cinco meses después de abrir la tumba vacía de su padre, Fausto pisó por vez primera el monumento franquista, el pasado 4 de marzo, una «nevada tremenda» congelaba el paisaje del Valle de Cuelgamuros donde se levanta la inmensa cruz de los caídos «por Dios y por España» entre 1936 y 1939. ¿Qué hacía entre aquellas significadas rocas el hijo de un rojo asesinado por los nacionales? Buscaba a su padre, para rescatarlo. Y lo encontró.

Un monje benedictino, de los que custodian la basílica del monumento, le acompañó finalmente hasta el lugar donde está enterrado, y del que pretende sacarlo a toda costa. Ya Fausto lo sabía todo.Una semana antes de que el 30 de marzo de 1959, víspera de la inauguración, llegaran para dar lustre al mausoleo los restos de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange, una caja con huesos del pozo de Aldeaseca quedó anotada en el registro de entrada. Para que Franco escenificase la mitología, falsa y siniestra, de la reconciliación, el padre de Fausto y otros muchos republicanos fueron sacados de sus tumbas desconocidas y apilados en un monumento construido con la mano de obra esclava de miles de presos que habían combatido contra el general.

Columbario 198. Cripta derecha de la capilla del Sepulcro. Piso primero. La página correspondiente al día 23 de marzo de 1959 del registro de entradas dice así: «En el día de hoy ha ingresado en la cripta de este monumento, las siguientes cajas con restos de nuestros caídos en la Guerra de Liberación: de Navarra, 16 cajas; de Vitoria, 37; de Palencia, 26; de Alicante, 16; de Avila, 18». En total, 113 cajas. De la llegada desde Aldeaseca, el pueblo próximo a Pajares de Adaja donde fue asesinado Valerico Canales, se dice que contiene seis cuerpos: una «señora desconocida» (Flora Labajos, la mujer del dedal) y cinco varones igualmente «desconocidos», aunque en realidad eran seis (Celestino Puebla, Víctor Blázquez, Pedro Angel Sanz, Emilio Caro, Román González y Valerico Canales).El error en el cómputo se debe a que los desenterradores mandados por el Gobierno Civil al pozo de Aldeaseca se dejaron un cráneo en la fosa.

Fueron aquéllos, días de avalancha de huesos para satisfacer los deseos del Caudillo. El trasiego duró años, y fue especialmente intenso entre 1958 (cuando el Valle empezó a recibir restos) y 1964. Hasta reunir un osario de dimensiones megalómanas. Se barajan cifras muy dispares, con un arco que oscila entre 40.000 y 70.000 enterrados.

Según fuentes de Patrimonio Nacional, de quien depende el Valle de los Caídos, no se sabe con exactitud cuántos cadáveres hay acumulados en la cripta. En el libro de registro de entradas constan 26.701 anotaciones. La última, de junio de 1981, da cuenta de la llegada de 297 restos del cementerio de Torremejía, en Badajoz. «Unos son restos individualizados, con nombre, y otros están en recipientes colectivos como desconocidos», explica un portavoz de Patrimonio.

«Le pido que entienda que ha pasado mucho tiempo. Todo esto corresponde a otra época», dice la misma fuente cuando se le solicita mayor precisión. Y aun añade: «Es posible que haya muchos más muertos.Parece ser que en algunos años hubo ingresos masivos de cuerpos mal documentados... Tampoco hay anotaciones que indiquen si los restos son de militares, civiles o de qué bando proceden».[la Fundación Franco, en internet, habla de 40.000 cadáveres, «aproximadamente la mitad de cada bando»].

Cuando la recogida fue de caídos rojos no sólo se abrieron, como la práctica totalidad de historiadores creía hasta ahora, fosas de lugares donde hubo batalla. Es decir, de militares republicanos.De éstas, Queral Solé, de la Sección de desaparecidos de guerra y fosas comunes de la Generalitat de Cataluña, tiene documentado el vaciado de al menos cinco en la provincia de Lérida entre los 1958 y 1964. La investigadora buscaba, años atrás, la localización exacta de una tumba con milicianos de un hospital militar cuando el dueño de los terrenos le confió: «Se los llevaron a todos al Valle de los Caídos en los años 60». De allí saldrían unos 100 cuerpos, pero el total de los traslados de Lleida a Madrid fue de unos 2.600, según sus cálculos.

Supuestamente, el dictador pretendía saldar para siempre cuentas con el pasado fratricida, por más que en sus discursos (el de inauguración del Valle entre ellos) insistiera en una terminología («nuestros mártires») que excluía todo propósito real de reconciliación.Desde principios de los 50, Franco, a través del Ministerio de la Gobernación, había movilizado a todos los gobernadores civiles, que a su vez requirieron a los ayuntamientos bajo su mando una relación pormenorizada de las fosas donde reposaban «héroes y mártires de la Cruzada».

Fue en las respuestas de las corporaciones municipales donde empezaron a aparecer alusiones a las fosas con republicanos civiles.Así, el plan de exhumaciones suscitado como consecuencia de la obra funeraria -ahora ya se empieza a saber-, incluyó también el levantamiento de aquellos enterramientos clandestinos de paseados de cuya existencia el Régimen jamás quiso dar la más mínima pista a los parientes de las víctimas.

«Para nosotros, y las demás familias de los siete de Pajares de Adaja», dice Fausto Canales, «lo que hicieron con nuestros muertos fue una profanación... Nunca tuvimos conocimiento de la exhumación de 1959. Resulta intolerable que los restos de los asesinados por el simple hecho de pertenecer a la Casa del Pueblo permanezcan en esa cripta, bajo la inscripción de Caídos por Dios y por España». La reivindicación ya está hecha ante Patrimonio Nacional. Reclaman la devolución de sus muertos para enterrarlos con dignidad y restaurar su memoria.

«Las familias de los asesinados han pasado de no saber dónde estaban sus padres o hermanos a enterarse de que algunos habían sido llevados al peor sitio posible: a compartir mausoleo con Franco y Primo de Rivera», dice Emilio Silva, periodista, nieto de fusilado y presidente de la ARMH. Desde la asociación se trabaja ya en la recopilación de casos semejantes a los del padre de Fausto Canales. Se malicia Silva con la sospecha de que la Dictadura pudiera haber dispuesto de un listado de fosas comunes de paseados que le sirvió para elegir cuáles se abrían y cuáles no. Y pide que de ser así Patrimonio busque y haga públicos esos documentos.

Teruel, Guipúzcoa y Navarra son otras provincias donde se tiene noticias de que el franquismo hurgó en las tumbas de sus paseados.A veces lo contaron los protagonistas, como ocurrió con un camionero de Teruel contratado por las autoridades de la época (año 1958 o 59) para llevar una carga a Madrid. «Alguna autoridad dio la orden, recogieron huesos por kilos y los llevaron al Valle de los Caídos», explica hoy Francisco Sánchez, presidente de la Fundación Pozos de Caudé, nombre de una inmensa fosa turolense con, se calcula, 1.005 cuerpos aún enterrados en ella. «Si nos enteramos de la saca de restos fue porque el conductor del camión terminó contándolo a unos familiares de fusilados muchos años después, en 1977», añade Sánchez.

Se sabe también que en Oyarzun (Guipúzcoa) hasta se consultó a Franco, de vacaciones en San Sebastián en 1957, sobre qué hacer con una controvertida fosa en la que había, entre otros, un sacerdote fusilado por los nacionales. Ante el empeño de algunos parroquianos por recuperar los cuerpos y darles cristiana sepultura, el obispo habló con el dictador. Su respuesta: que se sacaran los cadáveres pero sin ruido, y que si algún familiar tenía interés en llevar los restos al Valle de los Caídos, podía hacerlo.

La mayor parte de la historia de los otros muertos de Cuelgamuros, los rojos, aún está por escribir. Y más. En la visita reciente al mausoledo de Fausto Canales, el monje que le hizo de cicerone le terminó confesando que también él tenía a su padre (asesinado en el Madrid republicano por ser el lechero de la Plaza de Oriente que servía a las monjas de la Encarnación) enterrado en la cripta.Pese a llevar allí décadas, el benedictino no lo supo hasta hace sólo dos años, cuando encontró su nombre en el libro de entradas.El religioso le hizo partícipe también de un rumor. En los años 80 una familia navarra habría conseguido rescatar de la cripta a un pariente fusilado. De eso, claro está, no hay constancia documental. Franco concibió el monumento como un viaje sin retorno para los difuntos. Ahora la palabra, sabe Fausto Canales, la tiene Patrimonio Nacional. Y algunas fosas vacías, que empiezan a hablar...

¿LORCA EN LA NECROPOLIS?

Federico García Lorca no descansa en el Valle de los Caídos. Parece una perogrullada. El poeta asesinado por la Guardia Civil en una cuneta de Granada es un icono de la rojería. Pero cuando en 1958, a punto de concluirse la construcción del monumento, se especulaba con la posibilidad de que la tierra de Cuelgamuros fuera compartida por blancos y rojos, la familia del poeta se movilizó y realizó diversas gestiones para que ni siquiera se planteara la operación. Lo relata el escritor gallego Daniel Sueiro en La verdadera historia del Valle de los Caídos, publicada en 1976 por Sedmay Ediciones. Unos meses antes, en junio, el sobrino de Lorca, Manuel Fernández Montesinos, lo contaba en Gaceta Ilustrada. Su padre también había sido fusilado por los nacionales, y se especulaba con el traslado de los restos de ambos: «Mi familia se opuso a ello». Pero no todos los vencidos tenían cabida en la necrópolis franquista. «Un caso singular fue el del general de la Guardia Civil Antonio Escobar Huertas, fusilado [por los nacionales] en el Castillo de Montjuic el 8 de febrero de 1940, y uno de cuyos hijos, el teniente de Infantería Escobar Valtierra, había sucumbido en Belchite luchando al lado de las tropas franquistas», escribe Sueiro. Cuando el otro vástago del general Escobar, Antonio, solicitó el traslado de padre e hijo al monumento, «obtuvo como respuesta el traslado inmediato del hermano y, en cambio, el desdeñoso silencio ante el caso del padre, situación que no se ha visto modificada por el tiempo». Pero tampoco todos los deudos de los muertos nacionales aceptaron la oferta de trasladar a sus parientes al osario de la sierra.Luisa Soria, la hija del urbanista Arturo Soria, fusilado por los rojos en Madrid, fue una de ellos. El chiste fácil narraría que quizá pensó que la megalómana arquitectura de la necrópolis no hubiera satisfecho a su exigente padre.

EL Mundo
22/09/2004 15:25 Enlace permanente. Tema: Prensa No hay comentarios. Comentar.

El PSOE denuncia el uso de símbolos franquistas en las fiestas de Cuerva

gallinaza.jpgToledo. La Agrupación Local del PSOE de Cuerva ha denunciado la utilización de símbolos franquistas durante la celebración de las fiestas patronales en honor de la Virgen del Remedio y responsabilizó de esta situación al alcalde de la localidad, el popular Francisco Lorenzo Conejo.

En un comunicado, los socialistas de Cuerva explican cómo «un año más hemos asistido con perplejidad a la exhibición de sendas banderas con los colores de la enseña nacional y el escudo de la época franquista, durante la solemne procesión el día de nuestra Patrona», así como los días anterior y posterior cuando la imagen se traslada desde su ermita a la iglesia parroquial y viceversa.

El PSOE de Cuerva considera que la utilización de estos símbolos «no sólo constituye una ilegalidad, sino que atenta contra los derechos de los vecinos del pueblo, que en su mayoría son partidarios de que el referido símbolo sea sustituido por el escudo que representa a todos los españoles».

A su juicio, el responsable de la exhibición de «este símbolo de la dictadura» es el alcalde, que también es presidente de la Hermandad de la Virgen del Remedio, a la que pertenecen numerosos vecinos de Cuerva, entre ellos muchos miembros de la Agrupación Local del PSOE.

Los socialistas reclaman que estos símbolos se sustituyan por el que establece la legalidad vigente, e incluso se ofrecen a sufragarlo.

http://sevilla.abc.es/sevilla/pg040920/prensa/noticias/Toledo/Toledo/200409/20/NAC-TOL-143.asp
22/09/2004 15:21 Enlace permanente. Tema: Prensa No hay comentarios. Comentar.

Manacor retirará los símbolos franquistas de Porto Cristo antes de que termine este año

medallon tricolor franco jpg.jpgEl Pleno así lo decidió en febrero de 2003, aunque hasta la fecha no se ha habilitado ninguna partida.


El alcalde de Manacor, Antoni Pastor, anunció oficialmente que el Ayuntamiento acatará la decisión del plenario celebrado en febrero de 2003 y, antes de que termine el presente año, se procederá a la demolición de los monumentos a los caídos de la Guerra Civil instalados en Porto Cristo, instalados en homenaje a las tropas nacionales que repelieron el desembarco de los efectivos republicanos del entonces gobierno legítimo.

Uno de los macro-monumentos de la etapa preconstitucional se elevan en la bahía de Porto Cristo, la llamada 'cala Manacor', en la entrada principal del puerto al lado del Club Náutico y sus instalaciones deportivas. El segundo de ellos está ubicado en la plaza Monumento, al principio de la avenida de los Pinos. El primero es del Gobierno central y el segundo propiedad del Ejército.

El alcalde de la ciudad de los muebles se reúne hoy lunes con el delegado del Gobierno en Baleares, Ramon Socías, para preparar una reunión de la junta de seguridad y unificar criterios en materia de protección de los ciudadanos, así como establecer una unidad de acción entre los servicios de las Fuerzas de Seguridad del Estado y la Policía Local de Manacor. Todo enfocado a la lucha contra la droga sobre todo en los institutos, durante los fines de semana en general, delincuencia profesional y juvenil, etcétera.

Así pues, la mencionada reunión con el delegado del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero también servirá para poner en antecedentes las pretensiones del Ayuntamiento manacorí en lo referente a la demolición de los monumentos preconstitucionales por mandato de los 21 concejales del Pleno soberano. La 'eliminación' significa el desescombro de varias toneladas de material que tendrá que ser depositarlo en algún lugar.

Conservación

Se sabe de otros monumentos que se han retirado en las mismas condiciones y, en algunos casos, se conservan las piedras de la construcción, en otros se los han llevado particulares y los menos se guardan en los cementerios. En la mayoría de situaciones el Consistorio encargado procede a la demolición de los monumentos y retira el material como cualquier otra obra. En el caso del monumento que es propiedad del Ejército se le entregará a los militares si éstos así lo solicitan.

Unanimidad política

La demolición y retirada de los dos monumentos del litoral manacorí se decidió por unanimidad en un Pleno de la pasada legislatura, cuando todavía gobernaba el 'pacto de progreso' local y el alcalde era el regionalista Miquel Riera. Sin embargo, los progresistas nunca habilitaron ninguna partida económica para realizar las obras, que a bien seguro suponen un coste de miles de euros.

El equipo de gobierno de Antoni Pastor tampoco contempla en los Presupuestos el proyecto de demolición de los dos monumentos a los caídos del bando franquista. No obstante, el primer edil habilitará una partida especial antes de final de este 2004 para cumplir con el mandato plenario. Pastor prefiere trabajar en temas más productivos y destinar el dinero de los impuestos en realidades y necesidades directas, pero tampoco está dispuesto a que la oposición utilice los monumentos como arma arrojadiza contra su partido aludiendo a que el PP se opone a su retirada.

RAFAEL GABALDÓN (El Mundo)

http://www.elmundo-eldia.com/2004/09/20/part_forana/1095631200.html
22/09/2004 15:20 Enlace permanente. Tema: Prensa Hay 2 comentarios.

Grimau, condenado de nuevo en 1990. Franco y Fraga lo llevaron al paredón por comunista; la Sala de lo Militar del Supremo se negó a anular la sentenc

tumba grimau.jpgEn 1990, el Estado reconoció a los herederos de los encarcelados en el franquismo el derecho a recibir pensiones. De los fusilados no dijo ni palabra. Sus viudas no sólo tienen que asumir que los ajusticiamientos de sus maridos, tras un juicio sumarísimo sin ningún tipo de garantías, no sea indemnizado. También saben que, para los tribunales, las condenas fueron legales. Lo saben por Ángela Martínez Lanzaco, la viuda de Julián Grimau, miembro del Comité Central del Partido Comunista de España, fusilado en 1963 después de terribles torturas y a pesar de las protestas del Papa. Manuel Fraga, ahora presidente de la Xunta de Galicia, era ministro de Gobernación y preparaba la famosa campaña 25 años de paz.

En 1990, la viuda de Grimau pidió su rehabilitación y la Sala Militar del Tribunal Supremo se la denegó. Muchos años después, en abril de 2002, Izquierda Unida intentó que al menos el Congreso le rehabilitara. El diputado de IU Luis Carlos Rejón señaló: "Ya está bien que en democracia y por la democracia hombres como Fraga hayan terminado rehabilitándose; eran unas personas que en su momento lucharon contra la libertad, pero sería duro que cuando ya tenemos esa democracia, esa libertad conquistada, uno de los verdugos esté rehabilitado y la víctima siga sin rehabilitar".

Como era costumbre en esos días de mayoría absoluta del PP, todos los grupos apoyaron la iniciativa salvo el mayoritario. Su diputado Manuel Atencia argumentó: "En España alcanzamos un pacto constitucional y un proceso de reconciliación nacional. Si de lo que se trata es de abrir un proceso revisionista de todo el proceso de transición política, este grupo no puede estar de acuerdo. Es un error histórico. Cuando se han cumplido más de 25 años de las primeras elecciones libres, la situación está perfectamente encajada".

No lo está para la viuda de Grimau, ni para los familiares de miles de ciudadanos ajusticiados por el régimen franquista. La viuda del dirigente comunista, que aún vive, salió muy dolida del proceso judicial. Le costó mucho esfuerzo decidirse, casi 30 años después de la muerte de su marido, a acudir a los tribunales. José Jiménez Villarejo presidía entonces, en enero de 1990, la Sala de lo Militar del Supremo y le dio la razón. Pero los otros siete magistrados no lo hicieron, y la sentencia fue terrible para la viuda.

La sala concluyó que el recurso extraordinario de revisión presentado está previsto para supuestos en los que se aporten "nuevos hechos o nuevos elementos de prueba de tal naturaleza que evidencien la inocencia del condenado". Nunca pensó que tuvieran que probar la inocencia de su marido, porque creía que no podía ser considerado legal y justo, en 1990, un juicio sumarísimo -algo que no existe en la actual legislación- que se realizó sin ningún tipo de garantías. El Supremo estaba, de facto, declarando culpable por segunda vez a Grimau.

El resto de la sentencia era aún más demoledor. Decía que el motivo principal por el que no se podía declarar nulo el consejo de guerra consistía en la necesidad de defender la "seguidad jurídica" y el "respeto a la cosa juzgada".

El Tribunal Constitucional no admitió a trámite los recursos de amparo de la viuda de Grimau y del entonces Fiscal General del Estado, Javier Moscoso, por entender que la sentencia de la Sala de lo Militar no había vulnerado derechos fundamentales de los herederos del dirigente comunista fusilado. La viuda quedó muy desanimada y no quiere más batallas, pero el PCE está tratando de convencer a la hija de Grimau para que autorice a exigir que se revise la sentencia.

Fe de Errores

En 1963, Manuel Fraga Iribarne era ministro de Información y Turismo, y no de Gobernación, como se decía en la noticia Grimau, condenado de nuevo en 1990, publicada el 20 de septiembre en la página 34.
22/09/2004 15:18 Enlace permanente. Tema: Prensa Hay 1 comentario.

La última cuenta pendiente de la democracia. Asociaciones de víctimas reclaman que se anulen las sentencias dictadas por los tribunales fascistas

fosa valdedios 2.jpgVoluntarios de la ARMH exhuman en 2003 la fosa de Valdediós, un hospital psiquiátrico asturiano donde los falangistas mataron a enfermeras por estar sindicadas. (Foto)


La decisión del Gobierno socialista de crear una comisión interministerial para lograr la rehabilitación "moral y jurídica" de los represaliados del franquismo ha generado grandes expectativas entre las asociaciones de víctimas. Sin embargo, casi 30 años después de la muerte de Franco, los sinsabores entre quienes reclaman la recuperación de la memoria republicana y antifranquista son tan fuertes que no se conformarán con un gesto simbólico. Reclaman varios puntos, entre los que están la retirada de todos los símbolos franquistas de las ciudades y pueblos o la creación de una Comisión de la Verdad. Mientras, la familia del dirigente comunista Julián Grimau, fusilado en 1963, espera su rehabilitación, denegada en 1990.

CARLOS E. CUÉ - Madrid
"Es necesario que se entienda que la justicia es lo contrario de la venganza". Ésta es la base de todas las exigencias que plantean las asociaciones de familiares de represaliados del franquismo y exiliados. Tras ocho años de Gobierno del PP, en el que casi todas las peticiones de recuperación de la memoria histórica fueron rechazadas, en este mundo, ya muy conectado por internet, ha corrido con esperanza una noticia. El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, nieto de un oficial republicano fusilado por el franquismo, ha decidido crear una Comisión Interministerial para la "rehabilitación moral y jurídica" de los represaliados.

Casi 30 años después de la muerte del dictador, las asociaciones denuncian que, por culpa de un mal entendido concepto de la reconciliación instaurado en la transición, han quedado muchas cosas sin resolver. Y por eso, después de esperar tanto, ahora van a por todas y han elaborado un listado de exigencias que presentarán al Gobierno cuando sean citadas, en las próximas semanas. Éste es un extracto de las reclamaciones del Equipo Nizkor, un grupo de derechos humanos que ha elaborado un documento, La Cuestión de la Impunidad en España y los crímenes franquistas, suscrito por 15 organizaciones, y de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), que en los últimos tres años, y sin ningún tipo de ayuda oficial, ha reabierto fosas por toda España hasta recuperar más de 300 cuerpos de paseados.

- Anular la justicia de la dictadura. "España es el único país de Europa que no ha anulado las leyes de un régimen del Eje fascista de los años 40", señala Gregorio Dionis, director del equipo Nizkor. Esas leyes, según recuerdan los tribunales españoles a quienes acuden a ellos, no han sido revisadas, sino sustituidas por otras. Pero cualquier consejo de guerra o juicio sumarísimo del franquismo se considera, a todos los efectos, legal. En los archivos militares figuran unas 500.000 personas que sufrieron prisión y otras 150.000 que murieron fusiladas, según datos aportados por el PSOE en una proposición no de ley presentada hace un año y rechazada por el PP. Todos ellos cometieron el delito de "auxilio a la rebelión". Un sarcasmo del franquismo que consistió en acusar de sedición a quienes habían defendido el orden constitucional sancionado por unas elecciones democráticas.

Basándose en una resolución de la o­nU de 1946, el equipo Nizkor concluye que Naciones Unidas declaró el "carácter criminal" del régimen franquista. Una resolución posterior, de 1950, no anuló esta consideración. Por tanto el equipo Nizkor exige "declarar la nulidad de todos juicios penales y militares por arbitrarios e ilegales" y todas las leyes franquistas.

Cada uno de los miles de casos tiene una familia detrás, unos hijos que, en su mayoría, aún viven. Como Teresa Forjas, hija de dos fusilados en Madrid un 28 de diciembre de 1939, día de los Santos Inocentes. En el libro La Memoria de los Olvidados (Ámbito), cuenta cómo los encontró: "Nos llamaron para darnos los papeles de la tumba de cada uno. Con 16 años, fui a sacar los cadáveres. El de mi padre me hizo sensación, pero más el de mi madre, porque no había calavera, sino un trozo de huesos con pelo. Mi madre no murió del tiro y le machacaron la cabeza a culatazos. Yo lo siento mucho en el alma, pero ni olvido, ni perdono". Estos dos fusilamientos, como todos lo demás, son considerados legales por el orden jurídico español. Sólo una ley específica puede anularlos.

- El Estado debe ocuparse de reabrir las fosas. Hasta ahora, con el único apoyo de las familias y algunos ayuntamientos voluntariosos -siempre gobernados por la izquierda- la ARMH y el Foro por la Memoria, vinculado al PCE, han reabierto fosas por toda España. Algunas víctimas las han identificado con el método del ADN. Se han sacado más de 300 cuerpos. Pero sólo la ARMH tiene más de 2.000 peticiones sin atender, y se estima que hay 30.000 personas sepultadas en cunetas de media España. Es un asunto que supera por completo las posibilidades de las asociaciones. Por eso exigen al Ejecutivo que "elabore una ley de exhumaciones y fije los procedimientos acordes con el derecho internacional de derechos humanos". Además se insta al Gobierno a "poner a disposición de las familias de desaparecidos laboratorios genéticos en los que se puedan practicar las pruebas de identificación por ADN". Y, sobre todo, que se haga cargo de este problema con los medios de la Administración.

El libro Las Fosas de Franco (Temas de hoy) está repleto de historias de personas, algunas muy mayores, cuya última voluntad consiste en sacar a sus seres queridos de una fosa común para honrar su memoria y enterrarlos donde desea la familia. Ángel Garrido y Domingo Pérez fueron sepultados en una fosa común con otras 420 personas en el cementerio de Talavera de la Reina (Toledo) tras un consejo de guerra. La familia nunca lo supo. Los hijos pudieron descubrirlo y colocar una placa hace poco. Pero las dos viudas murieron antes, una en 2001. Sesenta años buscando sin saber que sus maridos estaban a 25 kilómetros de su pueblo, porque nadie les ayudó, ni siquiera en democracia.

Esther Domingo tenía seis meses cuando desapareció su padre en Lleida. Supo la verdad al cumplir los 13. Cuenta su ilusión y su miedo: "Quiero que se reconozca la lucha que ha llevado toda esa gente en silencio. Si él hubiese sido un héroe nacional y no estuviera como un perro tirado por ahí, yo hubiera tenido la posibilidad de estudiar una carrera y muchas cosas más. Para nosotros esto supone mucho, después de 60 años, y nos ilusiona la idea de poder recuperar su cuerpo algún día, como creo que a tanta gente, pero seguro que hay alguien que intentará que esto no llegue a salir a la luz".

No hay legislación sobre esto. Tanto que en una reciente exhumación de tres mujeres asesinadas en una saca en Candeleda (Ávila), la alcaldesa de su pueblo, Poyales del Hoyo, puso problemas para enterrarlas porque en el registro civil no constaban esas defunciones y se negó a buscar un lugar especial en el cementerio porque las consideraba como unas muertas más.

La obsesión del franquismo por borrar todo vestigio del pasado y humillar todo lo posible a los vencidos le llevó no sólo a enterrarlos en fosas comunes inmundas, sino a esconderlas. En la Sima de Jinámar, en Gran Canaria, eran lanzados multitud de fusilados. Después de sellarla, la dinamitaron para borrar todos los vestigios. Y luego la utilizaron como vertedero municipal. Los cadáveres que ahora buscan los familiares están debajo de toneladas de escombros, como sucede en otros muchos lugares de España.

Aún hoy, por ejemplo en Cartagena, la tierra del anterior responsable de Defensa, Federico Trillo, este ministerio niega la reclamación de la familia de uno de los 51 militares republicanos enterrados en la llamada Zona X, una fosa común dentro del cementerio de la localidad. El anterior responsable de Defensa llegó incluso a negar la existencia de esa fosa, de la que hay constancia documental.

- Retirada de todos los símbolos franquistas. Es, sin duda, el asunto que levanta mayor polémica. De hecho, el Gobierno ni siquiera lo ha citado al anunciar la creación de una comisión interministerial. Y sin embargo todas las reclamaciones exigen la retirada de los símbolos de la dictadura. No sólo del callejero de miles de ciudades y pueblos en toda España, que sigue honrando a generales sublevados y torturadores. La semana pasada, el diputado socialista Alfonso Guerra, presidente de la Fundación Pablo Iglesias, admitía en los pasillos del Congreso la dificultad de convencer a muchos gobiernos locales -el alcalde de A Coruña, el socialista Francisco Vázquez, rechazó recientemente una proposición del BNG en este sentido-. "En Alemania o Francia esto ni se plantea, pero éste es un país muy complicado, hay que ir con cuidado y poco a poco", comentaba Guerra.

Además de las calles, el dictador tiene todavía casi una decena de estatuas a la vista del público, algo implanteable en Francia, Italia o Alemania. El profesor de la Uned Jesús de Andrés se ha dedicado a catalogarlas y estudiarlas. Hay una muy conocida en Madrid, frente a Nuevos Ministerios, otra en la Capitanía General de Valencia, otra en la Plaza del Ayuntamiento de Santander, otra en una plaza de Guadalajara, Melilla, Academia Militar de Zaragoza.

- Valle de los Caídos. Pero el monumento que más discordia siembra es el Valle de los Caídos. Veinte años costó construir la que acabaría siendo la descomunal tumba de José Antonio y el propio Franco, que allí descansa. Pocos españoles lo visitan, aunque se ve desde casi toda la sierra madrileña. Más bien son extranjeros que llegan a un monumento único: un país democrático honra a su último dictador con un costosísimo mausoleo mantenido por Patrimonio del Estado.

Más de 1.200 presos políticos sudaron para construir ese monumento que les recordaba cada día, y para siempre, su derrota. Nadie pide que se derribe. La ARMH reclama sencillamente que una placa y una exposición en la nave central recuerde a esos 1.200 presos que perdieron entre esas piedras su juventud y su salud. Nada recuerda ahora mismo que ese monumento a los "caídos por Dios y por España" lo construyeron los del otro bando, trabajando en un régimen de redención de penas prácticamente esclavista.

También se reclama la "señalización de todas las obras públicas o privadas construidas por presos políticos así como la previsión de indemnizaciones a los supervivientes a las que deberían contribuir todas aquellas empresas privadas que se vieron enriquecidas por el trabajo de una mano de obra forzada".

Porque no sólo Franco utilizó a estos esclavos, también dejó que los usaran los empresarios más cercanos al régimen. Para ver el dolor que causan los símbolos franquistas, basta recordar a Mari Carmen Ponce, de Orbe (A Coruña). Su padre, un guerrillero, fue asesinado cuando ella tenía cinco años. La mujer sigue en el mismo pueblo, en la misma casa. Aún hoy, su calle se llama del Generalísimo.

- Gran acto público y Comisión de la Verdad. Es algo que nunca se hizo en España. Sólo la ARMH y un grupo de artistas, por su cuenta y riesgo, organizaron este verano en Rivas-Vaciamadrid, gobernado por IU con apoyo del PSOE, un gran acto de reconocimiento a los que lucharon por preservar la II República, el régimen constitucional. Ni el Estado, oficialmente, ni el Gobierno han hecho ningún homenaje. También eso piden. Y una Comisión de la Verdad, como en Argentina, que haga una gran investigación de la Guerra Civil y asiente una verdad única, aprobada por el Parlamento, para evitar las "tesis revisionistas" que han tenido éxito editorial últimamente, como la de Pío Moa.

También exigen que en los colegios españoles se dé más importancia al periodo de la represión en los programas de historia que siguen los niños. Y que se cree un museo de la Guerra Civil.

El equipo Nizkor concluye: "Ninguna sociedad puede sobrevivir al desconocimiento de su propia historia, por horrible que esta sea".

CARLOS E. CUÉ (EL País)
22/09/2004 15:15 Enlace permanente. Tema: Prensa No hay comentarios. Comentar.

16/09/2004

Ceuta salda sus deudas con las víctimas del franquismo

ceuta.bmp.jpg El investigador Sánchez Montoya presenta en Algeciras su libro acerca de la guerra y la represión en el norte de África y Ceuta.

Hasta hace poco apenas se conocían los detalles que rodearon a la guerra y la represión en Ceuta y norte de Marruecos. Acaso para recuperar la memoria de las víctimas de este oscuro periodo, el investigador ceutí Francisco Sánchez Montoya arroja nuevas luces sobre el largo período que comienza con la caída de la monarquía y que concluye en la represión franquista. Lo hace en un nuevo libro, que lleva por título "Ceuta y Norte de África. República, Guerra y Represión (1931-1944)", que el propio autor presentará el viernes, a las siete y media de la tarde, en la Fundación Municipal de Cultura José Luis Cano. En el acto estarán presentes el alcalde de Algeciras, Juan Antonio Palacios, así como el presidente del Foro por la Memoria, Luis García y el presidente de la Casa de Ceuta en el Campo de Gibraltar, Amador Guzmán.
Sánchez Montoya realiza una compleja investigación en su obra, que finaliza con dos apéndices documentales: el consejo de guerra al alcalde de Ceuta Sánchez Prado y un listado de las víctimas de la represión. Con motivo de la presentación del libro se inaugurará la exposición "Imágenes para la historia", que ilustra y completa el contenido de la obra bibliográfica del ceutí. Ocupará la sala municipal Ramón Puyol hasta el 24 de septiembre. La muestra está conformada por 40 cuadros en los que se incluyen documentos y fotografías que, en tamaño más reducido, jalonan el libro.

Europa Sur
16/09/2004 09:44 Enlace permanente. Tema: Prensa No hay comentarios. Comentar.

13/09/2004

El Gobierno sólo dejará salir documentos anteriores a 1936 del Archivo de Salamanca

docus salamanca.jpgEl ministro de Trabajo, Jesús Caldera, ha garantizado el compromiso del Gobierno para "reforzar y ampliar" la sede estatal del Archivo de Salamanca, aunque ha calificado de "estimables" las opiniones de quienes consideran que no altera su unidad la salida de algunos documentos anteriores a la Guerra Civil.

Caldera, quien ha comparecido en rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa tras participar en una entrevista del alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote, con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha destacado además el compromiso del Ejecutivo de no adoptar ninguna decisión sobre el Archivo antes de escuchar a todas las partes implicadas.

"El Archivo es estatal y seguirá estando en Salamanca", ha asegurado el también diputado por Salamanca, quien ha afirmado que "jamás se desmantelará" ese fondo documental, y ha recordado que documentos estatales relativos al periodo de la Guerra Civil permanecen diseminados en once archivos distintos.

Postura de algunos historiadores

Caldera ha asegurado que la propia consejera de Cultura de Castilla y León, del PP, destacó la posibilidad de mantener la unidad del Archivo aún con la salida de algunos documentos concretos, opinión compartida por algunos historiadores y que, según el ministro, hace que "la unidad no pueda entenderse como un criterio absoluto".

"Si hay documentos que no tienen nada que ver con el periodo de la Guerra Civil quizás podrían salir sin ningún tipo de problemas", ha afirmado el ministro, quien ha instado a quitar a este debate "carga emocional".

Caldera ha dicho que, sin comprometerse con la decisión final, "una de ellas podría ser" la salida de algunos documentos del Archivo anteriores a la Guerra Civil, y ha añadido que algunos miembros del PP han considerado esa posibilidad como "no lesiva para el mantenimiento del Archivo", y ha subrayado que en sus fondos existen actas del Puerto de Barcelona de 1914 "que no tienen nada que ver con la Guerra Civil".

Según el representante gubernamental, en los trabajos previos de la Comisión de quince expertos existen "importantes aproximaciones que permiten albergar con esperanza la solución a este conflicto", y se ha mostrado optimista sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo "entre instituciones, expertos e historiadores que preserve nuestra memoria y fortalezca nuestras fuentes de información".

El alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote, ha trasladado a Zapatero la "especial sensibilidad" que existe en su ciudad por la "integridad" del Archivo y la preocupación ante el hecho de que el mismo se pudiera "disgregar", y le transmitió que "no entenderíamos que tengamos archivos culturales sometidos a los vaivenes políticos".

El Periodico
13/09/2004 16:26 Enlace permanente. Tema: Prensa Hay 2 comentarios.

Félix Gordón Ordás vuelve del exilio

felix.jpgLas cenizas de Félix Gordón Ordás, presidente en el exilio de la II República, reposan desde el viernes en el Panteón de Hombres Ilustres del cementerio de León, dejando atrás dolorosos años de olvido en México, durante los cuales su generosidad y bondad fue conocida por numerosos españoles que llegaron a este país huyendo del fascismo, abocados a un destino incierto.

El pasado año parte de sus restos fueron aventados en el parque de La Candamia, un deseo del político leonés que expresó en vida a su familia. Su esposa, Consuelo Carmona, fue en los últimos años la persona que quiso cumplir cada uno de los puntos escritos por su marido, una tarea nada fácil dada su avanzada edad.
Gordón Ordás, veterinario de profesión, nació en Puerta Moneda, en la capital leonesa, en 1885.
Ocupó varios cargos políticos con Azaña y fue varios meses ministro de Industria y Comercio con Alcalá Zamora.
En 1936 fue nombrado embajador español en México y posteriormente en Cuba, Panamá y Guatemala.
En el primer país permaneció en el exilio desde 1939 y desde allí ejerció como presidente de la República entre los años 1951 y 1960. El político falleció 13 años después, a los 85 años.
Al homenaje del viernes al político leonés asistieron familiares y numerosos compañeros socialistas, entre ellos Alfonso Guerra, presidente de la Fundación Pablo Iglesias, quien dijo de Gordón Ordás que "vivió su exilio con España en el corazón".
Guerra reprodujo unas palabras del que fuera presidente en el exilio de la II República: "Yo no apetezco otra dicha de futuro que la de poder regresar a una España dignificada para gozar del supremo deleite de morir y ser enterrado en León". Gordón Ordás tuvo siempre presente a León y según su familia no pasó un solo día en su vida sin acordarse del lugar donde nació.-
13/09/2004 15:52 Enlace permanente. Tema: Prensa Hay 1 comentario.

El gobierno da un primer paso hacia las víctimas del franquismo

YAYO.jpgEl gobierno anunció este viernes la creación de una comisión interministerial que se encargará de las víctimas de la dictadura de Franco (1939-1975) con el fin de crear una ley para su rehabilitación.

La decisión anunciada tras el consejo de ministros es un primer paso en la línea de un proyecto de ley aprobado en junio de 2004 y referido a la situación de las reparaciones morales y económicas acordadas a las víctimas de la Guerra Civil (1936-1939) y del régimen franquista.

Este texto sugería por primera vez que se reconociera e indemnizara a las víctimas de las persecuciones políticas llevadas a cabo en los primeros años de la transición democrática (1977-1982). Este último punto había hecho que el Partido Popular se abstuviera en la votación.

Los pequeños partidos de izquierda querrían una comisión "de la verdad y la reconciliación" a imagen de las de Sudáfrica o Argentina.

Estos partidos han depositado grandes esperanzas en el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, cuyo abuelo fue fusilado por los franquistas.

Grupos como la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) confían en que el gobierno les financie los trabajos de excavación de fosas comunes de fusilados del franquismo, así como las identificaciones, incluso por medio del ADN, que estas asociaciones se han costeado solas hasta ahora.

Las víctimas también quieren que se aborden temas más polémicos como la supresión de los símbolos franquistas (nombres de calles, placas conmemorativas, estatuas) todavía muy numerosos en España.

En un primer momento, la comisión creada este viernes elaborará un informe sobre la situación del reconocimiento de los derechos de estas personas que "por su compromiso democrático fueron objeto de acciones represivas" desde el prin